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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Terrorismo.

ETA y las Nuevas Tecnologías

Las detenciones de miembros de ETA y su entorno en los últimos años hacen pensar en un cambio en la situación de la banda en cuanto a la capacitación de sus activistas y su adaptación al uso de nuevas tecnologías. El uso de explosivos caseros de fácil composición y manejo, el material informático y la documentación incautada a la banda, indican una carencia en lo relativo a la formación con cursos cada vez más cortos en tiempo y contenidos, y con la generalización del soporte digital para sus comunicaciones, sus labores administrativas y la captación de información.

 

 

De tal manera, y alertados por el precedente de bandas de crimen organizado en América Central y del Sur, las fuerzas de seguridad del Estado advirtieron a su personal sobre el uso de redes sociales, debido a la facilidad de captación de información que suponen para las bandas de malhechores, como parte de una estrategia de denegación de información a la banda, esto es, obstaculización o negación de la difusión de datos sensibles de los agentes a través de Internet, que se sumarían a las ya tradicionales precauciones que debe tomar todo miembro de las fuerzas de seguridad del estado y las fuerzas armadas. La aparición de personal de seguridad privada entre las listas de objetivos de ETA obliga a la inclusión de dicho personal entre el susceptible de convertirse en objeto de un atentado, y obliga al mismo a tomar las mismas precauciones que el personal de seguridad pública.

 

Por otra parte, la detención del comando Urruti, a mediados de diciembre de 2008, dedicado a la captación de información, y entre cuyos integrantes se encontraba Arkaitz Labanderea, informático del diario ‘Gara’, dio una imagen clara del vuelco de la banda terrorista hacia el uso de nuevas tecnologías, y de su preocupación por la seguridad de sus datos, a juzgar por el uso generalizado del programa de encriptación PGP, un programa que no es un sofisticado dispositivo ni es difícil de conseguir. Por el contrario, es totalmente gratuito y se puede descargar de Internet. Además, la información captada a raíz de esta detención indicaba que los terroristas se valían de herramientas de acceso libre en la red (mapas satélite de páginas como Google Maps y Google Earth) para detallar las rutinas de sus potenciales víctimas, situar los posibles objetivos y establecer las mejores vías de huida.

 

Continuar leyendo en Usernecwork International Magazine nº4 (págs.54 a 60)

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05/11/2009 20:34 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

INNOVACIÓN TECNOLÓGICA DE ETA (explosivos)

Las recientes incautaciones en territorio francés de material de ETA para cometer atentados, indican un cambio cualitativo previsible en el modo de actuar de la banda terrorista, como parecen indicar las informaciones publicadas en fuente abierta en los últimos meses.

 

ETA parece haberse decantado por un tipo de explosivo más barato y potente, el amonitol, a juzgar por las cantidades del mismo incautadas en la red de escondites recientemente descubiertos, y está compuesto principalmente por nitrato de amonio, un producto fertilizante de uso común, y nitrometano, un combustible para vehículos de radiocontrol que se vende sin restricciones, y cuya función es elevar la temperatura y provocar un efecto incendiario. Además, la mezcla admite aluminio, magnesio, zinc o silicio, aditivos que mejorarían las propiedades del explosivo y elevarían la temperatura de la deflagración, con lo que aumenta el poder destructivo del artefacto.

 


Se trata de un compuesto de fácil elaboración que no requiere conocimientos técnicos elevados y cuyos resultados, vistos en los últimos atentados contra los Juzgados de Bergara (Guipúzcoa),  contra la casa cuartel de Burgos y contra los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, en Palma de Mallorca. El precedente más conocido en el uso terrorista del amonitol fue el ataque contra el edificio federal Alfred P. Murrah, en Oklahoma, en 1995.

 

Los tipos de artefacto en los que ETA está utilizando este nuevo compuesto son de sobra conocidos: Los grandes artefactos explosivos cargados en furgonetas para atentar contra blancos grandes, como el caso de la casa cuartel de Burgos y la bomba lapa, colocada en el vehículo de una víctima seleccionada.

(Seguir leyendo en Usecnetwork International Magazine, nº 3 pás. 114 a 118)

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03/11/2009 12:22 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

TERRORISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN ÁRABES

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(ESTA IMAGEN ESTÁ SACADA DE WWW.AAWSAT.COM) 

Medios de comunicación árabes y cobertura relacionada con el terrorismo:

 

El fracaso de a modernización de las sociedades del mundo árabe ha provocado una contestación que acaparan las distintas formas de islamismo. Dentro del Islam político, el fenómeno de al Qaeda nace por causas endógenas (como la falta de progreso y de facilidades que palíen las carencias de estas sociedades) y exógenas (la intervención de potencias extranjeras) El terrorismo de Al Qaeda tiene que ver con el islamismo, nace de la expresión del Islam político, pero se ha radicalizado convirtiéndose en una nueva forma de contestación. Ahora al Qaeda funciona como movimiento, como inspiración y como concepto. El movimiento político islamista, eso sí, es un movimiento totalitario. Plantea un estado máximo (el control de todos los aspectos de la vida del individuo)

 

En el mundo árabe el consumo de televisión y radio está más extendido que el de la prensa escrita, y si algo hay en las ciudades árabes son antenas parabólicas. Egipto, por ejemplo, tiene unas cifras de 122 televisores por cada 1000 habitantes, cotejables con unas tiradas de 40 periódicos por cada 1000 habitantes. En el caso marroquí, hay 160 televisores, frente a 26 periódicos, por cada millar de habitantes y Siria tiene 70 televisores (frente a 20 periódicos) por cada mil habitantes. Estas cifras son muy significativas si las comparamos con los 289 televisores y 123 periódicos por millar de ciudadanos de Argentina, o los 531 televisores y 445 periódicos por cada mil suecos. 

En el gusto por los informativos de los árabes han destacado hasta ahora la CNN y la ABC, aunque en los últimos años el servicio de Al Yazeera les ha ido desbancando.

 

Evolución histórica de los medios de comunicación árabes: De una prensa de régimen a los medios de comunicación globales.

 

La evolución de los medios de comunicación en el mundo árabe ha pasado de contar exclusivamente con medios de comunicación controlados por los regímenes a una revolución tecnológica y mediática desde los años 90. Las innovaciones tecnológicas (ediciones digitales y televisión por satélite principalmente) ha abierto el mercado de la audiencia árabe a la influencia de los medios extranjeros. La respuesta a la crisis cultural y de identidad que ello ha provocado es, en parte, otra causa de la contestación política a, lo que creen, la influencia de un lobby político exterior.

 

Particularmente, la política antiterrorista de los EEUU y su influencia, de cara a leyes antiterroristas ambiguas en las que se considera “apología del terrorismo casi cualquier cosa”, en los medios de comunicación globales puede ser una de las explicaciones a un giro que ha dado Al Yazeera en su política editorial que explicaremos más adelante.

 

Tomando como ejemplo el caso marroquí, las cabeceras independientes más destacadas son Tel Quel (semanario) y Al Schila/ Le Journal (diario). Ambos medios han sido sancionados repetidas veces y las empresas que se anuncian en ellos han sido “invitadas” en más de una ocasión a no publicitarse allí.

 

Los informativos son manifiestamente dirigidos: La noticia que abre los telediarios está generalmente dirigida a la actividad diaria del líder. Al Yazeera rompe con esto, lo que ha supuesto una alternativa para las audiencias árabes a cadenas como la CNN.

El acceso a las innovaciones tecnológicas y la irrupción de medios árabes por satélite fueron provocadas por la influencia de medios occidentales en su sociedad (como la cobertura de la CNN de la Guerra del Golfo Pérsico en 1991). Debía haber un contrapoder, un medio árabe en lengua árabe. En este caso ha sido la cadena de origen qatarí quien ha ocupado esa plaza vacante para crear una identidad colectiva, lo que exige también la emisión de programas religiosos, programas de debate y entrevistas a imanes.  

La citada revolución mediática ha traído consigo la deslocalización de medios de comunicación hacia Europa, la creación de servicios en árabe por agencias de noticias occidentales, la multiplicación de servicios de Internet, Radio y cadenas árabes de televisión por satélite, con los casos más significativos de Al Yazeera e Iqla, grandes cadenas árabes de televisión y radio que emiten por satélite.

 

Los medios de nueva creación evitan la legislación de prensa y la censura creando la empresa en Europa. Son medios de calidad igual o superior (en cuanto a análisis del fenómeno terrorista) a los occidentales. Los servicios en lengua árabe de Agencias Occidentales comenzaron a hacer traducciones de sus servicios originales, sin embargo han evolucionado hasta crear servicios en árabe en los que profesionales árabes hacen periodismo de agencia. ATF y Reuters tienen excelentes servicios en árabe, que además funcionan como herramientas de política exterior para sus países de origen.

 

Consecuencias de la Globalización de los medios árabes:

 

La consecuencia más clara es que los medios árabes escapan al control de sus regímenes, lo que da un lugar de expresión a la oposición. Se lanza un mensaje mediático transnacional que busca una identidad panárabe y panislámica: Información de árabes para árabes y de musulmanes para musulmanes. Esto cambia los hábitos de consumo de las audiencias, que dejan de consumir contenidos de medios occidentales, y crea una nueva opinión pública con fuerte influencia de la diáspora (los árabes de occidente cobran influencia sobre sus compatriotas) y permite llegar a la comunidad internacional a través de otros idiomas.

 “La victoria electoral de Hamas no habría podido entenderse sin Al Yazeera” 

 

El cambio en la línea editorial de Al Yazeera: Del panarabismo liberal al panislamismo

 

La influencia sobre la diáspora árabe que propicia Al Yazeera hace más difícil la integración de los emigrantes en sus sociedades de acogida. La cadena qatarí ha contribuido a ello con un discurso islamista y radicalizado, consumida por los emigrantes árabes en Europa y Estados Unidos.

 

Entre las razones de este cambio hacia una línea editorial más dura está que el 90% de la plantilla de Al Yazeera está vinculada de alguna manera con el movimiento de los Hermanos Musulmanes de Siria y Egipto. Otra de las razones es la aparición de tres medios (principalmente) dirigidos a eclipsar a la cadena Qatarí: Al Arabiya, financiada por la corona saudí, Al Hurra, financiada por los EEUU para neutralizar tanto la influencia de Al Yazeera como de Al Arabiya; y Sawa, una radio que emite hacia todo el mundo, tanto música moderna (occidental e islámica) como informativos dictados desde Washintong. Una de las frases más repetidas por los jóvenes árabes cuando se les pregunta por Sawa es que la escuchan exclusivamente por la música que emiten.

 

Es conveniente revisar los contenidos referidos a Al Yazeera en la página web del Departamento de Estado de los EEUU, para contrarrestar un contra-poder no se debe impedir, como hacen los regímenes árabes, que las empresas nacionales se publiciten en ese medio, sino incentivarlo para lograr la posibilidad de presionar a la cadena “desde dentro”.

 

Al Yazeera ha abierto un servicio de agencia en inglés en Yakarta, con el objetivo de llegar tanto a las opiniones públicas de Europa y Estados Unidos, como a los musulmanes que no hablan árabe, y, a finales de 2005, ha llegado a un acuerdo con Telesur para emitir en español[1], lo que les posicionará en una posición mejor para lograr la supremacía mediática y contrarrestar la influencia de los medios occidentales en el mundo latinoamericano.

 

Aspectos diversos de la cobertura de conflictos y acciones terroristas en los medios de comunicación árabes

 

El terrorismo global necesita a los medios de comunicación de masas para extender sus mensajes de propaganda con los elementos apelativos de la espectacularidad de sus atentados, el ritualismo de sus ejecuciones y el simbolismo de sus acciones. Por otra parte, ciertos medios necesitan a los terroristas para vender más ejemplares o lograr mayores audiencias, así como para ganar más influencia en la opinión pública[2].

 

Peter Waldman dice que el terrorismo es violencia simbólica o comunicativa. No se trata de matar al mayor número de personas sino de ser vehículo de mensajes a los que la sociedad debe prestar atención. Referido al caso que nos ocupa, las características de la acción violenta yihadista son:

 

-         Espectacularidad: La acción debe crear un impacto mediático que, a través de medios de comunicación de alcance global, llegue a las audiencias de todo el mundo y cree una atracción estética que les aporte, tanto seguidores, como la atención de dichos medios. Para ello es importante que las imágenes muestren la destrucción y las víctimas creadas por la acción terrorista.

-         Ritualismo: Un claro ejemplo son las decapitaciones de ciudadanos occidentales secuestrados en Irak. El método utilizado, visible en las grabaciones en vídeo que han sido emitidas en todo el mundo, enlaza el degollamiento de la víctima con los rituales de sacrificio de animales presentes en la cultura musulmana, y presenta a la víctima, generalmente occidental, como a un animal al que los luchadores por el Islam sacrifican.

-         Simbolismo: Un análisis de los atentados del 11 de septiembre de 2001 nos aporta una interpretación de los mismos como ataques contra los símbolos de la opresión de EEUU contra la UMMA: Los centros financieros (que representarían la opresión económica) estarían representados por el World Trade Center, el Pentágono (sede del Departamento de Defensa de EEUU) representaría la opresión militar, la Casa Blanca o Camp David (residencias oficial y de verano respectivamente del Presidente de los EEUU) representarían la opresión política, y el hecho de utilizar aviones, además de representar un intento[3] de innovación táctica, simboliza el uso de la propia modernidad occidental, su tecnología, contra la opresión que ejerce, en otras palabras: La negativa a modernizar el Islam expresa el deseo de islamizar la modernidad.

-         Propaganda y Proselitismo: Según el Global Islamic Media Front (GIMF) y Al Sahab[4], “Una buena grabación es un arma de destrucción masiva”.  La razón de por qué no se ha identificado y seguido a los técnicos que graban los mensajes de Ben Laden y Al Zawahiri, de ser cierto que los graba, edita y distribuye una empresa informativa conocida, puede responder a las extremas medidas de seguridad de la organización terrorista, a la colaboración con éstos de fuerzas de seguridad desplegadas en la zona o al desconocimiento, por parte de los servicios de inteligencia sobre el idioma y los códigos culturales que aprovechan las redes islamistas vinculadas con dicha  organización terrorista, conceptos como el de “Nursa”, que se refiere a la solidaridad entre musulmanes, el peso en la zona de la tribu a la que pertenecen y las redes de informantes en grandes familias y barrios.

 

Respecto a la influencia de Al Yazera en el mundo, la cadena qatarí ha pasado de ser la 5ª marca más influyente, en tiempos de su eclosión durante la intervención aliada en Afganistán, a un tercer puesto (en todo el mundo) en 2005. La clave de su alta aceptación entre los musulmanes tiene que ver con el plagio de los esquemas informativos de los medios árabes (programas religiosos y un carácter más panislamista que nacional) así como el lanzamiento de nuevas cadenas de televisión por satélite cuya imagen pública ha sido afectada por la creación de medios como contra-poder (por ejemplo Al Hurra) y el hundimiento de las audiencias en los medios dirigidos.

 

Al Yazeera ha tenido un gran impacto en la escena mediática mundial, al plantar una bandera de competencia respecto a la CNN y BBC-World, que ha sido reforzado con su papel como agencia de noticias (debido a la información que puede emitir en primicia) y su llegada a audiencias no árabes con sus emisiones en inglés y español.

 

Respecto al giro de su política editorial, el concepto de Nursa está presente en la cobertura de todos los conflictos que enfrentan a musulmanes contra no musulmanes (por ejemplo en el conflicto hispano-marroquí por el islote Perejil[5]). En sus contenidos se deja expresar con total libertad mensajes islamistas más radicales, como el del jeque Yusuf Qardawi, en su programa “La Sharía y la vida” en la que preconiza el regreso del Islam a Europa a través de la conversión de los europeos.  Su frase “Conquistamos Constantinopla, pero falta la segunda parte de la profecía: La conquista de Roma” resulta, cuando menos, significativa. Otro personaje influyente con frecuentes apariciones en los contenidos de la cadena, Tarek Ramadán, es líder de los Hermanos Musulmanes en Europa, y propone una política de aislacionismo de la comunidad musulmana en la diáspora. La no integración, una política “de Fortaleza[6]”.

 El Poder supramediático de al Yazeera 

 

Al dar la palabra a la sociedad civil e información en árabe elaborada por árabes, Al Yazera juega a ser un partido político: Se convierte en referente del panislamismo, reta a los regímenes árabes y se presenta como portavoz del islamismo y yihadismo, como contrapoder a EEUU e Israel. El cambio de Al Yazira puede deberse a una serie de factores que hemos ido citando:

 

-         Cambio en la financiación de la cadena, que ahora proviene principalmente de Oriente Próximo y China

-         Islamización progresiva de las sociedades árabes

-         Adaptación a un contexto político distinto, en el que el Islam político gana peso como vía de contestación a regímenes totalitarios y falta de progreso

-         Cambios en la dirección, que han dado paso a profesionales vinculados con organizaciones islamistas como los Hermanos Musulmanes

 

El cambio es notable. Por ejemplo, en febrero de 2005, respecto al referéndum de la Constitución Europea, un reportero de la cadena qatarí entrevistó a ancianos que salían de la catedral de La Almudena para que expresasen su opinión sobre el proyecto de Constitución comunitario. Su conclusión fue que “los católicos españoles no apoyaban la Constitución Europea”.

 

Otro ejemplo fue el vídeo emitido la víspera del primer aniversario de los atentados del 7J en Londres, protagonizado por los terroristas suicidas que intervinieron en el mismo, en el que expresaban frases como: “Vosotros, que matáis niños musulmanes, no esperéis que dejemos vivir en paz a vuestros niños”. A continuación Al Zawahiri “bendice a este terrorista”, dice que la política de Blair es equivocada y avisa de más atentados.

 

 Otras cadenas de televisión por satélite dedicadas al proselitismo (daawa) se dedican a la enseñanza del Islam, llevando la doctrina de las mezquitas a las pantallas de televisión. Un ejemplo de ello es Iqra[7] una emisora financiada con capital saudí, wahabí, proselitista y con una gran audiencia en las sociedades islamizadas. Este tipo de cadenas comienzan a suponer ya una alternativa a las mezquitas oficiales, controladas por los gobiernos.

 

Un caso parecido es el de Memri TV, donde se emitieron debates en los que los participantes vinculaban los tsunamis que afectaron las costas de Oceanía, Este de África y el subcontinente indio a la “ofensa que para Alá suponía la llegada de turistas occidentales”. Este es un mensaje que cala debido a que el fracaso de la modernización de la sociedad ha dejado un vacío ocupado por las redes de beneficencia islamista. Se vincula la supervivencia de algunos afectados al hecho de haberse refugiado en mezquitas, obviando el hecho de que se trataba de sólidos edificios construidos con financiación principalmente saudí.

 

En casos como este, dada la ausencia de campañas sistemáticas como las de IRA o ETA, el islamismo radical resulta más peligroso que el terrorismo, dado que el primero sí que afecta de manera endógena a la integración de inmigrantes musulmanes en Occidente.

 

El Léxico empleado

 

La mayoría de medios de comunicación árabes utilizan un léxico peculiar a la hora de tratar la lucha de los grupos islamistas o yihadistas[8]. Los términos más comunes son “shahid” (mártir, en referencia a los terroristas suicidas), “operación de resistencia” (denomina a las acciones terroristas ocurridas principalmente en Irak y Palestina) “Ejército de ocupación” (para referirse a las fuerzas de la coalición presentes en Irak) y un juego con las palabras “Irhabi” (terrorista) y “muyahid” (luchador)[9]. Todo palestino muerto es considerado como mártir, pero los civiles iraquíes caídos en acciones terroristas son, sencillamente, denominados como “civiles muertos”.

 

La utilización del léxico varía en función del medio y del país donde se encuentre. Por ejemplo, Al Zarqawi puede ser denominado “terrorista” en un medio que emita desde Londres o Ryad, mientras que otros le denominarían “resistente”. En cuanto a la propaganda que elaboran los propios movimientos yihadistas, ellos se equiparan con los guerrilleros españoles que se enfrentaron a la ocupación francesa, y los chiíes (en medios sunníes[10]) son denominados “colaboradores en la ocupación”.

 

Otra característica muy común en los medios árabes es el odio a Israel. Incluso en programas de contenido dirigido a niños, se puede ver a imanes que enseñan a los niños pasajes del Corán en los que se relata cómo una mujer judía quería envenenar a Mahoma, y en una intervención telefónica, una niña era aplaudida por decir “los judíos son hijos de la traición y la infidelidad”. Otras referencias a los judíos en medios de comunicación árabes les vinculan a la toma de decisiones en la política exterior estadounidense o en la autoría de los ataques del 11 de septiembre, y no son raras las caricaturas en periódicos que muestran, por ejemplo, a un cerdo que lleva tatuada la Estrella de David durmiendo sobre una bandera de los Estados Unidos.

 

 Como veremos más adelante, en la intervención de Felipe Sahagún, los contenidos de los libros de texto en las escuelas, y los de los medios de comunicación dirigidos a los niños, son una parte vital para lograr terminar con este conflicto.


[1] Cuando Marcos García Rey dijo esto no pude alejar la idea de ver el programa “Aló Presidente” con subtítulos en árabe

[2] Esta es una de las razones que me llevaron a pensar que la relación entre grupos terroristas y medios de comunicación no es necesariamente parasitaria, sino simbiótica, y de una manera más frecuente de lo que parece a priori.

[3] No lo es porque ya existían precedentes de ataques suicidas con aviones, por ejemplo los kamikaze japoneses al final de la Segunda Guerra Mundial.

[4] GIMF sería el frente mediático de Al Qaeda, su vehículo de expresión propagandística configurado como una agencia de información para transmitir propaganda a través de Internet. Al Sahar (Las Nubes) es una cadena de televisión que emite en árabe desde Afganistán y Pakistán. Graba y distribuye los mensajes de Al Qaeda y la milicia Talibán en la zona.

[5] Marcos Gª Rey intervino en la cobertura de Al Yazeera en este conflicto, y ha declarado que en todo momento le dejaron hablar libremente.

[6] Ojo a la frase de García Rey: “Toda fortaleza o gueto acaba mal, las fortalezas generan desconfianza”. Respecto a la imagen que estos medios dan de los occidentales, el materialismo está omnipresente: “Todos consumimos porno o no pensamos”

[7] literalmente, “Lee”, la primera palabra del Corán.

[8] Cabe decir que los medios de comunicación españoles hacen lo propio respecto al citado tema (por ejemplo el empleo de términos como “extorsión” en lugar de “impuesto revolucionario”) Esta falta de neutralidad se explica por la importancia de la colaboración de los medios en la lucha antiterrorista, la denominada “guerra de las palabras” que trata de neutralizar la estrategia propagandística de las organizaciones terroristas y, con ello, eliminar la relación parasitaria que dichas organizaciones mantienen con los medios de comunicación.  

[9] Aunque el término más común es el de “Muyahid”, cabe citar que los propios miembros de Al Qaeda suelen referirse a sí mismos como “Irhabi”, basándose en el capítulo 8 del Corán (Marcos Gª Rey se refirió a él como “Azora”) que dice “Preparad toda la fuerza [...] aterrorizad al enemigo de Dios”. La palabra utilizada en el texto coránico, traducida con el verbo “aterrorizar” es “ardak”. Partiendo de esto, quien aterroriza “Irhabi” sería un “terrorista”.

[10] La mayoría de los medios de comunicación árabes son sunníes

17/10/2006 17:33 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

Terrorismo Yihadista Global

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Yihadismo Global

 

Al Qaeda supone la cuarta oleada terrorista de la historia (oleada de inspiración religiosa) y supone la punta del iceberg de un movimiento islamista radical, global y evolucionado. Mustafá Setmarian[1], sirio nacionalizado español y miembro de Al Qaeda, hablaba de la organización como un concepto, como un método para la yihad mundial. Su éxito se basa en el reclutamiento de agentes, el uso de medios de la era global y unos objetivos bien fijados.

 

Osama Ben Laden es líder simbólico de la organización y de la lucha por la integridad de Dar el Islam. No planteaban, en principio, sacar la lucha de Afganistán. La Guerra de 1991 hace que se plantee el enfrentamiento con los regímenes árabes.

 

La actividad de al Qaeda, si ha de representarse en oleadas, se dividiría en tres: Una primera contra los soviéticos en Afganistán, la segunda contra los regímenes árabes, que consideran apóstatas, y la tercera, ideada por Setmarian, a nivel global. Cabe decir que este personaje ha editado un curso de 35 horas (unos 45 CDs) sobre Yihad. Dice que Al Qaeda ha de ser un concepto, no una organización, porque una organización es desmantelable. Para ellos, un turista occidental no es un civil, dado que vota, paga impuestos y participa en política. Además, trae costumbres peligrosas (ropa, comida, religión) y porta dinero y documentos útiles para la Yihad.

 

El objetivo de Al Qaeda, sería entonces, inspirar a los jóvenes musulmanes a comprometerse con la lucha global contra Occidente y los regímenes apóstatas. Ben Laden aparece como icono, no como experto. Él no ha creado el ideario, sólo lo ha aglutinado. Lo peor de la situación es que “su trabajo ya está hecho”. Al Zawahiri quedaría como jurisconsulto religioso y Setmarian como jefe del aparato logístico.

 

Agentes de reclutamiento en Europa

  

Al Qaeda tiene una gran cantera en Europa a partir de filiaciones religiosas, étnicas, nacionales y criminales. Sus principales candidatos son:

 

-         Antiguos guerrilleros de conflictos como el de Bosnia, Chechenia, o Daguestán. Este tipo de combatientes goza de gran prestigio entre las filas yihadistas, además de experiencia militar.

-         Inmigrantes de primera generación: Radicalizados en el país de origen o en el de acogida debido a programas de integración fracasados en Europa (caso de los atentados de Madrid).

-         Inmigrantes de segunda generación (caso de los atentados de Londres)

-         Conversos: No se trata de musulmanes de origen, sino que se convierten por contacto amistoso, por matrimonio o por terceras causas. Son casos como el del “terrorista del zapato” o el de Yusuf Galán, que anteriormente había militado en la izquierda abertzale. Respecto a casos como este último, no es difícil pasar de un extremismo a otro, el único movimiento de contrapoder global, hoy por hoy, es el yihadismo. Los conversos resultan ser los elementos más radicales. Empujados por ideas anti-sistema, se adhieren a cualquier causa con posibilidades para continuar la que consideran su lucha. En el caso de Yusuf Galán, había sido interventor de Batasuna en unas elecciones europeas.

 

Los lugares más frecuentes de reclutamiento suelen ser Mezquitas y centros culturales islámicos, cárceles o foros y páginas en Internet. En el caso de los delincuentes, interesan a esta causa debido a:

 

-         Su control sobre el mundo de la marginalidad

-         Su carácter temerario

-         Saben actuar al margen del estado

 

Respecto al reclutamiento por Internet, crea una “yihad individual” a través de medios de comunicación, lo que resulta mucho más difícil de controlar y neutralizar.

 

Los objetivos claros de Al Qaeda son:

 

-         Devolver la dignidad política y económica a los musulmanes

-         Lucha por el poder político y económico

-         Lucha contra el statu quo actual

 

Para ello pueden plantear la yihad como una lucha irredentista (caso de Irak) como una liberación frente a regímenes apóstatas (el enemigo cercano) o como una lucha contra los infieles (enemigo lejano)

 

El terrorismo suicida como táctica del yihadismo global

 

El uso de terroristas suicidas, por ejemplo en Irak, tienen una lógica estratégica:

 

-         Efectividad: Se trata de “bombas inteligentes” que actúan donde quieren y cuando quieren.

-         Resultan baratos y no requieren de un plan de escape

-         No revelan información útil al morir

-         Producen más muertos

 

En el caso iraquí, las tácticas suicidas se mantienen debido a la gran cantidad de jóvenes que llegan a luchar a ese país –lo que lo enlaza con el esfuerzo de reclutamiento en Europa- pero que carecen de formación militar (no tienen otra utilidad). Esta táctica sólo la utilizan los yihadistas y los Tigres Tamiles de Sri Lanka[2].

  


[1] Ideólogo político y militar de Al Qaeda, vivió en España, Reino Unido y, desde 1999, en Afganistán colaborando con el Ministerio de Defensa de los talibanes. Ha impartido clases sobre el uso de explosivos y productos químicos y se le considera el “padre” doctrinal y militar de la organización.

[2] Cabe destacar que la primera organización islamista en utilizarla a gran escala y con efectividad fue Hizbulá contra la ocupación israelí del Sur de Líbano.

11/10/2006 19:41 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

Islam Político y Terrorismo Yihadista Global

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Marcos García Rey es Investigador de la Carlos III. Ha trabajado en la Agencia EFE y en Al Yazeera y es coautor del libro “El 11-M en la prensa árabe”. Habla árabe y está especializado en el mundo islámico.

El Islam Político y el Terrorismo Yihadista Global

 

Una primera puntualización a la hora de enfocar el terrorismo de inspiración yihadista es diferenciar el Islam político del yihadismo como inspiración para organizaciones que utilizan la violencia con fines políticos.

 

Es un error hablar de mundo musulmán, musulmán es la persona que practica el Islam. Su mundo es el mundo islámico o bien la comunidad musulmana. En el caso de que hablemos, por ejemplo, de arquitectura, podríamos utilizar el concepto arquitectura islámica por relación (un edificio no reza).

 

Al hablar del mundo árabe debemos tener en cuenta que la Liga Árabe incluye 23 estados en los que, al menos, vive una mayoría árabe. Tienen en común, además, el Islam como religión mayoritaria, y la lengua árabe como idioma oficial.  El concepto del mundo islámico es más amplio. La UMMA reúne a todos los países de confesión mayoritaria islámica, independientemente de que el árabe sea o no el idioma oficial. Hablaríamos entonces de 57 países (de Indonesia a Marruecos, de las Comores a Kazajstán) y de unos 1.400 millones de personas. 

 

Existen importantes comunidades islámicas en EEUU (entre 6 y 8 millones de personas) y en la UE (15 millones). En China su número están en constante crecimiento, se estima que la próxima generación tendrá 200 millones de musulmanes en Xingiang, y en África Occidental se está dando un fenómeno de expansión debido a la influencia saudí. Esta expansión tiene que ver con los medios que se aporta (escuelas, financiación de infraestructuras, alfabetización...) 

 

A la hora de estudiar el Islam debemos detenernos en dos claves a identificar: El nacimiento del Islam y la identificación y diferenciación de los musulmanes (practicantes, fundamentalistas o yihadistas).

 

El Islam tiene cinco pilares, sobre los que cualquier jurisconsulto puede establecer una doctrina:

 

-         Shahada (Fe): No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta.

-         Salat (Oración): Obligación de rezar cinco veces al día (tiene una interpretación flexible por lo que no existe un horario fijo para la oración)

-         Zakat (Limosna o Azaque): Se trata de un impuesto de la comunidad que oscila entre el 2,5% y el 10% de los ingresos

-         Ayuno (Som): Ayuno en el mes de Ramadán desde el alba al ocaso)

-         Peregrinaje (Hajj): Peregrinaje una vez en la vida a la Meca (a la Kaaba)

+ Yihad (Guerra Santa para defender Dar al Islam de fuerzas extranjeras –territorio del Islam- existe también una interpretación sobre llevar la lucha fuera de él)

 

El sexto pilar se añade cuando comienza el Islam político (años 50 y 60). Se trata, de la visión yihadista, de una visión utópica del siglo VIII (el Gran Califato), pese a que aun no ha dejado de ser una minoría muy ruidosa.

 

Existen múltiples interpretaciones del concepto de Yihad:

-         Yihad Menor sería la Guerra Santa contra quienes atacan a la comunidad musulmana

-         Yihad Mayor: Sería el esfuerzo personal por entender a Alá y a Mahoma, una interpretación de la religión y su aplicación a la vida.

 

La interpretación del Yihad Menor da por resultado dos formas de lucha armada: El Yihad Defensivo sería la defensa de los territorios del Islam de la invasión de fuerzas extranjeras (cuyo ejemplo veríamos en Irak, Palestina o Chechenia), mientras que el Yihad Ofensivo trataría de llevar la lucha fuera de los territorios del Islam.

 

Las dos principales ramas del Islam son la Suní, basada en al interpretación del Corán (la revelación de Dios al Profeta y Dichos del Profeta) y la Sunna (Tradición por al que el Califa es el sucesor del Profeta con liderazgo político y religioso) y la Chií (basada en la sucesión por relación de consanguinidad con el Profeta lo que configura la Shía.

 

Los Chiíes están principalmente en Siria, Líbano, Baherin, y sobretodo en Irán y el sur de Irak. La Sunna desarrolla una doctrina política más radical, y cabe aclarar que Al Qaeda y la revolución iraní no tienen nada que ver: La lucha armada iraní es de concepción nacionalista (tanto en Irán como en Líbano). Aquí es destacable un apunte: Hizbulá inicia la primera campaña sistemática de atentados suicidas en su lucha contra Israel, algo que los grupos armados islámicos una se plantearon, ni siquiera contra enemigos materialmente superiores, como la Unión Soviética.   La utilización de la táctica suicida es un fenómeno de mimetismo, de imitación de la estrategia de Hizbulá en el Líbano.

 

La Sunna (tradición) tiene cuatro escuelas (corrientes ideológicas y jurídicas) de entre las que surgen tres interpretaciones radicales:

 

-         Wahabismo o Jambalismo (Jambali) es una interpretación rigurosa y literal del Corán en sus términos más absolutos

-         Salafismo (interpreta la tradición de un modo incluso más literal que el wahabismo)

-         Sufí

 

El Corán surge en un entorno muy duro (el desierto de Arabia) por lo que sus preceptos son muy duros, algo que las corrientes wahabí y salafí interpretan literalmente.

 

En la segunda mitad del siglo XX, Arabia Saudí se encuentra con cantidades ingentes de divisas debido a las crisis del petróleo, lo que utiliza par expandir su interpretación literal del Corán más allá de sus fronteras, hacia África, el Magreb, el Sureste asiático e incluso Europa.

 

En Marruecos, por ejemplo, el régimen es pobre, carente de recursos naturales, con problemas de legitimidad y una guerra con el Sahara, además de con el problema de dar a su población educación e infraestructuras. Hassan II llega a un acuerdo con Arabia Saudí para recibir financiación a cambio de instaurar una lectura oficial del Corán próxima al wahabismo: Una lectura rigorista del Islam, además de la participación marroquí (permiso para que sus voluntarios acudan a luchar) en los esfuerzos bélicos de Afganistán, Bosnia, Filipinas, Chechenia y Daguestán. El salafismo va más allá del wahabismo, sin embargo, hay casos que no consideran “su lucha”, como por ejemplo atentar fuera de los territorios del Islam.

En su concepción global, los islamistas consideran a su religión la única ideología capaz de movilizar a las masas, dada la carencia de elites que conforma dicha fe.

 

Respecto a una posible incitación al uso de tácticas de terror en el Corán, la Azora (capítulo) 8, en su versículo 60 dice[1]:

 “Preparad toda la fuerza [...] aterrorizad al enemigo de Dios” Del concepto Ardak (aterrorizad) viene el concepto Ihabi (terrorista o quien aterroriza).  

 

Mientras que la mayoría de grupos armados o fuerzas irregulares evita el concepto terrorista debido a su carga despectiva, cuando se trata de yihadistas, la organización potencia esta denominación para crear un mayor efecto disuasorio. No sólo no evitan la contra-propaganda que sus enemigos crean a través de las matanzas que ellos realizan, sino que celebran las mismas como grandes victorias, enfocadas a su público objetivo, en este caso una base social de apoyo que no ve efectos negativos en las mismas.

 El fracaso de la modernización 

 

En las últimas décadas, dos países que tenían niveles similares de vida y desarrollo, España y Marruecos, se han distanciado debido al devenir distinto de ambos estados. La revisión de los indicadores de desarrollo muestra la fractura entre ambos:

 

España es un país de 44 millones de habitantes con cuatro millones de periódicos diarios, 34 de los cuales tienen tiradas superiores a 100.000 ejemplares y un índice de analfabetismo en torno al 1%.

 

Por su parte, Marruecos, cuenta con 31 millones de habitantes y 450.000 periódicos diarios, de los que ninguno supera los 50.000 ejemplares diarios, y un 51% de la población es analfabeta. Ni el contexto político, ni el económico ni el social favorecen el buen funcionamiento de los medios de comunicación.

 

Respecto a los regímenes políticos, los 23 estados de la Liga Árabe son autoritarios. 14 prohíben el libre pensamiento político y la libertad de asociación. Se encuentran gobernados por elites políticas no legítimas y que no dan respuesta a las carencias de la población. 

 

Se trata de regímenes liberticidas por causas internas y externas:

-         Crean círculos viciosos de represión y corrupción, que los regímenes consienten para fomentar la fidelidad de dichas elites.

Sus sociedades se islamizan debido al fracaso de las demás fórmulas de desarrollo (nacionalistas, comunistas, liberales y panárabes) El islamismo impone unas reglas que hacen que quien ofrece medios de progreso imponga un ideario liberticida.

-         Gozan de una riqueza mineral (hidrocarburos) pero son incapaces de explotarlas por sí mismos. La riqueza en hidrocarburos aporta riqueza, pero las coloca en el punto de mira de las potencias extranjeras.

-         Tienen una arquitectura económica débil. Los regímenes autoritarios no logran instaurar una economía de mercado. Por ejemplo, el PIB de España es equivalente al de los 23 países árabes.

-         Se trata de sociedades militarizadas debido a conflictos regionales e inter-árabes. La militarización de la sociedad corresponde a causas internas (por ejemplo la falta de legitimidad de los regímenes) y los conflictos regionales. En particular el conflicto árabe-israelí ha llevado a la militarización de los regímenes vecinos de Israel, por ejemplo Siria ha llegado a destinar a Defensa el 40% de su PIB.

 

La evolución lineal por la que el Desarrollo Económico lleva al Desarrollo Humano, y éste al Desarrollo Político e Ideológico se rompe al comprobar las condiciones de reparto de la riqueza en estos países:

 

-         El 90% de la población vive bajo el umbral de la pobreza

-         Un 6% de la población conforma las clases medias

-         Un 4% de la población acumula el 95% de la riqueza

 

El crecimiento demográfico, además, desborda las cifras de crecimiento económico (da igual que crezcan entre un 4% y un 5% anual debido al aumento de la población). El estado de las libertades en el mundo árabe, a su vez, se encuentra en un estado de “esquizofrenia”: Conviven diversidad y pluralidad cultural con una total ausencia de pluralismo civil. No hay igualdad de sexos y, con discriminación sexual no hay desarrollo humano, social y político. Además es común la violación de derechos fundamentales (asistencia legal, privacidad, información...)

 

En cuanto a la Educación, el sistema se somete a métodos de dictado y memorización. La Agencia de Naciones Unidas para el desarrollo realizó un estudio de los manuales para estudiantes en el Magreb, el UNDP-2004 concluyó que:

-         Se exalta la evocación del recuerdo de un pasado glorioso

-         Se asimila el concepto de libertad a la suma de religión y patria

-         Se potencia la creencia en la preeminencia de los musulmanes sobre el resto y la solidaridad entre la comunidad musulmana como comunidad gloriosa.

-         Los ejercicios de los libros no incitan al análisis, sino a la memorización. Además, las niñas y niños se escolarizan igual, pero las niñas suelen dejar de estudiar en la adolescencia por matrimonio o incorporación al trabajo.

-         En la universidad, los claustros de profesores y los sindicatos de estudiantes están en manos de islamistas, a los estudiantes pobres, en universidades públicas, se les mantiene y aloja gracias a la financiación saudí de la educación, mientras que las clases pudientes mandan a sus hijos al extranjero.

 

Según Arab Human Development, el porcentaje de analfabetismo entre adultos en el mundo árabe es extremadamente alto: Un 51% en Yemen, un 49% en Marruecos, comparables con el 16% en Qatar y el 23% en los Emiratos Árabes Unidos (dos estados con menor población y mayor PIB).

 

Respecto a la legitimidad de los regímenes, cabe destacar ejemplos como el de Siria, donde en lugar de elecciones existe “El día de Afirmación del Gobernante”, o los índices de abstención de países como Marruecos (entre el 45 y el 50%).

  Medios de Comunicación en el Mundo Árabe 

 

Los medios árabes tienen serias dificultades para informar y opinar si los comparamos con el estándar occidental. Según Reporteros Sin Fronteras, en 2005 hubo 27 periodistas muertos, 87 procesados y 104 amenazados, además de 87 medios de comunicación cerrados, sólo en 2005. La situación de medios y periodistas es, generalmente, difícil o grave.

 

-         No hay medios independientes

-         Existe la censura tanto legal como política

-         Los medios aceptan la autocensura (respeto a las “líneas rojas”) para evitar represalias por parte de sus gobiernos

-         Además aceptan la censura propia que les imponen sus sociedades

 

Por ejemplo, las líneas rojas en Marruecos son la Familia Real, la Religión (Islam) y la unidad territorial (Sahara, Ceuta y Melilla a los que deben referirse como “Ceuta la ocupada”, “Melilla la ocupada” y el “Sahara Marroquí”)

  La Islamización Progresiva de las Sociedades Árabes 

 

Existe una islamización progresiva desde principios de los 90. Gran parte de los países árabes consiguen su independencia en la primera mitad del siglo XX, lo que trajo gobiernos nacionalistas y pan-arabistas. Estos gobiernos consiguen cierto nivel de desarrollo, pero crean un vacío de esperanza ideológica que ocupan los islamistas, estudiantes y profesionales que son llevados al activismo islamista en lo político. Ello crea una vía libre a la contestación política que monopolizarán los islamistas, que aprovechan tanto el fracaso de los regímenes en modernizar las sociedades como la crisis de identidad que crea este desconcierto ideológico.

 

Predomina la identidad musulmana sobre la identidad nacional, los musulmanes se identifican antes con su religión que con su país, a diferencia de los cristianes que conviven con ellos.

 

El objetivo de los islamistas es “islamizar la modernidad”, no modernizar el Islam:

-         Se comunican a través de mensajes claros y sencillos, arropados con recursos y financiación (a través de la ayuda saudí y de la generación de recursos propios)

-         Identifican tres problemas clave para explicar su situación: Secularización de la sociedad, regímenes apóstatas y Occidente. Identifican como apóstata a cualquier régimen (generalmente dictaduras) que no cumplen con los preceptos del Islam –dejan de lado a la sociedad civil-. Además identifican a Occidente como un poder opresor, tanto en lo económico como en lo cultural.

-         Proponen un regreso a “su época gloriosa” (el Califato) a través del Islam.

 

 Los regímenes autoritarios de los países árabes se defienden de la contestación islamista atribuyendo la responsabilidad del fracaso de su desarrollo a Occidente (a quien identifican como “enemigo único”) Se acude al mito del pasado glorioso para conseguir el apoyo de las masas y plantean el Islam como solución para tratar de reparar la identificación cultural.

 

Existen cuatro escenarios de conflicto claves para comprender los contenidos de los medios de comunicación árabes, la contestación islamista y el terrorismo Qaedista.

 

-         El conflicto árabe-israelí (creen en un complot judío para subyugar a los árabes)

-         Irak (gran polo de atracción de Al Qaeda)

-         Impacto de la Guerra Global contra el Terror de EEUU

-         Afganistán (único régimen puramente islamista que ha existido en las últimas décadas)

  • Por un lado, muchos mujhadeen tienen por intención llegar a Irak para luchar
  • La guerra antiterrorista desvela pactos entre EEUU y regímenes árabes lo que tiene un efecto demonizador para ambos.
  • Afganistán ha sido el lugar de nacimiento y formación de Al Qaeda y otros grupos yihadistas, además de significar el derrocamiento de un gobierno islámico (máxima inspiración del islamismo político: Un estado que cuida de que se cumplan los preceptos del Islam)

 Del Islam Político al Terrorismo Yihadista  

 

 No todo el Islam político tiene principios modernos: Existe un islamismo político moderado (haraki) calificable como “activista”. Aspira a gobernar en sus países por métodos no violentos, participando en el sistema político. Por ejemplo el partido Justicia y Desarrollo marroquí, cuyas aspiraciones son una monarquía democrática, un sistema “parecido al español” y un manifiesto rechazo al sistema democrático, pese a que participa en él. Propone como forma de gobierno un califato organizado en “Shuras” (consejos) Está inspirado en el FIS[2].

 

También es notable la actividad del islamismo social moderado (taqlidi) y un islamismo misionero (daawa). Algunos terroristas han militado en partidos moderados de los que han pasado a una militancia más radical.

 

Las aspiraciones del islamismo político podrían resumirse en la creación de estados islámicos (de cara a instaurar un califato global) y en expresiones muy violentas debido, tanto a las características del Islam (una religión que nace y se desarrolla en un entorno muy duro) como a su confrontación con regímenes autoritarios. De ahí que se pueda afirmar la existencia de dos tipos de islamismo: Moderado (no violento) y Yihadista.

 

Haraki: Si en Marruecos hubiese elecciones libres ganaría el PJD como en Argelia las ganó el FIS. De hecho, en las últimas elecciones marroquíes no se presentaron en todas las circunscripciones posibles por (visto el precedente argelino) “miedo a ganar”, y a la posterior respuesta de la monarquía y de la comunidad internacional.

 

Ellos condenan públicamente los atentados de Al Qaeda, prefiriendo, a los métodos violentos, la concienciación islámica de la sociedad y el poder. Se trata, más bien, de una conquista de “los corazones y las mentes” con templanza, sin prisas, con proyectos a cien años.

 

Otros ejemplos de partidos islamistas son el de Erdogan, que gobierna en Turquía y diversas facciones de Hamas[3].

 

Taqlidi (tradicional): No participa en las elecciones (se trata de un islamismo social) y, de hecho, propugna la no participación en procesos electorales.

 

En el caso de Justicia y Caridad, rechazan tanto al Rey como al sistema marroquí, por considerarlos “occidentalizantes”. Trabajan en el ámbito social: Escuelas, orfanatos... tejen una red de asistencia social para ganarse a la población, y siguen una doctrina tolerante y mística (provienen de la rama sufí) que preconiza la no violencia.

 

Daawa (proselitismo misionero) También condena la violencia. Quiere un estado islámico mundial inspirado en el modelo Saudí. Se da en América y Europa, donde crean sus propias escuelas y mezquitas. Por ejemplo en los EEUU identifican el origen africano con el Islam y reclutan seguidores entre las clases más pobres para “encauzarles en el camino de Dios”. Un ejemplo claro está en la Mezquita de la M-30.



[1] Ojo a la frase gloriosa: “Un Vídeo tiene un libro de instrucciones, el libro de instrucciones de un musulmán es el Corán”

[2] El Frente Islámico de Salvación argelino. Cabe resaltar su slogan para las elecciones a las que se presentó (y ganó) en 1991, “Las Primeras y las Últimas”.

[3] HAMAS es un movimiento más nacionalista que Islamista, y no se le puede calificar de yihadista, pese a que la Segunda Intifada se haya islamizado.

LISTAS DE GRUPOS TERRORISTAS

La lucha antiterrorista no es imposible, se pueden desarrollar nuevas estrategias, se puede investigar y sacar conclusiones. Cuando se hace da resultado, el problema es que no se hace.

 “Yo me conformo con ilegalizar a los brazos políticos (de las organizaciones terroristas)” 

Una decisión acertada es la definición y publicación de listas de grupos terroristas de cara a la coordinación global de la lucha antiterrorista. En la lista del Departamento de Estado de EEUU hay 41 grupos terroristas (sin embargo incluye a organizaciones guerrilleras[1]). De los 41 grupos, de los que 27 son islámicos y 14 no islámicos. De los 27 islámicos 13 son organizaciones yihadistas.

 

HAMAS no es un grupo yihadista, es un grupo nacionalista. No está vinculado a Al Qaeda, sino que busca la creación de un estado palestino y teocrático. Hoy por hoy carecen de otra motivación política y sólo la religión les vincula con la organización de Osama Ben Laden. Además, su interpretación del Islam es distinta de la de Al Qaeda o la de los salafistas. Respecto al concepto yihadista, hay que tener en cuenta que Yihad significa esfuerzo (por cumplir los preceptos del Corán y por llevar a los infieles a la “religión verdadera” incluyendo el recurso a la fuerza si se resisten) en Palestina, Al Fatah sería una organización que busca la creación de un estado palestino laico (separando la religión del estado), mientras que HAMAS buscaría crear un estado religioso, gobernado por Imanes. 

  

Cuando se ataca a una organización terrorista hay que atacar todos sus elementos, no sólo el aparato operativo. Ha de usarse una estrategia multidimensional (investigación financiera, policial, comunicacional...) en estos casos quien no se enfrenta es porque no puede[2].  Las respuestas de Israel pueden calificarse de terrorismo de estado, dado que tienen enfrente a organizaciones incapaces de hacer frente a las Fuerzas de Defensa Israelíes. Cada guerra ha reducido, en Palestina, el territorio del posible estado palestino, y cada generación recibirá menos territorio. 

 

La experiencia de la Sociedad Española sobre terrorismo en la última generación es singular a nivel europeo. La mayoría de organizaciones terroristas fueron desapareciendo durante la Transición y perduró el terrorismo de ETA hasta el 11-M, antes del cual la sociedad no se sentía más amenazada por el terrorismo tras el 11-S.

          

Una lista de organizaciones terroristas españolas incluye a los siguientes grupos[3]:

 

-         ETA (en torno a los 850 asesinatos)

-         GRAPO (81)

-         FRAP (6)

-         Yihad Islamista (18)

-         Grupos de Extrema Derecha (42)

-         IRA (1)

-         Grupos Independentistas Catalanes (8)

-         Corona de Aragón (78)

-         EPGL (1)

-         Terra Lliure (6)

 

El grupo más afectado por el terrorismo etarra son los guardias civiles. La organización demuestra haber pasado por una serie de ciclos: 1968-1975, 1977-1982, 1983-1985, 1987-1989, 1990-1995 y 1996-2000, tras el cual su actividad decae.

 

Los principales territorios victimizados por ETA son el País Vasco y Madrid, con diferencia respecto a otros como Cataluña o Andalucía, lo que casa con la idea de que las principales víctimas de una organización terrorista son las que pertenecen a su propia civilización, cultura o nacionalidad (es decir que hacen más daño a quienes les son más cercanos). Los principales destinatarios de la violencia de ETA son los propios vascos con diferencia respecto al resto de ciudadanos españoles.

 

La distribución de comandos de ETA es la siguiente:

 

-         Liberados 49 (Operativos y Logísticos, financiados por la organización)

-         Legales 76 (No fichados por la Policía, ejercen labores auxiliares y logísticas)

-         De Información 21 (Labores de Inteligencia)

  


[1] Se podría cambiar el nombre y definir una lucha contra grupos insurgentes o contra grupos antisistema, sin embargo el terrorismo es sencillamente una estrategia de lucha y una táctica puntual de organizaciones con una estrategia distinta a la terrorista, como es el caso de las Guerrillas.

[2] Otra frase del tipo Calduch

[3] Es interesante advertir que en esta lista no aparece el MPAIAC, organización a la que Interior no reconoce ningún asesinato

23/08/2006 13:23 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

ACERCA DEL 11-M

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Acerca del 11-M tenemos algo parecido a lo ocurrido el 11-S: Los explosivos fueron suministrados por un español (Trashorras) que fue detenido por la Guardia Civil durante su transporte y le permitieron continuar pese a no tener la documentación en regla. Eso sugiere una orden de la central. Además, la casa de Morata de Tajuña, donde se prepararon los artefactos explosivos, había sido denunciada por los vecinos y estaba siendo vigilada.  Desde la libertad de Cátedra, Calduch afirmó que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tenían información de lo que estaba ocurriendo y que conocía a los implicados. Sólo así se entiende la rápida detención de los sospechosos: Un policía sólo necesita indicios razonables (no hacen falta pruebas contrastadas) para actuar[1].

 

Una semana antes del 11-M se detiene una furgoneta de ETA cargada de explosivos (Operación Txirria) y las Navidades anteriores se interceptaron maletas con explosivos en la estación de tren de Chamartín (Madrid) lo que lleva a pensar en la autoría de ETA. Además, esto nos deja claro que no era el primer operativo de la Policía Nacional o de la Guardia Civil para detener un vehículo con explosivos, operativo que consta de dos fases: Seguimiento y detención. Probablemente Trashorras fue interceptado durante la fase de seguimiento, y se le dejó seguir para que llevase al operativo hasta el destinatario de los explosivos.

 

Explicación: La explicación de casualidades encadenadas choca con el sentido común, pero es la única explicación lógica y demostrable. La conclusión no es un golpe de estado, sino que el éxito del 11-M se debió a las negligencias encadenadas por parte de las fuerzas de seguridad durante la fase previa de los atentados. Mientras no se desmonte esa cadena de mando existe el riesgo de que se repita el atentado. No son errores fortuitos, sino causas ignoradas y no investigadas, lo que indica que aun existen responsabilidades penales no depuradas.

  

La razón del suicidio de los terroristas del 11-M era más operativa que cultural. Se habrían suicidado por no poder continuar su estrategia de creación de terror, aunque no está claro si se suicidaron o se debió a una explosión accidental provocada por los GEO. Había más grupos dispuestos para continuar su estrategia, pero sin capacidad operativa.

 

Observación Estratégica: Los terroristas del 11-M, de haber formado parte de una organización, habrían evaluado las consecuencias de atentar en España, como punto de entrada de grupos magrebíes en Europa[2]. Estaban tan poco desarrollados que no tenían una estrategia a largo plazo, sólo a corto y medio. La policía española está especializada en lucha antiterrorista, donde la operatividad (tácticas, estrategia, logística) es la misma.

 

España es, para este tipo de organizaciones, la retaguardia natural, un sitio donde Al Qaeda evitaba atentar (los terroristas del 11-M no tenían relación orgánica con Al Qaeda sino una vaga inspiración ideológica):

 

-         Se trataba de un grupo magrebí, yihadista y salafista

-         El contacto con Al Qaeda era coyuntural y superficial

-         Operaban en su fase inicial de existencia

 

“Dudo que los informes del CNI lleguen a este nivel de sofisticación... rutinizan sus conductas de Análisis e Interpretación[3] . Tendemos a subestimar o sobreestimar lo nuestro, cuando en realidad hay que desacralizar mitos como el de los servicios de lucha antiterrorista”

  


[1] En ese momento le pregunté si iba a decir que el 11-M fue un golpe de estado, como indica la teoría de la conspiración que sostienen medios de comunicación como El Mundo o Libertad Digital, a lo que él respondió “Eh, eh, ¿He dicho yo algo de un Golpe de Estado?
[2] Esto es discutible, como se explicará por la exposición de otros ponentes más adelantes. Quede claro que, en este punto, no coincido con Calduch.
[3] En este momento no pude evitar sonreír
23/08/2006 13:12 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

EL 11 DE SEPTIEMBRE

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Problemas del 11-S

 

El primer error al analizar los atentados del 11 de septiembre fue no diferenciar entre las víctimas directas del atentado y las víctimas indirectas. Nadie esperaba que se hundieran las Torres Gemelas, Ben Laden fue el primer sorprendido.

 

 Las torres cayeron porque la estructura central de los edificios era metálica[1], lo que transmitió el calor generado por el incendio a toda la estructura. Sin embargo nadie sabía qué temperatura adquirieron las estructuras. Nadie podía calcular eso, ni siquiera los terroristas, porque nadie sabía qué cantidad de combustible cargaban los aviones. Por tanto el número de víctimas directas (las buscadas por los terroristas) fue menor que el de víctimas indirectas (víctimas inesperadas, como bomberos y policías).

 “Incluso los terroristas cometen errores[2] 

¿Cómo se contabiliza el miembro de ETA que mere accidentalmente cuando manipula un explosivo? No hacer esta distinción magnifica la capacidad de destrucción del grupo  terrorista, lo que lleva a malgastar recursos humanos y materiales, y a una política antiterrorista de resultados parciales.

 

La polémica sobre qué impactó contra el Pentágono tampoco es para tanto. Si era un avión o un misil es fácilmente constatable debido al número de testigos.  La propaganda y los bulos, aquí, caen por sentido común: No es lo mismo un atentado en pleno desierto sahariano que en una gran ciudad, donde hay miles de testigos directos que no se pueden comprar ni secuestrar. Al final esto nos lleva a un pensamiento doble: Se acepta una proposición (fue un avión) y su contraria (fue un misil).

 

Manipulación no investigada sobre el 11-S

 

“No es difícil provocar terror, lo difícil es crear terrorismo”

 

Los actos de terror los pueden crear individuos, grupos de crimen organizado con fines lucrativos o, como táctica, los grupos armados (guerrillas e incluso ejércitos convencionales). El terrorismo, por contra, es una estrategia sistemática, continua, llevada a cabo por un grupo organizado cuyos fines no son lucrativos.  

 

La principal herramienta en la lucha antiterrorista es el sentido común, el criterio para diferenciar por frentes y contenidos. Una de las diferencias entre los actos de terror y el terrorismo como estrategia es el número de activistas: Unabomber era un sólo individuo que enviaba paquetes bomba por correo. El francotirador de Washington era un equipo de dos personas, no un grupo organizado. Una organización terrorista tiene que reclutar constantemente nuevos activistas para lograr prolongar su estrategia en el tiempo. 

 

Los mafiosos sí se arrepienten cuando se les ofrece inmunidad procesal, el problema de los grupos terroristas es conseguir arrepentidos. Es fácil infiltrar agentes en organizaciones mafiosas, pero no en grupos terroristas debido a su hermetismo, así como para estos grupos es difícil conseguir  nuevos terroristas.

 

No se puede calcular el número de activistas y nuevos reclutas de Al Qaeda. Se pueden realizar estimaciones, pero nunca se citan las fuentes de las mismas. El sistema de red ha hecho que los medios y algunos investigadores han creado el mito de que Al Qaeda es una organización de organizaciones. Los terroristas del 11-M eran yihadistas y salafistas, pero su relación con Al Qaeda era circunstancial. Estamos ante una nueva Teoría de la Mano Negra[3].  En realidad el yihadismo es muy anterior a Al Qaeda, es una herencia de los Hermanos Musulmanes egipcios.

 

Respecto a la organización en red, tampoco es una invención de Al Qaeda. Por ejemplo, el ELN argelino utilizó una estructura en red a base de tríadas que ha sido imitada por multitud de organizaciones guerrilleras y terroristas a lo largo de los años sesenta, setenta y ochenta, además de compaginar  guerrilla rural con actos de terror en el entorno urbano.

 

En la organización en Red, cada activista conoce sólo a su compañero y a su jefe (que recibe las órdenes de un escalón superior de “la pirámide”), por lo que sólo cae una tríada y no afecta al resto de la organización. En caso de detención, los activistas tienen órdenes de guardar silencio durante 24 horas para dar a sus dos compañeros la oportunidad de escapar.

 

Existen grupos que imitan estrategias, como ocurrió en el siglo XIX con “La Mano Negra”.El 11-M, por ejemplo, fue una imitación del 11-S, y a su vez el 7-J y el 21-J fueron imitaciones del 11-M. 

 

La mayor parte de los inmigrantes en el Reino Unido es paquistaní, al igual que en España y Francia son de origen magrebí y en Alemania de origen turco. Sin embargo la relación con Al Qaeda queda se en la religión, la afinidad o disparidad se limita a una confesión común mientras otros muchos referentes culturales difieren. Las bases sociológicas de Al Qaeda poco o nada tienen que ver con las de los terroristas del 11-M o el 7-J.

 

También existían atentados con alto índice de victimización antes del 11-S y antes de Al Qaeda, el atentado en el cine de Teherán durante la Revolución Chií, o el de Lockerville, por ejemplo.

 

El factor sorpresa es uno de los que genera más incertidumbre, inseguridad y terror, la imprevisibilidad del ataque (las reivindicaciones son a posteriori). Los avisos de bomba son raros en las organizaciones terroristas, a no ser que les genere algún beneficio operativo, como la creación de sentimiento de terror en la ciudadanía afectada o la posibilidad de atraer hacia una explosión a las fuerzas de seguridad y servicios de emergencias.

 

Por otra parte, debía de haber un protocolo de protección del espacio aéreo de Washington (lo hay desde los años 50), por lo que debía haber sido el primer blanco atacado, y no Nueva York, para aprovechar el factor sorpresa.  Por qué no se protegió el espacio aéreo de Washington es una de las mejores preguntas no respondidas aun sobre el 11-S, dado que la coordinación mostrada por los terroristas sólo la consiguen en el mundo 10 ó 15 ejércitos. Un indicio de que se activasen los protocolos de protección del espacio aéreo es la extraña caída del cuarto avión sobre Pittsburg.

 Datos que ignoraba Al Qaeda:  

Los protocolos de actuación de la USAF no contemplaban la posibilidad de uso de aviones comerciales como misiles, y ningún mando asumió (al menos oficialmente) la responsabilidad de derribar un avión con civiles estadounidenses a bordo. Los militares estadounidenses son muy eficaces en situaciones previstas, pero si ocurre algo que no ha sido contemplado a priori, suelen pararse hasta recibir una orden. Sin embargo Al Qaeda no se arriesgaría a atacar primero Nueva York, dando tiempo a proteger Washington.

 

¿Dónde están los responsables políticos del atentado? Los funcionarios negligentes continúan en su negligencia al no ser destituidos por sus jefes políticos: En Tampa, después del 11-S, un joven estrelló una avioneta contra un edificio de oficinas. Al no depurar responsabilidades, se corre el riesgo de repetir los mismos errores.

 

Se dan medidas destinadas a generar una percepción de seguridad psicológica, pero dichas medidas no están destinadas a detener posibles atentados.

 

Existe la posibilidad de la desorganización de los terroristas: El ataque de Washington debería haber sido el primero desde un punto de vista racional dado que al ser la capital del estado y la sede del poder central debería haber estado mejor protegida (existen protocolos de actuación en este sentido desde los años 50). Un scramble (despegue de emergencia para la defensa aérea) tarda cinco minutos, tiempo suficiente para interceptar un avión que acaba de despegar desde un aeropuerto cercano (un avión comercial tarda más tiempo –entre tres y cuatro minutos- en alcanzar la altura y velocidad de crucero para luego cambiar de rumbo).

 


[1] Según el hermano de Rafael Calduch, arquitecto

[2] Otra súper frase de Súper Calduch

[3] Presunta relación en el siglo XIX entre los terroristas anarquistas españoles e italianos con terroristas nacionalistas rusos. Se trataba de un fenómeno de imitación fomentado por la comunicación de masas. Se imita lo que parece eficaz. 

23/08/2006 13:06 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

MITOS DEL TERRORISMO

20060822073158-al-20qaeda2.jpgMitos del Terrorismo  Porcentaje de actos terroristas por regiones  

Otro tópico es que hay regiones prototípicas afectadas por el terrorismo. Se achaca esto a Oriente Próximo, cuando es la región menos afectada –a excepción del África Subsahariana- frente a otras como Asia, Europa Occidental o América Latina.

Oriente Próximo, en términos históricos, está más afectada por conflictos armados más graves (como la guerrilla o la guerra convencional) y han surgido grupos terroristas vinculados al conflicto árabe-israelí o al iraquí. El fenómeno ha vuelto a Europa y EEUU debido a la irrupción de grupos yihadistas.

   

Número total de víctimas 

Otro mito. Exceptuando el 11-S, es el número de víctimas de EEUU. Hay países europeos con mayor número de atentados en su territorio que los Estados Unidos. Sencillamente el discurso de Bush sobre la Guerra Antiterrorista es falso. Hubo más atentados y víctimas de EEUU y sus intereses en los años 70 y 80, pero atentaron también en muchos países europeos (Lockerville, Grecia, España...)

Lo que diferencia al periodo de los 70 y 80 (durante la bipolaridad) del actual es el número de víctimas del 11-S. Antes fue mayor objeto de ataque. Sin embargo aun no disponemos de bases de datos exhaustivas y sistematizadas sobre atentados y víctimas del terrorismo.

El salto cualitativo 

Según el Departamento de Estado de EEUU y la ONU, hay nuevas tácticas y nuevas formas de terrorismo. La experiencia del Líbano (241 víctimas) enseñó a obstaculizar el estacionamiento de vehículos cerca de edificios oficiales. Fue el atentado más grave hasta el  Lockerville, que demostró que los aviones comerciales también podrían ser objeto de ataque., no sólo de secuestro.

Ni el secuestro ni la destrucción, ni el uso como proyectil de un avión comercial son novedosos (ya hubo un intento de estrellar uno contra la Torre Eiffel y fue abortado)

 

La  historia se repite, pero nunca del mismo modo porque no la repite la misma generación. Al Qaeda no ha inventado nada: Ni el terrorismo en red, ni el uso de aviones... quizá el uso de teléfonos móviles) Hay pocas cosas en el terrorismo actual que no hayan ocurrido antes. No fueron innovadores ni en sus objetivos.

 

La mayor parte de los éxitos de los grupos terroristas no es mérito suyo, sino demérito de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de los servicios de inteligencia (negligencia responsable) y también está causada, a veces, por la connivencia y apoyo de servicios de inteligencia (connivencia delictiva)

 

Raíces culturales del terrorismo:

 

Los diferentes elementos espirituales, comunicativos y materiales que configuran y sustentan la convivencia, las formas de vida y la identidad colectiva de una sociedad a lo largo de su devenir histórico (la cultura) no tienen nada que ver con el fenómeno del terrorismo (consultar el artículo de Calduch sobre cultura y civilización en http://www.ucm.es/info/sdrelint.html)

 “Civilización (según Fernand Braudel) sería más bien, y sobretodo, el bien común que se reparten desigualmente ciertas culturas. Lo que el hombre ya no olvida (la rueda, el fuego, la matemática...)”.  

Civilización es una realidad de intercambio entre las distintas culturas. Huntington termina identificando civilización con religión. Su discurso está equivocado, dado que civilización es un orden de convivencia proyectado durante generaciones, que incluye:

-         Religión

-         Producción y consumo

-         Orden jurídico y político

-         Educación

-         Lengua

-         ...

 

Ignorar que tenemos más de una dimensión nos lleva demasiado lejos. El Choque de Civilizaciones tiene escasa validez científica, pero muchísimo valor propagandístico, dado que toca el lado emocional del público.

 

  

La ideología o moviliza por la razón o por el corazón. Por ello los debates basados en ideologías son vacíos (pasan de la razón al corazón). La ciencia nunca puede llegar al ámbito del “Más Allá” del universo conocido, dado que el conocimiento humano es un subproducto de este universo.

 

Los valores, como la lealtad, la honestidad, la libertad o la igualdad... casi todo lo que termina en “AD”. Creencias racistas, el genoma humano ha demostrado la igualdad de razas y la Selección Natural de Darwin (la Evolución de las Especies).

 

Los Principios son criterios básicos –elementos rectores si se prefiere- para guiar la conducta humana, tanto individual como colectiva. De tal modo, un valor previo (como la lealtad) nos lleva a un principio general (como el compromiso) y a un principio jurídico (la voluntariedad de los contratos).

 

En el proceso de generación de conocimientos, la ciencia básica nos lleva a la ciencia aplicada, que nos conduce a la tecnología (algo que el mercado valora a la inversa).

 

Huntington da importancia a la religión, pero omite todos los demás elementos que conforman una civilización, como la ciencia, uno de los elementos más universales. Huntington polariza en la religión un concepto mucho más amplio (toda la dimensión racional del ser humano) y gran parte de la dimensión emocional. A la hora de hablar de cultura hay que ver si los elementos de este esquema son de generación propia, o adquiridos por contacto con otra civilización.

 

En un conflicto cultural se pueden dar dos reacciones:

 

-         Resistencia (abierta o encubierta)

-         Rechazo (violento o no violento)

 

La resistencia es el mantenimiento de elementos de la parte emocional de la propia civilización, peor no oposición a elementos de la parte racional. Permite la modernización, pero provoca una dualidad estructural que dificulta el desarrollo. Genera subculturas dentro de la cultura que ejerce resistencia.

El desarrollo exige modernización, pero algo más, una causa de la violencia (no del terrorismo[1]) es la no coincidencia de las fronteras estatales con las fronteras culturales. O los estados son multiculturales o las culturas son multiestatales.

 

Las culturas, como las personas, son desiguales, algunas más avanzadas en algunos elementos que otras. Más que desarrollo hablamos de desigualdad en los elementos.

 

El rechazo es la oposición activa mediante valores, principios, normas sociales de conducta, instituciones y lenguas propias, de elementos racionales y emocionales ajenos a la propia civilización. El rechazo impide la modernización y el desarrollo, y provoca unidad estructural.

El rechazo es generado por grupos minoritarios de una cultura que pertenecen a otra o que hacen una interpretación de la misma (creando una subcultura). De aquí podemos sacar dos formas de terrorismo cultural: Religioso y Nacionalista, lo que no significa que la religión o el nacionalismo generen necesariamente actividades terroristas.

 

Las naciones son grupos abiertos cuyo vertebramiento es compartir la misma cultura. No debe confundirse nación con etnia, las etnias son grupos cerrados a los que se accede de modo involuntario (por consanguinidad), mientras que el acto de pertenecer a una nación es voluntario. La cultura de un grupo étnico puede ser rechazable, pero no así la pertenencia al mismo, al ir ligado a vínculos de sangre. También, la pertenencia a una estatalidad (como el ser español) no tiene que ver con pertenecer a la cultura nacional (dado que, por ejemplo, un congoleño puede nacionalizarse español)

 

Cuando un grupo nacionalista quiere imponer sus criterios al resto de la sociedad tenemos el germen de un grupo terrorista. Sin embargo, la sociedad sólo utiliza la violencia de forma masiva cuando la existencia de la nación está en peligro, y no de un modo limitado y por parte de grupos minoritarios. La violencia terrorista nacionalista, si demuestra una cosa, es que el resto de la sociedad (la mayoría) no comparte los criterios de ese grupo. La manifestación de la violencia masiva de raíz cultural es el genocidio, las deportaciones masivas y las guerras. Se trata de sociedades cerradas que quieren eliminar la base social de otras culturas.

El problema, y a la vez la solución, son las fronteras: Establecer una frontera geopolítica en el caso de que las culturas tuviesen que coexistir dentro de un mismo estado.

 

Por ejemplo el Problema Vasco: La sociedad vasca es nacional, pero no nacionalista[2] (está dividida ideológicamente en torno al 50%). Una minoría de nacionalistas justifica el uso de la violencia para lograr la estatalidad única. No se pueden trazar fronteras porque no hay distribución geográfica homogénea, por lo que la autodeterminación es un desaguisado político, cultural y económico, cuando la mayoría nacional (tanto nacionalista como no nacionalista) no puede sugerir un segundo derecho de autodeterminación para no pertenecer al nuevo posible estado. Esto llevaría a una especie de cantonalismo que complicaría mucho más la situación. Podría acabar en algo parecido a las Guerras Balcánicas[3]. Se trata de una mala gestión de fronteras culturales (no estatales), las fronteras son también puntos de contacto e intercambio.

 

La superación de las fronteras culturales a través de la imposición lleva al uso de la fuerza, lo que acaba en violencia generalizada. Johan Galtung habla de violencia habla de violencia estructural fruto de la desigualdad económica y cultural. La solución es un mecanismo más lento que el que exige la política antiterrorista.

 

El caso de las caricaturas de Mahoma[4] se generó, se mantuvo y se agotó mediáticamente, y la clave es analizar la propaganda mediática:

 

“Si la mayoría de los 80 millones de pakistaníes o de los 75 millones de turcos se hubieran movilizado (no sólo ofendido) se podría hablar de reacción de violencia”.

 Para ese análisis no es necesario acceder a los altos secretos del Pentágono, se trata de combinar la información pública con conocimientos y sentido común.


[1] Si no ver la incidencia de atentados terroristas en África
[2] Puntualización de Calduch: “Tampoco creo que exista una nación española”
[3] A lo que añadió “¿Os creéis que un día se despertó Milosevic y resultó ser más hijo de puta que antes?”
[4] A propósito, añadió que no existe una cultura islámica. Hay una cultura árabe-Islámica, como una magrebí-islámica o una indonesia-islámoca. La cultura es algo demasiado complejo como para reducirlo a una religión. Es una falacia hablar del Islam como cultura.
22/08/2006 07:31 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

LA VIOLENCIA PRE-BÉLICA (ii)

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El Terrorismo como forma de violencia prebélica: 

Definición Politológica de Terrorismo: “Se trata de una estrategia de relación política basada en el uso de la violencia y la amenaza del uso de la misma por parte de un grupo organizado con el objeto de inducir un sentimiento de terror e inseguridad extrema en una colectividad humana no beligerante para facilitar así el logro de sus demandas”. 

El terrorismo es. Por tanto una estrategia política que busca romper la forma de convivencia ordenada de una sociedad con una combinación de actos de violencia y actos de propaganda. La organización terrorista cubre su déficit de capacidad de uso de la violencia (falta de apoyo de las masas) con propaganda (dominio emocional). Así, el terrorista (con pocos medios para ejercer la violencia) puede influir en la conducta de la sociedad. Rompe la confianza de la sociedad en sí misma, por lo que la debilita de cara a solucionar el problema a largo plazo.

 

Por ello, la debilidad de las instituciones democráticas, sumada a la debilidad de la sociedad proporcionan mayor poder a una organización terrorista.

 

Clawsevic, uno de los autores más citados y menos leídos cuando se trata de hablar de conflictos armados, tiene dos frases fundamentales sobre los mismos:

-         La guerra es política llevada a cabo por otros medios (frase popularizada por Lenin)

-         La guerra es un enfrentamiento de voluntades políticas (el equivalente en las relaciones internacionales a la autoestima: A la larga la voluntad es la que decide quién gana el conflicto) 

 

Respecto al enfrentamiento comunicativo, se pueden localizar una serie de errores en la lucha antiterrorista durante los últimos 20 años: Cuando el enemigo, en uno de estos enfrentamientos, te hace propaganda a favor, sólo hay que estimularle para que siga. En tal caso, los editoriales del diario El País de los años 80 le quitarían toda credibilidad  al diario. Acciones como la del Presidente de los EEUU, George Bush, de movilizar a 250.000 efectivos humanos para combatir a los 5.000 integrantes que, se estima, puede tener Al Qaeda no son otra cosa que una magnificación de las capacidades de dicha organización terrorista, y su frase “El terrorismo es la guerra del futuro” tiene un efecto más parecido al de un eslogan publicitario.

 

La capacidad para ejercer la violencia que tiene un grupo terrorista, a menos que se dote de armas de destrucción masiva, es mínima: La cantidad de gente que murió el 11 de Septiembre de 2001 en Washington, Nueva York y Pittsburg es una mínima porción de la cantidad que murió en Sebrenika (Bosnia).

 

Por otra parte la definición dada permite la posibilidad de calificar los asesinatos selectivos que llevan a cabo las fuerzas armadas y de seguridad israelíes como terrorismo de estado. No es lo mismo esto que el genocidio o los crímenes contra la humanidad, en lo que se utilizan medios más masivos aún.

 

Respecto a los regímenes políticos, la violencia represiva de las dictaduras suele confundirse con el fenómeno terrorista. No es así: El terrorismo de estado no es lo mismo que las torturas sistemáticas y las deportaciones masivas: El holocausto no es terrorismo de estado, es un crimen contra la humanidad. No se trata de aterrorizar a una mayoría destruyendo a una minoría, sino de destruir a la propia mayoría, algo que una organización terrorista no puede hacer por falta de capacidad, y para lo que un estado debería utilizar más medios que los destinados al terrorismo de estado.

 

La idea de crear los GAL está en la contra-extorsión de un miembro de la patronal vasca que pagó a la mafia de Marsella para que le protegiesen de ETA. El número de actos terroristas internacionales entre 1968 y 2000 indica que el terrorismo internacional es un fenómeno poco frecuente, y sigue un esquema similar al del resto de fenómenos sociales: Un patrón cíclico temporal, tanto a largo plazo como a corto. Hay fases de auge y caída, pero no hay explicación de por qué se suceden a lo largo de los años.

  

En el eje de Y situamos el número de ataques terroristas y en el de X los años 

 

Una explicación podría ser la estrategia de Acción-Reacción  en la relación de los grupos terroristas con los estados: A una estrategia terrorista le sucede una estrategia antiterrorista, que es sucedida por otra nueva estrategia terrorista que, a su vez, es sucedida por otra nueva estrategia antiterrorista... En estos casos hay que ahondar en las causas del problema para solucionarlo, como en la violencia de género o en la pobreza.

 El tipo de actuación busca, mayoritariamente, crear una gran destrucción humana y material con el menor riesgo posible para la organización. Se elude el enfrentamiento directo (al contrario que las guerrillas) para minimizar los riesgos y se atacan objetivos que supongan una escasa respuesta inmediata. Esto trae umbrales de victimización muy bajos respecto al resto de fenómenos sociales caracterizados por dicha victimización (guerras, accidentes de tráfico...). En un año atípico, como 2001, hubo 5431 muertos por ataques terroristas. El número de muertos es tan limitado que convierte a las víctimas también en elites. En otras palabras: ETA, en cuarenta años, ha matado aproximadamente a 1000 personas (menos de los muertos que pueden causar los accidentes de tráfico en seis meses), pero el tráfico no nos aterroriza. La clave para saber por qué nos aterroriza el terrorismo es saber a quién afecta esa violencia y cómo se defiende de ella.
13/08/2006 07:52 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

LA MAGNITUD DE LOS CONFLICTOS Y LA VIOLENCIA PREBÉLICA

20060812170337-guerrilla-farc.jpgLa Magnitud de los Conflictos Armados: (Rafael Calduch) 

Para evaluar el alcance de la violencia terrorista hay que compararla con el resto de fenómenos de violencia internacional, para así despejar falsos debates sobre el terrorismo.

 

Los conflictos internacionales de Alta, Media y Baja intensidad dan (al compararse) que la mayoría de conflictos en los últimos 60 años han sido de baja intensidad. Se ha triplicado el número de conflictos de baja intensidad, mientras que los de alta intensidad aumentaron debido al proceso de descolonización. La relación de proporcionalidad entre los conflictos de alta y media intensidad es inversa, cuando baja el número de conflictos de alta intensidad, aumenta el de conflictos de media intensidad y viceversa. Sin embargo los conflictos de baja intensidad permanecen al margen de esta relación y , de hecho, son muchos más[1].

 

La mayoría de conflictos son intraestatales (internos) y no interestatales (entre estados). Esto significa que el Leviatán de Hobbes se equivoca: Los ciudadanos no ceden el derecho de uso de la fuerza al estado, al menos desde la segunda mitad del siglo XX. La sociedad internacional no es más violenta que la sociedad nacional.

 

El conjunto total de guerras aumentó en los 70 y principios de los 80, y ahora decrecen, son más los conflictos internos que los externos.  El mayor número de conflictos internacionales coincide con un mayor número de Autocracias y Anocracias (gobiernos distintos al democrático, este último es una democracia débil o poco consolidada), por lo que un aumento de las democracias significa un mayor número de conflictos internos, pero un menor número de conflictos internacionales.

 

La discriminación en los derechos políticos, sea activa o gubernamental, va en descenso, aunque aumenta la discriminación remediable. Hay muchos menos países que discriminan, pero más población afectada por la discriminación. La discriminación económica sí va ligada a los conflictos internos, aunque la tendencia es parecida.

 

Hay menos conflictos, pocos, pero con mayor número de personas implicadas. La hipótesis (no es una tesis al no estar demostrada) de Huntington es atractiva porque nos toca emocionalmente, en la formación de la personalidad: Somos occidentales, lo que significa identificación grupal y diferenciación respecto a otros grupos. Sin embargo “la verdad no está en un grupo ni en otros, sino en todos simultáneamente”[2]. Respecto a culturas y etnias, la mayor parte de las víctimas del terrorismo pertenecen a la misma civilización, grupo o nacionalidad que los terroristas que las crean.

 

No vamos hacia una sociedad internacional con más guerras, sino hacia una sociedad con más violencia pre-bélica. Se dan dos tipos principales de violencia (ambos prebélicos) en esta nueva sociedad:

 

-         Guerrilla: Es una estrategia de lucha utilizada por primera vez por los españoles contra el ejército francés de Napoleón[3]. Son reacciones de una sociedad contra la invasión de un ejército de otra sociedad. Es una movilización de la capacidad de uso de la violencia por parte de las masas, sin embargo sin el apoyo de la población fracasa, dado que, desde su origen, se ha enfrentado a ejércitos de masas organizadas (de recluta obligatoria). Esto lo vieron los grandes líderes guerrilleros (y principales teóricos): Mao Zedong, Ernesto “Che” Guevara y el Coronel Giap. 

 

Es una forma de hacer la guerra en determinadas etapas de un conflicto que, de ir bien, se convierte en una guerra convencional, pasando los grupos guerrilleros a ser ejércitos convencionales.

 

Cuando su estrategia no tiene éxito (debido al apoyo popular) pasa a convertirse en una violencia de elites (terrorismo), el paso de masas a elites lo marcan el apoyo popular, el número de activistas, y en consecuencia la estrategia a seguir[4].

 

La Guerrilla Urbana Todas la guerrillas han tenido éxito en el ámbito rural, cuando se controla el campo evolucionan a un ejército convencional y pueden asaltar las ciudades.

 

La excepción es la guerrilla salvadoreña, que lo hizo al revés. Por eso fracasó. La guerrilla ha de evitar ser detectada para no ser destruida por el enemigo hasta que pueda hacerle frente. El enemigo, sin embargo, está localizado (la población civil simpatizante hace labores de logística e inteligencia) por lo que la movilidad geográfica es fundamental.

 

En el caso de Sendero Luminoso, ... “si en España no nos fiamos del estado, la población indígena andina ni te digo... ¡No se fían de nadie[5]!” Tanto esta guerrilla como el ejército peruano avasallaban a los indígenas, pero Sendero Luminoso sí que necesitaba su apoyo.

 

En el ámbito urbano sí hay masas, pero el problema es el espacio, Carlos Marighela proponía “detectar y no ser detectado en un entorno con poco espacio”, sustituyendo la alta movilidad por el anonimato de las masas en una adaptación a un entorno geográfico distinto.

Diferencia Estratégica entre Guerrila Urbana y Terrorismo:

 

No existen casos de éxito en guerrillas urbanas. Cuando la población está súper concentrada en ciudades la estrategia guerrillera no funciona, porque la “disolución en las masas” no es eficaz cuando un ejército convencional está dispuesto a violar los derechos humanos con una “estrategia de red” –una estrategia de violencia masiva- con la que “pescar a los guerrilleros”: Basta con cerrar las ciudades, distrito a distrito, y peinarlos haciendo detenciones masivas, habilitando campos de prisioneros para concentrar a los detenidos. “Por eso la guerrilla urbana en Irak va a fracasar. Los Estados Unidos acabarán siendo juzgados y condenados si no pasan la tarea al nuevo gobierno irakí, pero la estrategia a seguir está clara y es eficaz. “Los guerrilleros caen al 100%, si te cogen con un Abu Graib, se sustituye a las tropas propias por las del nuevo gobierno iraquí”.El caso vietnamita no tiene que ver con el irakí, Saigón cayó cuando se habían tomado las áreas rurales circundantes y aislado al ciudad.

 

Sin embargo, una estrategia contraguerrillera urbana puede acabar generando terrorismo urbano. Cabe destacar la diferencia: Una guerrilla suele estar formada por, al menos, un cuerpo de ejército (entre 25000 y 50000 efectivos humanos), ningún grupo terrorista llega a movilizar eso. Cuando la guerrilla urbana es diezmada degenera en grupo terrorista para poder seguir luchando (no puede aplicar otra estrategia ante las carencias de personal y logística).

 

En el caso argelino, la guerrilla rural no logró el apoyo de las masas y por eso sucumbió, por ello el FLN desencadenó una estrategia terrorista que provocó, mediante la respuesta desproporcionada francesa, que actuó como si se tratase de una guerrilla urbana, un aumento del apoyo popular en al población árabe.

 

Dar mayor dimensión a la capacidad de un grupo terrorista es reforzar su mensaje propagandístico. Curiosamente, hoy por hoy, el mejor propagandista de Al Qaeda es el mismo gobierno estadounidense. 

 

Otras veces se considera el uso del terrorismo como táctica, pero terrorismo selectivo (dado que el indiscriminado elimina el apoyo de la propia base social).  Se trata de secuestros y asesinatos selectivos, “actos de terror”, no una estrategia terrorista al no ser algo continuado. Eso es lo que dicen los teóricos de la guerrilla que han tenido éxito (Mao, Che y Giap), porque las guerrillas, como tal, no pueden tomar grandes espacios urbanos. En el ámbito rural, pueden llegar a hacer masacres discriminadas (a quienes no les siguen) pero acompañadas de un fuerte aparato propagandístico.

 

En la evolución de un grupo armado cambian las motivaciones: En el caso de las FARC, primero fue la ideología, ahora, porque controlan (o cobran impuestos al cultivo de coca) 12000 millones de dólares al año, la motivación es económica: Ha evolucionado hacia una narcoguerrilla.

 

En el caso colombiano, Uribe sabe que hay que negociar para acabar con el problema, pero necesita una posición mejor, por lo que debe deslegitimar a la guerrilla, reducir el territorio que controla y garantizarles un mínimo de negocio a cambio de aceptar la situación que quiere en el resto del país.

 

Por su parte, las FARC atenta indiscriminadamente en grandes ciudades porque sabe que no puede controlarlas, por lo que quiere demostrar que el estado no puede garantizar la seguridad en ellas. Al ser una narcoguerrilla, también ha previsto una salida negociada, y como el gobierno, busca una posición cómoda para negociar.

 Cabe decir que la estrategia guerrillera no significa necesariamente que se lleve a cabo una guerra revolucionaria: Esta estrategia pueden utilizarla tanto revolucionarios como contrarrevolucionarios. *

 

-         Terrorismo.

   


[1] Fuente: Conflict Barometer 2004 y Peace and Conflicts 2005

[2] Típica frase de “Parad un minuto para aplaudir, que hoy estoy sembrado” de Don Rafael... al final de la clase la gente se quería sacar fotos con él.

[3] Por eso el concepto no es anglosajón, en el descanso, Calduch nos contó que se basaba en la correspondencia personal entre Tito y Stalin, en la que el líder yugoslavo confesaba que se basaba en el modelo español de resistencia contra los franceses. De hecho, el diccionario búlgaro de extranjerismos define guerrilla como:

-          Modo de hacer la guerra en España y América Latina

-          Acciones de comandos llevadas a cabo por fuerzas policiales, militares y de gendarmería para contrarrestar la lucha de los trabajadores (bueno... se trata de un diccionario de la época comunista...)

 Los grupos guerrilleros españoles se autodenominaban partidas (de ahí el concepto Partisano como adaptación eslava) y significaron una reacción de las masas españolas a la ocupación francesa, dado que el ejército español estaba prácticamente desmantelado.

[4] Ejemplo de caso: Si la sociedad cubana no se hubiese rebelado contra Batista, Fidel y sus 13 compañeros habrían muerto. El error del Che en Bolivia fue entrar allí sin tener asegurado el apoyo popular, para empezar la falta de apoyo de la primera central sindical boliviana.

[5] ¡Otra! ¡Otra!

EL TERRORISMO EN PERSPECTIVA HISTÓRICA

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Rafael Calduch (Doctor en Periodismo y en Derecho Internacional Público, Catedrático de RRII en la Facultad de Ciencias de la Información), entre otros ha impartido un máster en “Terrorismo y Guerra Subversiva”.

 

El terrorismo es el fenómeno internacional con más prejuicios, porque cuando se produce con éxito, la consecuencia es que la conducta racional pasa a ser emocional (la razón no funciona)... se podría decir que el terrorismo es como el amor[1].

 

Los seres humanos tenemos la tendencia a justificar la conducta emocional a posteriori. Gran parte de la propaganda relacionada con el terrorismo es fruto de esa conducta emocional.

 

Axioma: Los fenómenos complejos no pueden tener explicación fácil ni soluciones sencillas. Un problema político y social complejo no tiene solución ni explicación fácil.

 

Axioma: Todo lo que hace el hombre puede ser analizado por el hombre (item mas), por lo tanto puede ser prevenido por el hombre. Se puede combatir el terrorismo con conocimientos científicos.

 

Primer Paso: Contextualizarlo

 

La sociedad internacional no evoluciona de manera lineal, sino cíclica, como casi todas las conductas sociales (cada fenómeno nace, se desarrolla y muere).

  

La vida de las Sociedades Internacionales se cuenta por siglos. No existe una nueva Sociedad Internacional tras 1945, sencillamente nos encontramos en una fase distinta, y un fenómeno particular (el terrorismo) fruto de esta sociedad, tampoco es nuevo en absoluto. Es una relación de causalidad.

 

Lo que hace fuerte al terrorismo es la debilidad de la sociedad, a niveles

-         ético

-          político

-          policial/judicial.

 

En el mejor de los casos nuestra sociedad internacional está en un punto de ruptura (siendo sustituida por otra), coincidiendo con elementos ocultos de esta nueva sociedad. No es un cambio continuo,  con un cambio radical.

   

El cambio se da con solapamientos de elementos de ambas sociedades.

 

Por ejemplo el paso de la Edad Media a la Edad Moderna

   

Cualquier análisis coyuntural sobre cómo serán la próxima sociedad internacional es una mera especulación sin base científica. Por otro lado, no existe un nuevo tipo de terrorismo, sino nuevas formas de hacerlo. Su concepto y cualidades no lo diferencian del terrorismo del siglo XIX. El fenómeno es el mismo, no así su autoría ni operatividad.

 Características de nuestra sociedad internacional:  

 

Génesis de la Sociedad Internacional

1-     Dominio del espacio geográfico a escala planetaria (Revolución Espacial): Hasta el siglo XIX aun se estaban colonizando territorios, y aun en el XX se planteaba el reparto de la Antártida.  En 1982 se discutía el reparto del mar. Conforme se cierra el dominio del espacio los problemas de la sociedad internacional empiezan a ser planetarios. La incorporación y conexión a nivel mundial, uno de sus problemas, tiene que ver con la revolución de los transportes y las telecomunicaciones (algo más reciente).

2-      Protagonismo histórico de las masas: Las masas siempre han existido como objeto histórico, nunca como sujeto (que toma decisiones). Las decisiones estaban en manos de elites que consideraban sus sociedades como parte de su patrimonio personal. Dos fenómenos cambian esto en el siglo XVIII, los cambios internos en la forma del estado (Revolución Francesa y revoluciones liberales-burguesas) y la independencia de los pueblos colonizados (desde la Revolución Americana a la independencia de países africanos y asiáticos).

3-     Liberación política de los pueblos del colonialismo: Si la descolonización posterior a 1945 es igual que las de los siglos XVIII y XIX han de ser llamadas de igual manera, de lo contrario ha de llamarse de modo distinto. Son iguales. El Sahara Occidental no ha conseguido descolonizarse, dado que no ha logrado una independencia jurídico-política. No existe un sólo caso de una ex-colonia que quiera volver a ser colonia. Se trata de un cambio de realidades (de finales del siglo XVIII a finales del siglo XX). Si el fenómeno es el mismo no puede darse diferencia entre los colonos norteamericanos y los angoleños, sólo cambia la capacidad de destrucción. Las masas intervienen, sobretodo con lo ejércitos de conscripción, cuando han convivido (al principio y la final del proceso) con los ejércitos profesionales.

 “En España se ha vivido tanta represión y opresión desde finales del siglo XIX y finales del XX, que hoy los ciudadanos desconfían sistemáticamente del estado... y tenemos motivos para hacerlo: Los GAL, el 11-M... son sucesos que llevan a desconfiar de las buenas intenciones del estado. Tenemos razones objetivas para ser escépticos”[2].  

Una de las consecuencias de los ejércitos de recluta obligatoria es que se da a las masas la posibilidad de ejercer la violencia, y esto tiene dos consecuencias, dos fenómenos de violencia organizada:

-         Guerrilla

-         Terrorismo

  Hay dos realidades: La de los ejércitos de los estados y la de los pueblos en armas. Cuando ambas se enfrentan suelen ganar los pueblos en armas (que no habrían aparecido sin los ejércitos de recluta obligatoria[3]).

El modelo de uso de la fuerza ha oscilado entre las masas (ejércitos de recluta obligatoria) y las elites (ejércitos profesionales).

 

Los ejércitos revolucionarios  son de recluta obligatoria, y los ejércitos profesionales los tenían las elites. Cuando las metrópolis han usado ejércitos de conscripción (Inglaterra o España) han fracasado (revoluciones americanas).

 

Empieza le modelo de ejército de masas, lo que significa adiestrar a las masas en el uso de la violencia organizada. Este es un indicio de una nueva Sociedad Internacional, pero sólo un indicio.

  4-     La internacionalización del capitalismo avanzado (producción, comercio y consumo): El sistema capitalista da un salto cualitativo a nivel planetario desde finales del siglo XIX (las empresas multinacionales). Está basado en la producción de masas para el consumo de masas.  

Los transportes y las comunicaciones tienen un papel esencial en la transmisión de personas, mercancías y conocimientos.   Esta capacidad de comunicación y transporte da la posibilidad de violencia e imitación  a nivel global. El proceso de culturización de masas empieza por la alfabetización, los medios impresos, las agencias de noticias... las nuevas tecnologías (tanto en comunicación o en transportes como en armamento) no sustituyen a las antiguas, sino que vienen a acumularse, de modo que, igualmente, nuevas formas de violencia (guerrilla y terrorismo) se acumulan a las viejas (guerras convencionales), ni las masas han sustituido a las elites, tan sólo se les han sumado.

“El Kalashnikov no ha sustituido al cuchillo (ver genocidio ruandés)”[4]    

5-      Revolución de la informática y las telecomunicaciones

6-      Conciencia de pertenencia a una civilización universal  

Los procesos tienen una evolución histórica que responde a los fenómenos actuales. Hay fenómenos nuevos, como el arma nuclear, que aporta consecuencias nuevas, como la posibilidad de autodestrucción[5].

 

No se gestiona igual lo relativo que lo absoluto, es algo más complejo, y reaccionamos en función de las circunstancias. Ni Hobbes, ni Rousseau, cuando nos sentimos amenazados reaccionamos de modo extremo. La personalidad del terrorista es degenerada ni sufre disfunción alguna, tan sólo reacciona de modo distinto en situaciones distintas (en un atentado o en casa con su familia). De hecho no es consciente de que obra mal, cuando toma conciencia de su error pasa a ser un arrepentido (cambia su configuración personal y racional).

 

Los fenómenos típicos de nuestra sociedad siguen activos, aunque sea a nivel residual (Sahara, Gibraltar), y se solapan con fenómenos que dan paso a una nueva realidad (por ejemplo los nuevos actores internacionales (no estatales[6]).

   

Las peores guerras, en esta sociedad internacional en la que aun vivimos, no han sido las de descolonización, sino las guerras entre las metrópolis. Respecto al arma nuclear, cada vez hay más potencias que tienen acceso a ella, pero siguen existiendo sólo dos con capacidad de destrucción total y mutua (EEUU y Rusia) y le dan el mismo uso: La disuasión.

 

Por otro lado, el Capitalismo[7] está experimentando un cambio cualitativo, peor los flujos financieros a nivel global existían ya en el siglo XIX[8]. El capital está más diversificado y apenas quedan empresas significativas que no sean sociedades anónimas (por ejemplo la familia Botín no tiene más de un 10% o 20% del Grupo BSCH). Por otro lado las corporaciones siguen sin tener capacidad político-militar, sólo influencia en el estado donde está su sede matriz, y la busca en aquellos donde están presentes sus intereses. Las multinacionales no tienen el poder que se les atribuye, copan cotas de poder, pero no todas.

 

Los países más avanzados están dominados por las clases medias, pero no es así en los países en vías de desarrollo. Además los países desarrollados son sedes de las empresas matrices de dichas corporaciones y, curiosamente, tienen las normativas antimonopolio más férreas.

Ocurre que la influencia de las multinacionales no es decisiva ni absoluta, aunque se les atribuya ese poder[9]. Igualmente, buena parte de la propaganda terrorista trata de aparentar lo que no hay (en este caso capacidad de uso de la fuerza). Existe un abismo entre la capacidad de uso de la violencia de un grupo terrorista (un fenómeno de elites) y la de cualquier forma de violencia de masas (como la guerrilla o la guerra convencional). La clave, en ambos casos, es que la elite haga creer a las masas su discurso o su capacidad para lograr una posibilidad de dominación.



[1] Nota del autor: Calduch es muy dado a soltar frases como ésta en sus clases, suyas son las de “El terrorismo es un fenómeno social marginal, el tráfico mata más gente al año”, o “Las relaciones internacionales son como las personales, cuestión de confianza”, O “Los tratados internacionales son como el matrimonio, uno va a él creyendo que es para toda la vida”.

[2] Otra frase gloriosa de Don Rafael

[3] En la Edad Media se realizaban levas, y durante toda la Edad Moderna, pero eran para labores de apoyo logístico y construcción de fortalezas.

[4] Otra... sembrado el tío

[5] Tras esto soltó lo siguiente: “Ni siquiera Herodes tuvo capacidad de autodestrucción con su infanticidio... un infanticidio limitado... y encima se le escapó uno  crucial”
[6] Respecto a los fenómenos que indican la presencia de una nueva Sociedad Internacional, Internet sólo aporta una novedad: Unifica los lenguajes conocidos (texto, audio, vídeo, matemático y gráfico) en un sólo soporte y un sólo medio. También unifica lo separado en distintos medios de comunicación (unidireccionales) permitiendo una comunicación bidireccional (mensaje y respuesta de retroalimentación o “feedback”) Antes los mensajes interactivos no eran de masas, sino individuales.
[7] Sobre el Capitalismo Calduch afirmó que ha demostrado dos cosas: Capacidad de adaptación y de desmentir a quien le da por acabado. Se trata de un fenómeno “no civilizatorio y universal”, o al menos universalizado.  Eso sí: Nunca se ha dado en estado puro.
[8] “La Vuelta al Mundo en 80 días” tenía un mensaje implícito y era el de la globalización: Se puede dar la vuelta al globo en menos tiempo del que se tarda en cobrar una letra de cambio.
[9] “La diferencia entre una gran verdad y una gran mentira es muy sutil: Las mejores mentiras son medias verdades” (una vez más el señor Calduch está sembrado con sus frases)
08/08/2006 16:01 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

MOTIVACIONES DE LOS TERRORISTAS Y POLÍTICA ANTITERRORISTA

20060808125547--41472380-1.jpgMotivaciones de los Terroristas y Política Antiterrorista 

En su primer día de clase, Rogelio Alonso nos contó la importancia de investigar los elementos motivacionales en las tomas de decisión de un terrorista (al fin y al cabo la integración y la permanencia de un individuo en una banda armada es un acto racional –quizá una decisión no muy madurada pero una decisión racional).

 

De cara al proceso de diálogo por parte del gobierno español con ETA, los medios de comunicación de nuestro país toman diferentes posturas (apoyo o crítica), dejando claro que actúan como portavoz de un determinado partido político. En su alocución a los medios, el Presidente apela a los medios, a los que no pide responsabilidad, sino discreción. Un punto destacable, dado que es incompatible con la actividad, teóricamente, que ha de llevar a cabo un profesional de los medios de comunicación: Informar a la Opinión Pública, no sólo con honestidad, sino también con rigor.

 

 En opinión de Alonso, la Resolución del Congreso de los Diputados para la lucha contra el terrorismo (mayo 2005) en la que el gobierno pedía permiso a la cámara para abrir un proceso de diálogo con ETA, suponía la ruptura definitiva del Pacto por las Libertades y contra el terrorismo (del año 2000), que se firmó tras el fin de la tregua de ETA en el contexto de la estrategia de “socialización del sufrimiento” aplicada por la banda terrorista. Dicho pacto tenía dos puntos fundamentales:

 

-         El gobierno dirige la política antiterrorista, y ésta debe ser aceptada por al oposición, al tratarse de un tema de estado, no de partido.

-         La acción política antiterrorista ha de ser conjunta y consensuada, lo que implica una comunicación directa entre gobierno y oposición de cara a la toma de decisiones.

 

El Pacto antiterrorista lanzó un mensaje a ETA: Se sientan las reglas del juego para desincentivar la idea de que la violencia es eficaz. En 2002, la ilegalización de Batasuna les quita además el control político de varios municipios, elimina una parte fundamental de sus fuentes de financiación e inteligencia y “contamina” su movimiento político de cara al extranjero. El resultado de todo esto es que la banda queda muy debilitada, y les confirma que no pueden asumir ciertos costes (como la ilegalización de su brazo político y su marginación dentro y fuera de España). Además, aumenta la eficacia policial en la persecución de ETA y su entramado de organizaciones afines, y se modera la respuesta policial en una relación inversa[1], lo que trae por resultado un aumento del rechazo social, y la deslegitimación de su causa. El resultado final es que ETA sólo tiene dos posibilidades:

 

-         Continuar la lucha armada y sufrir un proceso de desgaste que acabe con la organización o la neutralice

-         Cambiar de estrategia (negociar)

 

 Qué hace el estado:   

El Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo tiene elementos muy similares con el Pacto de Ajuria-Enea, pero introduce un cambio: Requiere el consenso a la hora de tomar decisiones e introduce la obligación de informar a la oposición.

 

De cara a la ruptura del mismo (la nueva moción de del Congreso de los Diputados para la lucha contra el terrorismo) ambas partes (gobierno y oposición) han cometido un error cada una:

 

-         El gobierno presenta la moción sin consultar al PP

-         El PP se limita a decir que no hay que negociar.

 

 Posiciones:  

-         El gobierno del PSOE ha cambiado de actitud

-         El PP exige ahora lo que rechazó en mayo de 2005

-         Las declaraciones son muy ambiguas, en la moción se habla de actitudes inequívocas de terminar con la violencia, pero no se describen dichas actitudes

-         ETA ha declarado (El País, 24 de marzo) que la tregua es reversible

-         Además, en el ZUTABE nº110 (abril) hablan de su voluntad de seguir el proceso hasta el final, pero exigen lo que denominan “proceso democrático”

-         En una entrevista publicada en GARA, representantes de la banda declaran que la violencia continuará si no se reconocen los derechos de Euskal Herria (derecho de autodeterminación).

-         Los comunicados de todas las partes son demasiado ambiguos, frente al principio de no creerse las declaraciones de la banda, el gobierno no ha demostrado que exista ninguna actitud inequívoca de dejar la violencia, mientras que miembros destacados del PP declaran que “ETA nunca miente”. Al aceptar como ciertos los mensajes de una banda terrorista se está compartiendo el mecanismo de transmisión de la culpa anteriormente citado. Una cosa es que no se mienta a la hora de reivindicar un atentado (lo contrario no serviría de nada) y otra es aceptar como cierto todo lo que diga una organización terrorista.

-         Se entra en una serie de contradicciones:

 

·        Rubalcaba dice que habrá diálogo con ETA, la banda declara que el diálogo es reversible y el Ministro de Interior rectifica.

·        Zapatero declara que existen en la banda actitudes inequívocas para dejar la violencia, Batasuna amenaza con colapsar el proceso y Patxi López anuncia después que dialogará con Batasuna. Con ello el gobierno da credibilidad a las amenazas de colapso del proceso.

 

-         En definitiva no existen las actitudes inequívocas, o el gobierno, que ya ha cambiado de postura respecto a la lucha contra ETA, no las ha explicado.  

Rubalcaba, en una entrevista publicada el 26 de mayo de 2006) declara que “La lucha contra ETA está llena de señales inequívocas que los sucesivos gobiernos malinterpretaron para equivocarse”.  Mientras, los medios de comunicación funcionan involuntariamente como herramienta de transferencia de culpa, calificando a unos como “enemigos de la paz” y a otros como “amigos de los terroristas”. Sin embargo nadie ha demostrado que ETA quiera realmente dejar el uso de la violencia y los medios lo han aceptado.

La actitud de los terroristas genera desconfianza, ha generado terror y una sociedad victimizada.  El terrorismo crea una serie de actitudes que ha de cambiar, de cara a una salida del conflicto, con gestos significativos, unos gestos que no se han dado aun: Los textos publicados en ZUTABE a lo largo del presente proceso se parecen mucho a los que se publicaron en EGIN a lo largo de los años 80, y además continúa la extorsión.

 

 

 

Corremos el riesgo de cometer el mismo error que el proceso de Irlanda: Minimizar la realidad para ajustarla al contexto deseado: El IRA no pone bombas, pero sigue existiendo, financiándose y recogiendo inteligencia para el Sinn Fein, colaborando así en su estrategia política que a su vez amenaza y coacciona a la sociedad norirlandesa. Esto se desvela de la famosa frase de Gerry Adams: “Por qué despertar al perro cuando está durmiendo”, con la que quiere decir que exige una serie de concesiones tras otra para evitar que el IRA vuelva a actuar. Adams explota la amenaza del IRA y entra en el gobierno, obligando a través de Londres a los unionistas a aceptarle en la cámara pese a que el IRA no se ha disuelto.

  

Siguiendo la evolución del proceso norirlandés, podemos observar dos mensajes fundamentales que son transmitidos por los medios de comunicación:

 

-         El terrorismo se trata como un tema de partido, no como un tema de estado

-         La violencia acaba siendo eficaz

 

Además la población no lee las fuentes, sino que da credibilidad a los medios, con lo que el proceso se complica.

 

En España, la aplicación de esta estrategia comunicativa de Palomas y Halcones (hacer concesiones a las palomas para convencer a los halcones) perjudica la imagen pública del PP (importa más la dinámica interna de un partido que al política de estado), que comete un error tras otro al no medir su respuesta pública. En esta situación es “la paloma” la más beneficiada: Las concesiones se ven con el paso del tiempo, se deslegitima el nacionalismo pacífico y se legitima el uso de la violencia (hoy en Irlanda del Norte el Sinn Fein es el partido nacionalista más votado. Además, de cara a los medios, se buscan analistas que justifiquen el comportamiento político de cada partido usando como ejemplo el proceso norirlandés (caso de John Carling).

 

Carling ignora la realidad:

 

-         El desarme del IRA ha sido ficticio

-         La sociedad está obligada a aceptar la presencia del Sinn Fein en las instituciones al mismo tiempo que el IRA sigue existiendo (algo que llevan 30 años calificando como inaceptable)

-         Habla de las marchas unionistas, pero ignora la impunidad generada. El periodista sencillamente expone su tesis para aplicarla al caso español.

Se publican dos entrevistas a Gerry Adams en un mes, una de ellas tras un atraco perpetrado por el IRA (robo al Northern Bank en diciembre de 2004) ¡Y no hace ninguna pregunta sobre este hecho. En estas entrevistas Adams trata de evitar la idea de la derrota de la banda (deja la violencia sin haber conseguido sus objetivos) creando una situación de disonancia cognitiva: Adapta la realidad a una acción que no cuadra con la misma), y en caso de flaquear utiliza la comparación ventajosa y un lenguaje militarista.

 

La comparación ventajosa se da, por ejemplo, al tratar los viajes de miembros del Sinn Fein y de Batasuna a Sudáfrica (comparación ventajosa con Nelson Mandela). En una entrevista concedida a Iñaki Gabilondo, Adams llega a utilizar el personaje de Mandela para desviar la atención de la situación norirlandesa[2]. Cuando se le pregunta por su familia no habla de su padre porque fue miembro del IRA, ni menciona las tensiones internas de la organización, porque es él quien dirige tanto al IRA como al Sinn Fein.



[1] Hay menos detenciones pero más procesamientos: No se trata de detenciones con fines de inteligencia, en las que se detiene a gran cantidad de gente para captar información, sino que se trata de detenciones más selectivas, con pruebas para encausar y condenar a los detenidos por su relación con la organización terrorista.

 
[2] Un uso del tipo “Me alegro de que me haga esa pregunta, pero...” o “Yo he venido a hablar de mi libro”

20060803125703-uvf-1-.jpg

Rogelio Alonso nos puso dos vídeos sobre el proceso de diálogo en el Ulster, ambos sobre las denominadas “Color Party”: Fiestas de grupos unionistas, en sus locales, en las que, en un determinado punto de la noche (generalmente cuando el ambiente ya está caldeado a base de cerveza y canciones patrioteras, aparecen los paramilitares con toda su parafernalia para leer un comunicado). Estos documentos gráficos fueron publicados por Informativos Telecinco, pero los lograron gracias a la intercesión de Alonso, que les puso en contacto con los terroristas.

 

Los UFF (Luchadores por la Libertad del Ulster) son un grupo paramilitar unionista vinculado a un partido político, la UDP. Favorables al proceso de paz en Irlanda, hacen de sus fiestas una demostración de fuerza de cara a su comunidad, a la que manipulan para lograr que ataquen a lo que consideran un agresor a su comunidad (los católicos republicanos). Los paramilitares aparecen tras la actuación de un cantante que interpreta una canción de Tina Turner vestido como la cantante y ataviado con una máscara (la cabeza de un mono). Al parecer, la base social de este grupo armado ha hecho de esa canción, por su letra, una especie de himno sobre lo que consideran la lucha por la libertad.

 

 A lo largo de su actuación pueden verse, en sus formas y contenidos (van encapuchados, portan armas de fuego dentro del bar y leen sus comunicados, sin embargo van vestidos de paisano) una serie de elementos que refuerzan su mensaje:

 

-         La justificación de su legitimidad (defensa de la comunidad protestante)

-         La Transferencia de culpa (culpan a los católicos del conflicto, ellos sólo defienden a su comunidad, lo que significa el control de determinados barrios de Belfast)

-         La Implicación con su propia comunidad

-         La consolidación de la cultura del odio (aceptan el diálogo de las autoridades legales con el IRA, peor se niegan a entregar las armas)

 

Destacó una observación de Alonso cuando los terroristas se retiraban del bar entre vítores tras leer su comunicado. Uno de ellos cojeaba: Se trata de alguien que ha sufrido un castigo a manos de sus propios compañeros por una conducta antisocial: Un tiro en la rodilla[1]. Pese a ello, continúa en la organización.

 

En el segundo vídeo, se cubre una “Color Party” de la UVF (Ulster Volunteers Force), un grupo muy parecido al anterior, pero contrario al proceso de diálogo y negociación con el IRA.

 

En su comunicado se autodefinen como “Ejército del Pueblo”, y la arenga de quien lee el comunicado (al parecer el líder del grupo) refuerza una sensación de victimismo.  Los paramilitares aparecen tras la actuación el grupo “Young Guns”. Muestran sus armas como demostración de fuerza de cara al IRA (con quienes luchan por que el Ulster continúe vinculado al Reino Unido) y a los UFF, (con quienes luchan por el control del Ulster).

 

Se puede apreciar quien controla cada barrio de la ciudad observando los murales y los “Rol of Honor” (listas y retratos de activistas caídos en la lucha), que crean un contexto que legitima la violencia de cara a la socialización de nuevas generaciones de activistas. La UVF mantiene la referencia al año 1916, momento histórico en el que surge la organización, para mostrar cierto legado histórico.

 

Cuando el documento profundiza en la personalidad de los activistas, se muestra que, en palabras de Alonso, no se trata precisamente de un club de intelectuales: El líder que lee el comunicado, encapuchado de cara a su comunidad, es filmado en el cuarto de baño mientras se quita el pasamontañas, algo que contrasta con la actitud de los civiles presentes en el local, que se tapan la cara con sus ropas en cuanto ven que se acerca el equipo de periodistas. Dicho líder resulta ser un ignorante, y el comunicado, confiesa, lo escribió e imprimió en el ordenador de su vecino la noche anterior.

 

En este caso, como en el del anteriormente mencionado Gerry Adams, cabe destacar un elemento motivacional, le de la satisfacción de necesidades personales, como fundamental de cara a la toma de su decisión de integrarse en un grupo terrorista: La sensación de poder que aporta ser un miembro con capacidad de decisión de una organización armada. Ser terrorista es algo muy seductor, es dejar de ser “un don nadie”.

 

También se quejaba Alonso del tratamiento simple que el equipo de periodistas dio a la situación, destacando la frase de Jon Sistiaga: “Abuelos contando batallitas de matar católicos”.

 Finalmente, le pregunté a Alonso si no veía un punto en común en la evolución/involución de los grupos terroristas, algo que, expondré más adelante, sí contaba Rafael Calduch: Un grupo terrorista que logra, generalmente con una estrategia de Acción-Reacción-Acción, ensanchar su base social de apoyo, puede transformarse en una organización guerrillera, que busque el enfrentamiento directo con su enemigo en posiciones ventajosas y ocupe territorios, y de ahí –dotándose de armamento pesado- a convertirse en un ejército convencional; o bien, al perder su base social, puede pasar de ser una organización guerrillera a un grupo terrorista, y caso de perder su base social, a una mera banda armada –yo las comparaba con las bandas callejeras de las grandes ciudades estadounidenses. Al fin y al cabo, una vez el gobierno británico ha intervenido, estos grupos han quedado limitados en su acción, y una vez comenzado el proceso de diálogo y posterior negociación, sencillamente les queda luchar entre ellos por el control de los barrios protestantes, léase control del tráfico de drogas, de armas y de la prostitución –fuentes de financiación más comunes de estas organizaciones desde que han desaparecido los estados patrocinadores. 


[1] Esta debe de ser una costumbre en todos los grupos armados irlandeses, sea cual fuere su estrategia (terrorista o guerrillera). Un ejemplo de ello se puede ver en la película “En el nombre del padre”.
03/08/2006 12:57 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

LAS MOTIVACIONES INDIVIDUALES DE LOS TERRORISTAS

20060802145821-1101720110-400.jpgMotivaciones Individuales del Terrorista:  

Los terroristas son condicionados para mantener una actitud beligerante que fácilmente se confunde con disfunciones mentales como la psicopatía o la sociopatía. Se trata de una combinación de Cultura del Odio y (en algunos casos extremos) Cultura del Martirio. Esto no se da sólo en los terroristas suicidas, sino también en terroristas de ideología nacionalista, de extrema izquierda o de extrema derecha, algunos de los cuales han llegado a morir en huelgas de hambre, como ha ocurrido con presos del IRA o el GRAPO.

 

Se dan una serie de factores de tránsito hacia la trasgresión social (uso de la violencia) y la clave está en averiguar por qué se da en un grupo minoritario de individuos (el terrorismo es una elección libre de los mismos).

 

No existe un marco de análisis aplicable a los distintos activistas de distintos grupos terroristas. Tres variables, Estratégica, Organizativa y Psicológica, influyen en la toma de decisiones de una organización terrorista. La importancia del estudio de las motivaciones, bien analizadas, de los terroristas son de ayuda para encontrar una correcta política Antiterrorista.

 

Entre las motivaciones emocionales encontramos la venganza, el odio, el resentimiento y la búsqueda de identidad grupal. IRA y ETA[1] han permitido hacer un mayor estudio empírico de sus activistas encarcelados, dado que generalmente es muy difícil acceder a esta gente.

 

La muestra de ETA permite sacar una serie de conclusiones:

 

-         La mayoría se consideraba nacionalista antes de entrar en la organización (razón ideológica). Por contra la mayoría de activistas del IRA no lo eran, según el estudio de Alonso.

-         Existe un tránsito entre el nacionalismo y el uso de la violencia como método de acción.

-         Odio, frustración y venganza son comunes en los años 60 y 70 debido al déficit democrático que sufrían España e Irlanda del Norte. Es ahí cuando un grupo de activistas decide utilizar la violencia para conseguir sus objetivos y expresar sus ideas frente a un sistema que no se lo permite.

-         Motivación racional: Se buscan referentes que les permitan creer que la violencia es útil. Principalmente la lucha de los palestinos contra Israel sirve como referente. Más adelante los grupos yihadistas utilizarían a Hizbulá como referente de eficacia en el uso de la violencia[2].

-         La Identidad Grupal (Ideología Nacionalista): La identidad del individuo se refuerza dentro del grupo y dentro de la comunidad. Aquí el factor de la ideología es importante, entrando en conexión con los conflictos de la descolonización (matan para liberar a su pueblo).

 

La comunidad académica ha fallado al asumir que le IRA tenía una base fundamental nacionalista. La ideología, en su caso, no es tan importante, dado que son capaces de aceptar menos de lo que piden (la unidad de Irlanda mediante la anexión de los condados del Ulster) en las negociaciones para el fin de la violencia.

La ideología nacionalista sólo tenía una función: Justificar la identidad grupal y comunitaria para socializar a nuevos activistas hacia el uso de la violencia. En el contexto en el que se socializa a un joven para que pase a ser un terrorista cabe destacar el factor de la edad:

 

Se trata de jóvenes en edad impresionable (adolescencia y postadolescencia)

 

En febrero de 1972, la primera página del semanario del IRA publicaba las fotos de unos activistas muertos adornada con la frase: “Murieron para que nosotros seamos libres”. Uno de ellos no tenía más de catorce años. Este semanario muestra la ideología como motivación fundamental, pero no es más que un argumento propagandístico para consumo interno.

 

También existen factores emocionales (no racionales) como el objetivo utópico (una Irlanda libre y reunificada) y factores racionales, como la eficacia de la violencia (“Es el único lenguaje que entienden los británicos” o “Nunca se han ido de un país que ocupaban sin luchar”).

 

En el IRA se ha dado una conexión intergeneracional que explica este uso de la ideología nacionalista como medio exclusivo para crear una identidad grupal: En 1962 la organización terrorista deja la lucha reconociendo que el pueblo irlandés no les apoya (falla el factor de legitimidad). Se trata e una primera generación que sí está inspirada en el nacionalismo irlandés y en el objetivo de la anexión del Ulster a la República de Irlanda.

 

Sin embargo su actividad violenta resurge por los una movilización social ajena a la banda, debida al déficit democrático que sufre la región, y a los disturbios que conlleva dicha movilización. El IRA crea más violencia enviando a jóvenes a esos disturbios: Una nueva generación de activistas que no es nacionalista, sino que se ha socializado en un entorno en el que los movimientos nacionalistas no tenían mucho peso, pero en el que la falta de libertades y de expectativas de futuro les empujaban a la acción (a raíz de las declaraciones de miembros de dicha generación tanto a Alonso como a la policía de Irlanda del Norte).    

 

En la equiparación del ámbito político irlandés con el vasco, encontramos, en Irlanda, un partido moderado, el SDLP (Social-demócrata y Laborista liderado por John Hume) con una ideología que no es nacionalista, ni étnica ni excluyente, y un slogan: “Ciudadanos británicos, derechos británicos”; y un partido nacionalista, el Sinn Feinn, que sí propone la reunificación irlandesa. Frente a este ejemplo irlandés, tenemos en el País Vasco a un partido nacionalista (PNV) con una escisión (EA), ambos conservadores, y a un partido nacionalista de extrema izquierda (Batasuna[3]) surgido de una escisión del PNV (ETA).

 

Jóvenes activistas son atraídos por los adultos (libros como “Por la Libertad de Irlanda” para su adoctrinamiento), que les muestran una imagen romántica de la lucha. Pero pese al peso de la ideología que inculcan los adultos, para los jóvenes ese factor no es tan importante como otras motivaciones, generalmente personales (tradición, romanticismo, satisfacción de intereses personales). Esta mezcla acaba por generar una actitud fanatizada expresada en la cultura del odio y la deshumanización de las víctimas.

 

- Factores Psicológicos: Existen estudios sobre el condicionamiento de la conducta para inducir a individuos aparentemente normales a llevar a cabo actos crueles.

 Stanley Milgram recluta voluntarios para que ayuden a un profesor (un actor) a interrogar a supuestos alumnos (también actores) e inflingirles castigos (descargas eléctricas ficticias). Conforme avanza el experimento, el supuesto profesor ordena descargas más potentes, lo que hace que la mayoría de los sujetos del experimento duden en aplicarlas, al ver el sufrimiento de los actores que interpretan a alumnos. Sin embargo un considerable porcentaje de ellos llega a aplicar descargas que, de haber sido reales, habrían resultado letales.   

Los voluntarios justificaron sus actos mediante la obediencia debida a una figura de autoridad. Un ejemplo cercano es el de los actos de desobediencia de miembros de ETA, como Txapote, ante la Audiencia Nacional. Ante el juez y los familiares de sus víctimas, el activista muestra una actitud desafiante que se puede interpretar como la venta de una imagen de liderazgo, y de ejemplo a seguir para otros miembros de ETA. 

  

-         Distanciamiento Moral: Albert Bandura lleva a cabo experimentos para deshumanizar que son aplicables a la psicología del terrorista. Parte del proceso incide en el uso de un determinado lenguaje e imágenes que despojen al objetivo de su humanidad de cara al terrorista, como los nazis, que identificaban como perros a los judíos, o los nacionalistas radicales vascos que utilizan la misma palabra para referirse a las fuerzas de seguridad del estado español (Txakurra).

 

Cándido Azpiazu (miembro de ETA y asesino del empresario Ramón Baglietto) ahora supuestamente reinsertado[4], reconoció a posteriori que no tenía nada en contra de su víctima. En su decisión, se advierte, influyeron la deshumanización de la víctima, el distanciamiento moral y el peso del grupo en la toma de la decisión de asesinarle.

 

Ash[5] lleva a cabo un experimento por el que demuestra que el individuo, por inseguridad, acepta la opinión del grupo fanatizado, y que éste explota las dudas del individuo reforzando con la ideología su mensaje.

 

Janis Irving estudia el pensamiento grupal (Group Thinking). Su conclusión es que en grupos cerrados, no expuestos a la crítica externa se llega a la toma de decisiones equivocadas, poco maduradas y poco trabajadas. Decisiones como la invasión de Bahía de Cochinos, la invasión de Irak o la gestión de crisis del 11-M por parte del gobierno español. La decisión errónea (como responsabilizar a ETA del atentado del 11-M[6]) no está expuesta a una crítica ajena al grupo, y esto lleva a la reafirmación en el error[7].

 

-         La transferencia de culpa: Una banda terrorista busca, en sus comunicados, difuminar la culpa o difuminar la responsabilidad (culpar a otro por sus propios actos). Elizabeth Nöelle Neumann, con la Teoría de la Espiral del Silencio, permite analizar las motivaciones para entrar, permanecer o salir de un grupo. Si en un colectivo hay opiniones contrarias que no se comparten (críticas con la mayoría o con la dirección), acaban siendo silenciadas. En una organización terrorista existe el pensamiento crítico, pero al tratarse como minoritario acaba desapareciendo.

 

Un caso claro es el de las huelgas de hambre de miembros del IRA que pedían en los años 80 ser reconocidos como presos políticos.

 

-         Empiezan por vestirse sólo con una manta

-         De ahí pasan a la protesta sucia (manchan las paredes de sus celdas con sus propios excrementos)

-         Finalmente se ponen en huelga de hambre. Los jefes del grupo de presos del IRA en la prisión sólo aceptaría la muerte de cuatro presos, pero mecanismos grupales de presión (la dirección del IRA) les incitan a continuar la huelga de hambre. Los líderes encerrados no logran rectificar la decisión errónea y la mantienen: Los que están moribundos no se atreven a romper su huelga debido al peso del grupo, pese a que los objetivos no se satisfacen.

 

Si no se logran los objetivos, los elementos motivacionales los aporta el grupo, la identidad, los elementos emocionales aderezados con ideología y cultura del martirio.

Pat McGuire uno de los huelguistas, expresa a la dirección sus dudas sobre al utilidad de la huelga (y es cierto que la posición del gobierno Tatcher era más cómoda que la suya).

  

 

 

Finalmente, cuando el número de muertos supera al doble de los esperados por la dirección y la organización, los huelguistas que sobreviven aceptan interrumpir la protesta a cambio de mejores condiciones en u encierro, sin lograr el objetivo de ser reconocidos como presos políticos. Finalmente la jugada le sale mínimamente bien al IRA: La opinión pública norirlandesa reconoce el acto y el primero de los presos en huelga de hambre que murió resultó elegido en las elecciones al Parlamento Británico. Por su parte, el gobierno de Tatcher logró que no se reconociese a los presos del IRA como presos políticos, y los únicos que acabaron mal parados fueron los propios presos en huelga de hambre, cuya situación se prolongó debido a una espiral del silencio creada por la dirección de la banda.  


[1] Sobre el IRA ha publicado sus trabajos el propio Rogelio Alonso, y sobre ETA Fernando Reinares (libro “Los patriotas de la muerte”, Ed. Taurus, Madrid 2001 )

[2] Las campañas suicidas de Hizbulá obligan al ejército israelí a retirarse de determinados territorios en los años 80, lo que se percibe como un éxito y refuerza este planteamiento.

[3] También, Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, Sozialista Abertzaleak...)

[4] Frase textual de Rogelio Alonso

[5] Creo que se refiere a Timothy Garton Ash

 

[6] En este punto se dio un diálogo muy divertido entre Rogelio Alonso y un compañero de curso venezolano. Éste le dijo que en Venezuela, el día 15 ya sabían que había sido Al Qaeda, a lo que Alonso, entre risas, le respondió que no lo dijese muy alto o aparecería en la primera página del diario El Mundo. Luego le aclaró que se trataba de la búsqueda de un referente cercano en un país, Venezuela, que no vive un conflicto con una organización terrorista.

[7] Otra frase textual de Alonso. Añadió que no había pruebas de que la toma e la decisión de culpar a ETA del 11-M fuese la proximidad de las elecciones. No es la única explicación, más bien fuese una confluencia de factores, y no ocultación de datos a la opinión pública: Concluyeron cuatro escenarios, un número elevado de víctimas, una coordinación difícil entre los servicios de emergencias y el shock provocado por la situación.

La llamada a los directores de los periódicos y los telegramas a los embajadores para insistir en la autoría etarra del 11-M ha sido utilizado por dichos directores como un sistema de transferencia de culpa, al no aceptar que no pidieron a Aznar que probase su afirmación –no comprobaron la fuente-).

02/08/2006 14:54 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

EL FENÓMENO TERRORISTA: DEFINICIÓN, Y CARACTERÍSTICAS DE LA RELACIÓN TERRORISTA

20060723191017-poster09rira.jpg  El fenómeno Terrorista, su definición, y características de la Relación Terrorista (Rogelio Alonso) 

Para un estado existen distintas formas de amenaza terrorista, como la endonacionalista (ETA o IRA), la extrema izquierda (GRAPO), la extrema derecha (AAA), el terrorismo islamista (terrorismo de franquicia de Al Qaeda) y el terrorismo de estado (los GAL o el régimen nazi).

 

La definición de terrorismo es problemática, dado que se busca una definición en función de su causa y su legitimidad (ambos elementos subjetivos). Hay un hecho objetivo: Está claro lo que no es terrorismo.

 Características del terrorismo: 

De las características del fenómeno se puede sacar una definición: Es un tipo de violencia con impacto físico (destrucción, muertos y heridos) y psíquico (audiencia victimizada –las audiencias de los medios que transmiten el mensaje del atentado también son víctimas), del que emanan las características de este fenómeno.

 

El terrorismo busca la publicidad de sus actos, la violencia que genera ha de ser pública para que trascienda. De ahí la importancia de los medios de comunicación. Sin embargo, en la política Antiterrorista, la acción comunicativa no ha conseguido la atención necesaria para ser del todo efectiva.

 

En función del blanco (selectivo o indiscriminado), podemos sacar una tipología de los atentados terroristas, aunque el impacto psicológico en las audiencias es desproporcionado respecto a la destrucción que crea. Por ello hay que diferenciar los blancos de la violencia de los blancos del terror.

 Una solución sería definir el fenómeno por sus efectos, sin entrar a ver sus causas. Al fin y al cabo quien para unos es un luchador por la libertad, para otros es un terrorista.

Las variables de terrorista y grupo de liberación nacional no tienen por qué ser excluyentes la una de la otra, pero al hablar de violencia terrorista, debemos tener en cuenta que estamos ante una forma de lucha, caracterizada por:

 

-         Violencia, de impacto físico y psíquico

-         Publicidad de sus actos (es una violencia que ha de ser pública y captar la atención de los medios de comunicación)

-         Se dirige hacia blancos u objetivos simbólicos (selectivos) o indiscriminados

 

Hay grupos que también se consideran terroristas por el tipo de violencia que practican. En el caso argelino, el FLN se da cuenta de que la guerra de guerrillas en zonas rurales no es eficaz, y optan por la violencia diferente a la mantenida: Actos de terror en la capital de la colonia para que su mensaje se escuche en las capitales occidentales.

Logran generar información internacional a base de atentados indiscriminados y asesinatos simbólicos.

 

También se pueden observar dos tipos de terrorismo en función de su postura respecto a las estructuras del estado en cuyo territorio actúan:

 

-         Terrorismo insurgente (desafío al estado y búsqueda de la alteración o destrucción de sus estructuras)

-         Terrorismo Vigilante (mantenimiento mediante la violencia terrorista de las estructuras del estado. No confundir con el terrorismo de estado, donde son agentes estatales quienes generan este tipo de violencia).

 

La definición propuesta por Naciones Unidas se fija en los objetivos: Se trata de actos de violencia con intencionalidad política que se dirigen a civiles y no combatientes.

 

Cabe diferenciar también los actos de terror puntuales de las campañas sistemáticas: El terrorismo táctico del terrorismo estratégico.

 

Alex Smith (autor de “Political terrorismo”) utiliza una serie de términos en sus definiciones: Violencia, fuerza, política, miedo, terror, amenaza, efectos psicológicos, víctimas, blancos, objetivos y actividades sistemáticas.

 La Relación Terrorista:  

Se establece entre los actores que interactúan en el fenómeno terrorista.

 

Claves:

La Legitimidad

 

El terrorista busca plantear u desafío al estado a través de la violencia simbólica sobre la legitimidad del uso de la fuerza. La legitimidad dota al terrorismo de solidez, de un apoyo social más amplio para plantear un desafío cada vez mayor. Busca dotar de legitimidad a su violencia, de ahí la importancia de la Opinión Pública y del filtro (los medios de comunicación) que comunican al estado con la opinión Pública.

 

El ciudadano no lee las fuentes primarias, por ejemplo, muy poca ente se ha leído la Resolución de Lucha contra el Terrorismo que el Congreso de los Diputados sacó adelante en 2005. La resolución plantea un cambio importante en la lucha antiterrorista, pero los ciudadanos acceden a ella a través de la interpretación de la clase política y de los medios de comunicación. Igualmente, poca gente ha leído el nuevo Estatuto de Cataluña.

 

Conseguir legitimar las acciones a través de la propaganda da importancia a los frentes propagandísticos que crean estas organizaciones: Se busca no dar la vuelta a los fundamentos del argumento propio en la lucha por las mentes y los corazones.

  

La Motivación

 

Los terroristas buscan, a través de su militancia en una banda armada, satisfacer sus intereses colectivos y personales. Incluso a través del suicidio pueden satisfacer intereses favoreciendo componentes como el fanatismo (acto de entrega por una causa), o el componente táctico (los atentados suicidas son muy difíciles de parar, a día de hoy sólo las Fuerzas de Defensa Israelíes han logrado capturar suicidas con vida), así como  

Intereses personales (la inmolación simbólica crea imagen de martirio y genera respeto en su colectividad) y colectivos (asegura el bienestar de su familia).

 

El IRA decretó un fin de la violencia en 1994. Lo interrumpió en 1996 y volvió a decretar el alto el fuego en 1999. Pese a todo aun no han conseguido su objetivo de una Irlanda Unida. Dejan la violencia por falta de eficacia y por el elemento racional (la planificación de una estrategia que no da más de sí).

 

La motivación de estos terroristas es una ideología (nacionalismo irlandés) más la Racionalización de una estrategia (lograr la reunificación a partir de una campaña de violencia simbólica que cree un sentimiento de terror e inseguridad en la Opinión Pública británica) más un sentimiento de identidad grupal (identidad irlandesa, catolicismo...).

 

Orlando Figues decía, en cuanto a la revolución rusa, que había que diferenciar entre la sangre derramada por los pueblos de la sangre derramada por los ejércitos en nombre de esos pueblos. Respecto a ello, cabe decir que una serie de estudios sobre grupos terroristas (y estas organizaciones son muy poco accesibles, ETA y el IRA son las organizaciones terroristas que mejor han podido ser estudiadas a lo largo de la Historia) demuestra que, pese a que algunos han llegado a tener un amplio apoyo social, nunca ninguno ha logrado representar a lo que consideran su pueblo (según el Euskobarómetro, ETA no ha llegado a estar justificada por más del 10% de la población).

   

La Ideología

 

No siempre sirve como explicación. En los grupos terroristas alemanes durante la Guerra Fría la ideología sirvió para crear una justificación, pero aunque no es una motivación exclusiva sí que es un factor de importancia.

 

En el caso del 11-M, algunos medios de comunicación (Washington Post) vincularon los atentados con la retirada de las tropas españolas de Irak, aunque hoy parece demostrado que algunos actos se gestaron incluso antes de la intervención de la Coalición en dicho país. La Guerra de Irak sirvió para radicalizar a diversos individuos, pero otros lo hicieron en la cárcel (El Chino), sin haber tenido una relación previa con el ámbito de la ideología yihadista (“El chorizo o le camello responden a lo que entienden por represión de Occidente).

 

Por tanto estamos ante una satisfacción de intereses personales (afán de notoriedad), colectivos (sacrificio por la causa) y tácticos (la eficacia de la violencia). El mensaje de que la violencia terrorista es eficaz incentiva un aumento de este tipo de violencia.

 

David Raportport (autor de “Las cuatro oleadas del terrorismo moderno”, un artículo publicado en Current History) dice que el terrorismo islamista no es nuevo, pese a que determinadas de las características que presenta sí sean novedosas. Las cuatro oleadas que cita son:

-         Anarquista

-         Endonacionalista y de Nueva Izquierda

-         Terrorismo Religioso

-         Terrorismo globalizado y Transnacionalizado

 

 Existen factores comunes entre algunos de los cuatro: Victimización indiscriminada o selectiva, Objetivos globales o locales, Transnacionalidad (referido al origen de los terroristas respecto al lugar donde actúan) frente a Internacionalidad o a Localidad.

 

Por ejemplo, el terrorismo islamista comparte con el anarquista la transnacionalidad, la internacionalidad, la globalidad de sus objetivos y la indiscriminación de sus víctimas (el terrorismo anarquista no creó más víctimas por falta de medios).

 

El terrorismo anarquista prefería ejecutar magnicidios (terrorismo transnacional, objetivos internacionales) y buscan una alta letalidad. Provocan la alianza de países europeos para limitar las migraciones e intercambiar información.

 

La Retórica Autojustificativa:

 

-         Los terroristas dicen involucrarse por causas coyunturales

-         Socialización de los jóvenes en edades vulnerables (impresionables) y en un entorno violento

-         La ideología es importante, pero no es la única razón

-         Componente psicológico de excitación (ir armado, imponerse a través de la violencia...)

-         Motivaciones individuales y personales (respeto dentro de su colectividad)

-         Es complicado detener la violencia, sobretodo cuando tiene componentes personales (poder) y económicos

 

Cabe destacar la frase de un preso del IRA acerca de sus líderes: El IRA podría haber comenzado el proceso de paz en serio desde los años 80, pero Gerry Adams habría tenido que volver a su barrio a ser un paria.

    

TERRORISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN: INTRODUCCIÓN

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Terrorismo y Medios de Comunicación (Introducción de Mª José Pérez del Pozo)

 

Una película recomendad por la mayoría de especialistas en terrorismo es La Batalla de Argel. En una de sus secuencias, el Jefe de la unidad de Paracaidistas franceses explica a sus subordinados cómo se organiza el FLN. Este esquema (en el que cada elemento de una célula de tres recluta a otros dos a su vez, por lo que cada miembro de la organización sólo conoce a otros dos miembros, y caso de ser capturado sólo tiene que aguantar veinticuatro horas de interrogatorio para dar tiempo a que sus compañeros escapen) ha sido emulado por la mayoría de grupos terroristas para combatir las medidas antiterroristas de los gobiernos a los que se enfrentan.

 

La única novedad en la nueva oleada terrorista es la irrupción de las nuevas tecnologías y la relación parasitaria con los medios de comunicación, por la que hacen coincidir los atentados con el momento en el que salen las tiradas de los periódicos o con los informativos de máxima audiencia.

 

La llegada de Internet permite ignorar esta última parte (la política informativa de los medios). Con ella, el grupo terrorista se convierte en Emisor y Receptor, mientras que utiliza los medios para magnificar su imagen de poder y aumentar la sensación de vulnerabilidad. El objetivo de la organización terrorista es jugar con el simbolismo del terror, o en palabras de Wilkinson: Un atentado no es nada, pero su reflejo en los medios de comunicación lo es todo.  Máxime cuando vivimos en una era de medios de alcance global, en el que el impacto de las ejecuciones de rehenes y los atentados, difundidos a través de Internet, crea toda una imaginería del terror.

 

Existen dos posicionamientos en la relación entre Medios de Comunicación y Grupos Terroristas:

 

-         La magnificación de los atentados es reprimible con una legislación restrictiva, lo que provoca, sin embargo, escaladas terroristas y atentados con mayor nivel de espectacularidad y victimización. Aquí encontramos una relación parasitaria entre terroristas y medios: Los mensajes de la banda calan en sus seguidores en mensajes que van dirigidos a distintos públicos: Creación de sentimiento de terror para la Opinión Pública, Afianzamiento de su discurso y consumo de su imagen como ídolos (de cara a su Base Social).

-         Conocer a los grupos terroristas para adoptar la línea editorial adecuada (postura ecléctica). La necesidad de una política editorial concreta se logra a través de un código deontológico, para evitar lo que, según Brigitte Nacos (“Terrorismo Massmediático”) define como Cobertura sensacionalista de los medios de comunicación acerca de las acciones terroristas (se informa sobre los atentados, pero sin tener en cuenta las medidas antiterroristas). Por ejemplo, en función de la organización de la que se hable, El País ha llegado a dar una cobertura casi benevolente sobre ETA, y casi a expresar simpatía hacia el EZLN. Sin embargo, respecto a la banda vasca, ha ido modificando su postura desde el 11-S, principalmente debido a las nuevas normas jurídicas (de alcance internacional) y a la adaptación de la legislación antiterrorista que los estados realizan en función de sus propios intereses, utilizando el terrorismo como excusa para acabar con sus enemigos internos.

 

Internet ha permitido superar estas dos posiciones al permitir a las organizaciones terroristas:

-         Magnificar el impacto de los atentados

-         Reclutar nuevos militantes   

-         Atacar las Bases Sociales de los distintos estados

-         Provocar quiebras económicas y culturales a los mismos

 

Desde las Relaciones Internacionales se puede estudiar el fenómeno terrorista desde tres claves:

-         Política

-         Económica

-         Militar

 

Una cuarta clave, la cultural, se utiliza para dar una cuarta explicación –sobre los orígenes del fenómeno-, aunque se tiende a malinterpretarla (caso de Samuel Huntintong).

 

El componente cultural actuaría, por ejemplo, sobre los conceptos Nación (comunidad cohesionada por un origen cultural común al que se accede de modo voluntario) y Pueblo (colectividad sin lazos culturales necesariamente comunes que lucha por su independencia político-jurídica, un concepto asociado a los procesos de descolonización).

 

Teniendo en cuenta los aspectos tribales (a veces enfrentados a los comunales) y elementos más allá de la ideología política, se pueden hallar los elementos culturales que llevan a una persona a integrarse en una organización terrorista.

TERRORISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

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El próximo 3 de Julio empiezo un curso de verano de la UCM sobre Terrorismo y Medios de Comunicación, que dirige mi buena amiga y profesora de Relaciones Internacionales Mª Jesús Pérez del Pozo, y voy a intentar ir metiendo en este blog los temas que allí se tratan, así como mis conclusiones. Si alguno está interesado creo que aun está a tiempo de apuntarse.

Os dejo el enlace para más información:

 http://www.ucm.es/info/fgu/escuelacomplutense/cursos/d13.htm

16/06/2006 03:08 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

AL ZARQAWI: UNO MENOS

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La noticia de la muerte del terrorista Al Zarqawi, si cuando menos era impactante, también destaca por ser esperada y previsible. Teniendo en cuenta la dimensión propagandística del fenómeno del terrorismo, a la vez forma de lucha y forma de comunicación propagandística, la conclusión más rápida es, utilizando una expresión de lo más coloquial, que en todos lados cuecen habas. El uso de la muerte selectiva de objetivos primarios para la lucha antiterrorista (cabe calificar al elemento de terrorista, aunque generalmente se cometa el error de asociar a la insurgencia iraquí –chií por un lado y suní pro-Sadam por el otro- con Al Qaeda) es sólo un paso más en la evolución de la denominada Guerra contra el Terror (en realidad contra el terrorismo) a la israelí, por decirlo de alguna manera.

 

No faltarán las voces que proclamarán que este elemento debía haber sido detenido y juzgado. Y no les falta razón, salvo por la, ya citada en otros posts, concepción anglosajona (EEUU, Reino Unido, Israel, ...) concepción del fenómeno terrorista como un acto de guerra de baja intensidad, pero guerra al fin y al cabo, a combatir por medios militares. Además, lecciones como la batalla de Mogadiscio, han llevado a los estados mayores de los principales ejércitos del mundo a tomar la decisión de minimizar los riesgos a la hora de neutralizar (capturar o eliminar) a las cabezas del enemigo. Simplificando este razonamiento ¿Por qué arriesgar las vidas de tropas que salen muy caras cuando un proyectil guiado lanzado a miles de metros de altura puede hacer el mismo trabajo?.

 

Evidentemente estamos ante una misión impopular, algo que tiene un coste político de desgaste para las administraciones responsables (especialmente la de George Bush y Tony Blair), lo que desaconseja aun más la intervención de fuerzas especiales para detener o matar a un líder terrorista. Si su captura no añade ningún valor al resultado de la operación (como por ejemplo información vital que se le pudiera extraer) el resultado de capturarle vivo o muerto es prácticamente el mismo y la muerte colateral de inocentes no puede agravar más la mala imagen de los líderes políticos, lo que nos lleva de nuevo a la muerte selectiva.

 

Quedémonos con la imagen del Informe a la prensa, un espectacular briefing al que ya nos tenían acostumbrados desde las campañas de Panamá y el Golfo Pérsico. Un general estadounidense muestra la foto del enemigo muerto para demostrar, precisamente, que ya ha caído. Que no ha escapado, dando lugar (como sucedió por ejemplo en las campañas rusas en Chechenia, a leyendas y mitos sobre un enemigo que pasa a convertirse en héroe resucitado. Evidentemente recuerda a usos y costumbres muy arraigados en la lucha contra la insurgencia, como fue el caso de Ernesto “Ché” Guevara cuyo cadáver se mostró a los medios de comunicación de todo el mundo en un esfuerzo por acabar con el simbolismo de un héroe enemigo, aunque el resultado, a priori, no será el mismo: El Ché es un símbolo más allá de Latinoamérica, extendida su imagen y mensaje a los grupos de izquierda de casi todo el mundo.

Respecto al efecto propagandístico, recordemos cómo se mostraron los cadáveres de los hijos de Sadam Husein, o el del doble de Alí el Químico, durante la campaña de conquista de Iraq. Recordemos que en un enfrentamiento convencional, siguiendo las Convenciones de Ginebra, la exhibición de prisioneros y de cadáveres enemigos con fines propagandísticos está prohibida, pero recordemos también que esta no es una guerra convenvional (entre estados soberanos y a através de la acción de ejércitos regulares) y que en la lucha antiterrorista, tal como la entendemos hoy, las Convenciones de Ginebra no son más que un vago recuerdo del pasado.  

 

Muchos especulan sobre el paradero del número uno de Al Qaeda, Osama Ben Laden, si ha muerto, pero se explota su imagen con fines propagandísticos, tanto como gran enemigo aún activo, achacable a los EEUU, o como Cid Campeador de los fundamentalistas musulmanes, cuando es evidentes un par de cosas: Que su vida o muerte no afecta en absoluto al funcionamiento de Al Qaeda, como la vida o muerte de Al Zarqawi no afectará a la actividad de la red terrorista en Iraq,  y que, caso de morir, lo primero que harían los responsables de la lucha contra Al Qaeda sería mostrar a la prensa su cadáver para tratar con ello de menguar el efecto de sus actos pasados. Este tipo de acciones, por tanto, sólo tienen por objetivo la ganancia política, la mejora de la popularidad de los líderes de los países implicados de modo más directo en esta guerra, creando un impacto propagandístico con poco efecto, o ninguno, en las estrategias a seguir por ambos bandos. 

09/06/2006 16:24 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

LAS CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DEL 11-M

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Para la elaboración e este artículo colaboró mi compañero y amigo Pedro Capilla, experto en asuntos económicos.

Nada más producirse los atentados se pudieron observar los primeros efectos en la economía, no sólo en la española, también en la mundial. En Madrid los comercios se quedaban vacíos, la actividad cotidiana había quedado paralizada y, toda la atención la captaban los receptores de radio o televisión.

Donde sí se movía el dinero, y mucho, era en la Bolsa. El mercado español y los extranjeros iniciaban una jornada de caída libre, las posiciones de venta se sucedían con fuerza devolviendo a los inversores al pánico vivido hace dos años y medio, el 11 de septiembre de 2001.

El principal indicador del parqué madrileño, el IBEX 35, comenzó el día con unas pérdidas del 1,6%. La sesión  se abría con malas perspectivas que venían del día anterior. Dos importantes indicadores del mercado norteamericano cerraron con la rotura de sus soportes técnicos, el tecnológico Nasdaq por debajo de los 2.000 puntos y el Dow Jones de los 10.400, ambos con descensos superiores al punto y medio porcentual. El hecho de que a determinada hora del día se empezara a especular con la posibilidad de la autoría de al Qaeda añadió una nueva bajada, que se vio corregida por la comparecencia del ministro del Interior, Ángel Acebes, en la que atribuyó con rotundidad la autoría de los hechos a ETA. Horas más tarde, se esperaba con impaciencia la apertura de Wall Streat, intentando encontrar en el foro neoyorquino un punto de resistencia, pero la bolsa norteamericana tenía claro desde un principio que detrás de los atentados de Madrid estaba la misma mano que sacudió su ciudad en 11 de septiembre.

El desplome de las Bolsas mundiales es la consecuencia más inmediata de los atentados. Pero no todos los sectores económicos ni todas las empresas caen con la misma intensidad. Se aprecian diferencias claras en aquellos valores vinculados al turismo, como las aerolíneas o las cadenas hoteleras, y al sector asegurador. Ambos tendrían que asumir en sus cuentas de resultados las consecuencias de una sensación de inseguridad generalizada, los primeros por una reducción de la demanda y los segundos por hacerse cargo de su parte de las pólizas. Concretamente Iberia se dejó ese día un 3,68%, NH Hoteles y Sol Meliá un 3,24% y un 3,30% respectivamente y, por parte de Amadeus un 3,05%.Pero la capacidad de arrastre de un suceso semejante provoca caídas absolutas, eliminando incluso la opción de los valores refugio, es decir, aquellos que demuestran un comportamiento más estable. El caos de lo imprevisible. 

La reacción de la Bolsa ante atentados de cierta magnitud es muy semejante. El 11 de septiembre y los días sucesivos se produjeron caídas muy pronunciadas en todos los índices. Es una reacción a algo imposible de predecir, unas consecuencias que no están claras y un hecho difícil de explicar. Con estos ingredientes y sin un referente que marque el camino, Wall Street permaneció cerrada durante varios días después de los atentados, la Bolsa entra en una fase de caída libre.

 

Estas caídas de precios provocadas por el miedo a un futuro incierto llegan a un punto en el que se detienen. Las acciones adquieren unos precios tan atractivos que empieza a considerarse que la reacción a los atentados ha sido exagerada, es entonces donde se produce un cambio importante en las cotizaciones, que vuelven a niveles previos al 11 de septiembre. Esos efectos en la Bolsa fueron meramente anecdóticos si se observan a largo plazo. En marzo del año 2000 no sólo estalló la burbuja tecnológica sino que se produjo un cambio de tendencia primaria que, culminó en marzo de 2003 al completar una figura de vuelta, de doble suelo en el caso del IBEX-35.

 

Se observa en el gráfico una fuerte reacción a los atentados del 11 de septiembre, con dramáticas caídas en muy poco tiempo, en nueve días el IBEX 35 pasó de 7.678,70 puntos a tocar suelo en los 6.260,10 puntos, esto supone un descenso de un 18,47%. Lo que sucede a continuación es fruto de respirar hondo y de una rápida reflexión: el precio de las acciones ha bajado como media casi un 20% y la estructura de la economía sigue siendo la misma que la del día 10 de septiembre. De manera inmediata se produce un rebote técnico en los meses posteriores llega incluso a superar los niveles anteriores al día fatal.

 

El significado de este movimiento es la reacción ante algo que se percibe como devastador, es un estímulo-respuesta casi primario, es el miedo a unas consecuencias que, en muy poco tiempo, no se pueden ni imaginar. Pero el tiempo pone cada cosa en su sitio y, si el IBEX 35 tenía que bajar del nivel de los 6.400 puntos, como lo hizo posteriormente, sería cuando lo dictase la tendencia.

 

Una tendencia puede ser alcista, bajista u horizontal y, se define como la pendiente que toman las cotizaciones de un valor a lo largo del tiempo. La tendencia más larga es la que se conoce como primaria, que puede durar de uno a diez años. Esta tendencia es la que va a marcar un camino inexorable en las cotizaciones hasta su extinción. Visto desde este punto de vista un suceso que conmociona a la sociedad puede provocar un periodo de inestabilidad en los mercados, pero si no modifica las expectativas de los agentes económicos el movimiento natural será seguir la senda marcada por la tendencia primaria.

 

Los mercados de valores son altamente especulativos, tienen el punto de vista puesto en el futuro más próximo, por eso son los primeros en anunciar los cambios de ciclo económico. Esta capacidad de predicción se suele estimar en seis meses o un año y, se basa en las expectativas de todos aquellos interesados en conocer hacia dónde va a ir la economía. Estos interesados van desde los empresarios a los ministerios de economía, incluyendo, por supuesto, a los analistas de mercado, que están muy lejos de seguir criterios aleatorios. Esta disciplina cíclica no evita la volatilidad de los valores cotizados, que es la consecuencia del enfrentamiento entre la oferta y la demanda, muchas veces movidos por rumores, datos macroeconómicos, noticias y, en el peor de los casos por atentados.

  

Los principales efectos de semejantes atentados en la economía son los que se dejan notar en el tiempo. Los sectores más vulnerables son los que tienen relación con el turismo. Aunque no se puede hablar de un modelo de turismo homogéneo en España sí se observan unas características generales: supone un 12% del PIB (Producto Interior Bruto), siendo la más importante fuente de riqueza desde que empezó a despegar en los años sesenta, fundamentalmente consiste en un turismo de sol y playa, basado desde un principio en unos precios competitivos respecto a sus vecinos europeos. En el año 2003 alcanzó la cifra de 51 millones de turistas extranjeros, aunque no hay que despreciar la cifra que supone el turismo interno, porque es éste el que más gasta si se hacen los cálculos por persona.

 

En los últimos años se han hecho importantes esfuerzos por romper la estacionalidad y desarrollar el turismo de interior, aún así la evolución del mismo durante los meses de verano sigue siendo la referencia clave del sector.

 

En cuanto a los efectos negativos que pueden producir los atentados del 11 de marzo en el sector turístico español, hay que recordar que el miedo al integrismo islámico y la inestabilidad política de algunos países de la ribera sur del Mediterráneo ha beneficiado en buena medida a dicho sector, España ha sido considerado como país seguro. Después del 11 de septiembre  de 2001 se auguraba una crisis en el sector,  se suponía en el turista potencial miedo a volar y a ir al extranjero sobre todo, sin embargo la ausencia de conflictos políticos y de terrorismo internacional dentro de nuestras fronteras garantizaba la etiqueta de país seguro. Esto puede haber cambiado, las imágenes de los atentados han dado la vuelta al mundo y, si alguien antes del 11 de marzo de 2004 no era capaz de localizar a Madrid en un mapamundi, hoy lo hará gracias a unos atentados de Al Qaeda.

 

Considerar que lo sucedido en Madrid será causa determinante para una crisis en el sector puede ser exagerada, el objetivo de los atentados ha sido el núcleo de las comunicaciones ferroviarias de la capital de un país, lo importa es el lugar simbólico, como lo eran las Torres Gemelas de Nueva York o el Pentágono de Washington. No han sucedido en lugares turísticos, por lo tanto no se han visto afectados. Si no se producen nuevos atentados ni amenazas de producirlos, lo previsible es que las cosas sigan su curso natural.

 

Los efectos del 11 de septiembre de 2001 han servido para explicar la crisis que viven las aerolíneas, esta ha sido la excusa más utilizada por muchas compañías para justificar despidos masivos. No hace falta decir que se vieron directamente afectadas por lo ocurrido aquel día, pero la causa de su crisis se debe a criterios más estructurales. La causa principal fue la aparición, y sobre todo consolidación, de las llamadas compañías de bajo coste. Estas ofrecen vuelos baratos a destinos con mucha demanda, el éxito de esta forma de negocio ha obligado a reestructurar el sector, con fusiones, acuerdos entre empresas, reducciones de costes, etcétera. Sin embargo el 11 de septiembre de 2001 era esgrimido como causa principal para la toma de decisiones dramáticas. El hecho de que en poco tiempo sobren miles de trabajadores en una empresa resulta inquietante y, cabría preguntarse sobre la bondad de la gestión si no se justificase, de cara a la opinión pública, con lo ocurrido en un solo día, como punto de inflexión en la trayectoria del negocio. Esta noticia de despidos masivos en las empresas, tan repetida en los últimos tiempos, tiene otro mensaje, esta vez dirigido al inversor. Si hoy se anuncian miles de despidos no quiere decir que antes no se supiera que esos trabajadores sobraban, ni que mañana se vayan a ejecutar, normalmente se establece un periodo de tiempo para los mismos. El mensaje para el inversor tiene dos lecturas: una que supone un ahorro en el coste de esa mano de obra y, la otra la posibilidad de que esa mano de obra vacante sea cubierta por otra más barata.

 

 Siguiendo con las comparaciones entre las consecuencias económicas del 11-S y el 11-M, la principal diferencia está en el país que ha sufrido los atentados. En el primer caso desde que se conoció la noticia empezaron a sonar los tambores de guerra del país más poderoso de la Tierra, una guerra que, si nadie lo remedia, todavía no ha terminado. Pero en el aspecto económico, que es el que aquí se trata, la guerra ofrece grandes oportunidades de negocio, desde el punto de vista del país que está seguro de ganarla, claro. Aumenta el gasto público, se pone en marcha la industria militar y, su capacidad de arrastre, pero después hay que reconstruir, de modo que la industria civil también entra en juego, no hay que olvidar las Bolsas mundiales celebraron con fuertes subidas el inicio de la tercera guerra del Golfo Pérsico. En el caso del 11-M, España no se va a meter en una guerra más de lo que ya está, la razón fundamental es porque lo que interesa es combatir el terrorismo y la doctrina antiterrorista que sigue este país consiste en combatirlo con medidas judiciales y policiales.

 

Modelos de propaganda.

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(Para la elaboración de este artículo colaboró mi colega Jorge Amorós)

Pizarroso distingue tres tipos básicos de propaganda: propaganda blanca, propaganda negra y propaganda gris.

El primer caso, el de la propaganda blanca, hace referencia a una situación en la que la fuente se encuentra correctamente identificada y el mensaje no deja lugar a dudas. Es el caso que podemos apreciar en cualquier cartel electoral. En una situación aplicada al terrorismo, es cuando ETA efectúa un comunicado en el que se hace responsable de alguno de sus asesinatos, y las fuerzas policiales no tengan ninguna duda acerca de la veracidad de dichos comunicados. En el caso de demostrarse la autenticidad de la cinta de vídeo con el mensaje grabado que daba la autoría del crimen a alguno de los grupos vinculados con Al Qaeda también nos hallaríamos ante uno de estos casos.

La propaganda negra se da cuando, independientemente de la veracidad del mensaje, la identidad de la fuente ha sido falsificada. Si los autores del atentado fueran los mismos que dejaron la cinta de vídeo pero no fuesen fundamentalistas islámicos, entonces estaríamos ante uno de estos casos. No es infrecuente el que algún grupo terrorista lleve a cabo estas acciones, a fin de orientar la opinión pública en contra de alguno de sus enemigos. Se puede observar esto en varios de los conflictos que se han llevado a cabo en Latinoamérica, donde a menudo guerrillas y paramilitares se acusan mutuamente de ser los autores de alguna atrocidad en particular. De todos modos, no parece que ese sea el caso de los atentados del 11-M.

El último de los tres tipos básicos es la propaganda gris. En esta categoría, se da una situación en la que independientemente de una correcta o incorrecta identificación de la fuente, el mensaje emitido por la misma es falso, o cuanto menos, inexacto. Esto era lo que desde un primer momento se defendía desde el gobierno, afirmando que los comunicados de Otegi de que ETA no era responsable de la masacre eran rotundamente falsos, difundidos con el único ánimo de sumar confusión a un ambiente ya sumamente caótico, en el que las preguntas se multiplicaban y la sociedad se encontraba atemorizada y más que confusa por la enormidad de lo que acababa de ocurrir.

Proximidad.
 

Haciendo un análisis de lo anterior, y asumiendo que tal y como afirman las autoridades, la teoría con mayor peso es la de que Al Qaeda o alguna de sus  organizaciones fundamentalistas islámicas aliadas se encuentran tras las bombas, nos hallaríamos ante un caso de propaganda blanca y de carácter internacional. Puesto que el destinatario del mensaje, es decir, aquellos que deben sentirse atemorizados, no es únicamente la sociedad española. Se trataría de todos aquellos que están implicados en  la “Guerra contra el Terror” mantenida por los Estados Unidos y que les ha servido de justificación para acciones tales como la más que cuestionada invasión de Irak. Sociedades y gobiernos de todas partes se sienten amenazados y están multiplicando sus medidas de seguridad para evitar que lo ocurrido en Madrid el 11-M se repita en otras ciudades, así como reavivar el debate sobre la legalidad de la ocupación de Irak por parte de fuerzas internacionales.

Para lograr semejantes efectos, los terroristas han tenido que cometer un atentado que no fuese sólo de una escala desconocida en nuestro país, que ya se encuentra desgraciadamente acostumbrado al tiro en la nuca y al coche bomba. Se trataba de cometer un atentado de esta magnitud en occidente.
 

Desde los ataques del 11-S a las torres del World Trade Center, no había habido otro atentado de gran magnitud en Estados Unidos ni en Europa. Y aunque podría parecer lo contrario, para los terroristas que deseen una mayor cobertura informativa a través de la cual difundir su mensaje, no les basta con elevar el número de muertes que provocan sus atentados. Deben hacerlos de forma que haya una cercanía entre las víctimas y aquellos a los que va destinado el mensaje, la amenaza.

Esto es muy fácil de demostrar. Cuando en España se oye de algún atentado cometido en Irak contra ciudadanos iraquíes, apenas despierta un poco de interés en los medios, apenas algo más que el que crea el incesante goteo de muertos que hay en el conflicto Israel-Palestina. A menos que se trate de atentados que causen una atroz cantidad de víctimas, en cuyo caso se dará la información con mayor detenimiento. Pero si los muertos son occidentales, hay una sensación de proximidad mucho mayor, se muestra mayor interés y preocupación, y los medios ofrecen información más detallada acerca de estos casos.

Cuando los atentados tienen lugar ya sobre un territorio que nos resulte cercano, tanto geográfica como culturalmente, los efectos son exponencialmente mayores. En caso de ser atentados cometidos en el propio territorio, sobre todo si es en la capital, y con un resultado que alcanza los doscientos muertos... bueno, todos estamos sufriendo todavía la conmoción de lo ocurrido. España es el epicentro de todo lo ocurrido, pero los efectos han alcanzado todo el mundo. Es algo lamentable pero inevitable, a menos que se estableciese una censura intolerable en un estado democrático. Esto es lo que buscaban los responsables de la masacre.

Ser consciente de todo esto, tener conocimiento acerca del funcionamiento de estas situaciones ayudará a no resultar fácilmente manipulado por aquellos que quieren imponer su voluntad a través de la violencia, vengan de donde vengan.
 

El momento elegido.
 

El epítome del terrorismo sigue siendo el ataque a las torres gemelas en Nueva York, el 11-S. Incluso la correspondencia de fechas, ambos atentados cometidos un día 11, aunque sean meses diferentes, hace que este asunto sea susceptible de recibir una interpretación propagandística, aunque en el caso de Madrid, parece tener mayor peso el hecho de que las elecciones generales se hallaran tan próximas al momento de los atentados.

Esto parece cobrar cada vez más peso. Poco después de los atentados, un medio londinense que ya había servido otra vez como forma de difusión de los comunicados de Al Qaeda recibía un e-mail en el que la organización fundamentalista se adjudicaba la responsabilidad de los atentados. El día 17 de marzo, con las elecciones ya concluidas, el mismo medio recibía un nuevo comunicado en el que se informaba de la “suspensión de atentados” en el territorio español, suspensión que duraría, como mínimo hasta saber cuáles serían las consecuencias del cambio de Gobierno en la política exterior de España. Particularmente, en el mantenimiento del apoyo ofrecido por el Gobierno saliente a los Estados Unidos, y la permanencia de las tropas españolas estacionadas en Irak.

Con menos de cuarenta y ocho horas antes del inicio de la jornada de reflexión, las fuerzas políticas no tenían apenas ninguna manera de reaccionar ante tan dramática situación. La única solución que encontraron fue la de suspender de inmediato la campaña electoral para sumarse a una condena unánime contra los ataques terroristas. De todos modos, encontraron formas de canalizar, aunque fuese de manera indirecta, algunos de los actos realizados durante los días siguientes a los atentados. Todo ello a fin de minimizar los golpes políticos que seguro iban a recibir. Respondieron a la propaganda de los atentados con su propia contrapropaganda.

Propaganda y contrapropaganda.

Se trata de los métodos empleados para neutralizar los efectos de la propaganda del adversario. En todo este asunto, del que tantas cosas siguen sin estar claras, hay varios casos que pueden ser calificados como contrapropaganda.

Después de que Arnaldo Otegi hubiese hecho unas declaraciones en las que descartaba la responsabilidad de ETA en los atentados, el Ministro de Interior, Ángel Acebes hizo su comparecencia ante los medios de comunicación para explicar el desarrollo de los acontecimientos, tal y como ya se ha explicado con anterioridad. Esquivando la posibilidad de que la autoría fuese la de un grupo árabe, Acebes acusó ferozmente a ETA de ser responsable de la carnicería, repitiendo esta afirmación varias veces a lo largo de la comparecencia.
 

Cuando el presidente del Gobierno, José María Aznar, hizo unas declaraciones algunas horas más tarde, se mostró mucho más moderado a la hora de indicar la hipotética identidad de los responsables. En ningún momento hizo referencia a ETA, hablando de los autores en términos como “asesinos” y “terroristas”.

Fue después de que Aznar hiciese su declaración, según las fuentes oficiales, cuando las fuerzas de seguridad encontraron la famosa furgoneta que contenía los detonadores y versículos del Corán. Hasta ese momento, las pruebas por las que se guiaban los investigadores eran de carácter circunstancial; las recientes detenciones de etarras que se dirigían a Madrid con varios centenares de kilos de explosivos y los pasados intentos de atentar en la misma ciudad durante las pasadas Navidades apuntaban a un nuevo intento de la banda terrorista de atentar en la capital.

Acebes explicó el hallazgo de la furgoneta y su contenido tras la declaración de Aznar, por lo que el presidente no podía saber que estaba a punto de abrirse una nueva línea de investigación. Pero dado el fervor y compromiso que el presidente Aznar ha mostrado en su lucha contra el terrorismo de ETA a lo largo de sus dos legislaturas, es un tanto extraño que no mostrara una ferocidad en sus declaraciones semejante a la de su Ministro de Interior. Posiblemente decidió mostrarse más cauto. Posiblemente.

De todos modos, desde el anuncio de Acebes de que sin apenas ninguna duda, los asesinos eran miembros de ETA, hasta el momento en el que anunció la nueva posibilidad, la de Al Qaeda, habían transcurrido casi doce horas. Ese fue el tiempo que estuvo calando entre la ciudadanía la idea de que los responsables eran los de siempre, aquellos a los que combatía el gobierno, y que gracias a las acciones policiales de los últimos años, estaban contra las cuerdas. Para cuando Acebes habló de la posibilidad de Al Qaeda, de una forma mucho menos comprometida que cuando asumía que se trataba de ETA, gran parte de la población estaba ya convencida de que los responsables eran los etarras.

Pero para ser sinceros, la responsabilidad no repercute únicamente en el Gobierno. La mayor parte de medios de comunicación compartía la creencia del ministro de Interior. Las portadas de las ediciones especiales de varios de los periódicos del día once declaraban que ETA era la responsable. Muchos de los articulistas de opinión no esperaron a tener ningún tipo de confirmación, así como multitud de tertulianos televisivos y radiofónicos. Su error es completamente comprensible, pero es nuestra opinión que deberían haberse mostrado un poco más cautelosos antes de comenzar un rumbo de acción erróneo. Ese era su deber como periodistas.

Pero volvamos al Gobierno. El día doce de marzo se convocó una manifestación para mostrar la indignación, la ira y el dolor por lo que había ocurrido el día anterior, y también para dejar claro que la población no se dejaría amedrentar, que los terroristas no iban a ganar cometiendo sus crímenes.

Se trataba de una manifestación institucional, convocada desde el Gobierno, y a cuya cabecera figuraban algunas de las figuras más importantes de la política nacional; el presidente del Gobierno, dirigentes de los principales partidos políticos, de los sindicatos... incluso el príncipe Felipe se hallaba presente, siendo esta la primera vez que un miembro de la Casa Real toma parte en una manifestación. La cantidad de manifestantes fue la mayor que se ha visto desde la Transición. No hubo ninguna declaración conjunta por la dificultad que entrañaba poner de acuerdo a tantos partidos y fuerzas políticas en una declaración conjunta.

Semejante despliegue iba encabezado por una pancarta, sujetada por las figuras importantes antes mencionadas, que mostraba el siguiente mensaje: “Por las víctimas, con la Constitución y contra el terrorismo”. Los tres puntos son muy loables y dignos de admiración, pero a nuestro entender, la referencia a la Constitución mantiene un doble sentido en esta situación.

Esa referencia puede entenderse como un gesto de adhesión a la democracia que defiende nuestra Carta Magna, pero esa no es la única interpretación posible. Después de todo, la Constitución es uno de los pilares sobre los que se asienta la lucha contra el terrorismo de ETA. También es el objeto de controversia por el plan del Lehendakari vasco Juan José Ibarretxe. No parece demasiado descabellado aventurar la suposición de  que la mención a la Constitución fue una aceptación tácita de que la autoría era de ETA, o cómo mínimo, que la posibilidad de que así fuese era todavía muy grande. Después de todo, este país ha sufrido el azote del terrorismo durante décadas.

Pero queda la duda de que no se estuviese tratando de desviar la atención de que Madrid hubiese sufrido un atentado de Al Qaeda, algo sobre lo que ya se había advertido podía ocurrir desde el momento en que el Gobierno apoyó, en contra de la opinión mayoritaria de los ciudadanos a los que representan, el ataque de Estados Unidos contra Irak.

Igualmente se puede discutir acerca de la manifestación congregada frente a la sede del Partido Popular en Madrid. La manifestación se llevó a cabo durante la jornada de reflexión previa a las elecciones generales que se celebrarían al día siguiente. Esto motivó justificadas protestas por parte de los altos cargos del Partido Popular, que veían a los manifestantes que había frente a su sede como “delincuentes” que estaban violando la Ley Electoral.

 Los manifestantes se defendían de dichas acusaciones a su vez al afirmar que su presencia en la calle Génova (donde se encuentra situada la sede del Partido Popular) no respondía a un acto electoral, sino a una protesta por un presunto intento de manipulación de la opinión pública por parte del Gobierno, que intentaría negar las evidencias que apuntaban a Al Qaeda para evitar verse afectados en las elecciones.

En este tema fue relevante la presencia de los medios de comunicación. Porque no hubo, o apenas, al menos, medios nacionales. Los manifestantes se quejaban de una presencia de numerosos miembros de los medios de comunicación extranjeros, pero de los españoles, apenas había cobertura. Algún periodista que había ido por su cuenta para tratar de cubrir el acto por si acaso su empresa decidía emitirlo. Cámaras que permanecían pasivamente con sus equipos apagados, sin tomar ninguna toma de algo que, para bien o para mal, era una noticia importante. En la mayoría de medios hubo muchas más imágenes de Mariano Rajoy acusando a los manifestantes de delincuentes y amenazándoles con emprender acciones legales contra todos los congregados frente a la sede de su partido que las imágenes de los manifestantes propiamente dichas.

Cuando se trata de política, todas las declaraciones, actitudes y acciones suelen estar calculadas con bastante exactitud. Pero a lo largo de los días transcurridos desde los trágicos atentados de Madrid, los acontecimientos se han visto sometidos a un ritmo vertiginoso, se han acelerado hasta que dio la impresión de que realmente no había ningún control sobre como se estaban desarrollando. Esto ha hecho más difícil para todos los participantes el mantener la compostura.

Los medios de comunicación y su cobertura.

Como cabe esperar, los medios de comunicación de masas en nuestro país han dedicado mucho tiempo y espacio a esta noticia y a sus consecuencias, que es, sin ninguna duda, el acontecimiento de mayor gravedad ocurrido en España en años. Transcurridos unos pocos minutos desde el momento de las primeras explosiones ya había presencia de la prensa en alguna de las estaciones afectadas, principalmente por parte de periodistas que habían acudido por iniciativa propia. En muy poco tiempo había un despliegue impresionante de medios, nacionales y extranjeros, en toda la zona.

Con la confusión todavía reinante, los datos ofrecidos por diversas emisoras de radio y televisión variaban ampliamente de una a otra. Las cifras del número de fallecidos y de las explosiones que habían tenido lugar no eran unánimes. En este sentido, Telemadrid fue la que parecía estar adelantada respecto a todas las demás emisoras. También fue la que más se comprometió a seguir la noticia, sustituyendo toda su programación habitual por un seguimiento detallado de los acontecimientos e incluso eliminando toda la publicidad preparada para ser emitida el día once. Otras cadenas decidieron no seguir su ejemplo, o no pudieron hacerlo. A lo largo de aquel fatídico día, y de los que siguieron, muchos telespectadores pudieron observar con cierta molestia, como individuos que normalmente se dedican a discutir apasionadamente sobre qué famoso se acuesta con quién, y otros temas de similar envergadura, se explayaban largo y tendido sobre temas de terrorismo y política internacional.

En el estudio de la propaganda existe un concepto llamado Unanimidad de contagio. Esto se refiere al hecho de que las masas que todavía no tengan una decisión formada sobre un tema, o que su decisión sea poco firme, pueden verse arrastradas por la opinión de un grupo más decidido, que no tiene que ser necesariamente mayoritario. Por ejemplo, si en un auditorio donde hay unas cien personas, veinte de ellas se ponen a aplaudir tras el discurso de un orador, se puede predecir de manera bastante fiable, que al menos otras treinta o cuarenta personas se les unirán en el aplauso, aunque no lo hubieran iniciado por sí mismos.

Cuando el auditorio incluye toda la nación, a varios millones de personas, los medios de comunicación asumen a menudo la función de ese grupo que arrastra a los demás hasta su punto de vista. La tiranía de la comunicación, de Ignacio Ramonet, es un libro dedicado al análisis del proceso de manipulación que sufre la población por parte de los medios de comunicación de masas. En el momento en el que pone a explicar cuál es el nuevo papel otorgado a los periodistas podemos leer lo siguiente:

“(Ahora) lo importante son las imágenes del acontecimiento sobre el cual, como en un partido, no hay gran cosa que decir. El comentario es mínimo y el papel del presentador disminuye. El periodista se presta a añadir un mínimo de informaciones pues es la fuerza de la imagen lo que importa. Lo mismo que se puede seguir un partido suprimiendo el sonido, se pueden prácticamente seguir los acontecimientos suprimiendo los comentarios.(...) La televisión cree que ahora puede mostrar “la historia mientras se hace”; y que cada uno es lo suficientemente adulto como para comprenderla. Como si fuera suficiente ver un acontecimiento para comprenderlo. Por esto se abre paso una concepción de la información en la que cada vez se valora menos el trabajo del periodista”.

Ramonet dice que la función del periodista no es solo informar, sino también interpretar esa información a un público que podría no estar totalmente capacitado para captar todas las implicaciones de los datos que se le han ofrecido.

Pero llevar a cabo dicha tarea representa una enorme responsabilidad. Se trata de asegurarse de que se están manejando datos fiables, y de no ser así, hacérselo saber al público. Hay una diferencia muy grande entre informar y especular. Muchos tertulianos no parecen darse cuenta de ello, y hablaban con una seguridad que hacía que alguien se preguntara que sabrían ellos que los demás no supiéramos. En un momento tan cargado de tensión no se debería dar como hechos probados lo que por el momento es tan solo una teoría.

De la misma forma, para una correcta interpretación, hay que tratar los datos con honestidad, evitando tergiversaciones de los mismos con ánimo de dirigir las opiniones y actitudes del público

Reflexiones sobre la dimensión propagandística de los atentados.

Un análisis de la actuación del Gobierno durante las primeras horas tras los atentados nos lleva a encontrarnos con varias contradicciones, y las explicaciones dadas hasta el momento resultan como mínimo cuestionables.

Para empezar, hay una diferencia muy apreciable entre el convencimiento con que Ángel Acebes, ministro de Interior, afirmaba tajantemente que no tenía ninguna duda sobre la autoría de ETA, pero añadiendo a su vez, que no se descartaban otras posibilidades. Esto se hacía en las primeras declaraciones oficiales sobre los atentados, que fueron anteriores al informe elaborado por el Centro Nacional de Información. Este informe exponía que la responsabilidad apuntaba hacía la banda terrorista ETA.

Cuando el día 18 de marzo el susodicho informe fue desclasificado en un intento del Gobierno de salvar su credibilidad, se apoyaron en el mismo para defender su posición sobre quién había cometido los crímenes. Pero resulta difícil creer que las declaraciones de Acebes estuviesen basadas en un informe que no se elaboró hasta después de su comparecencia ante los medios de comunicación.

Además, la ministra de Asuntos Exteriores hizo enviar telegramas a los embajadores españoles en los que se les confirmaba la implicación de ETA en los atentados, apoyándose en los análisis realizados la los explosivos hallados en una furgoneta. Esos análisis no eran ni mucho menos concluyentes. Incluso cuando se descubrió que los explosivos y detonadores dentro de la mochila bomba desactivada coincidían con los que se encontraron en la misma furgoneta que contenía los versos del Corán, los miembros del Gobierno seguían insistiendo en que los atentados fueron causados por ETA.

Pero a medida que las pruebas que avalaban la fuente del atentado como terrorismo fundamentalista islámico se iban acumulando, llegando al punto de empezar las detenciones de algunos sospechosos de nacionalidad marroquí e india, la actitud del Gobierno pasó a ser de una mayor cautela.

Se mostraron muy cuidadosos a la hora de valorar estas pruebas, indicando que todavía no había nada definitivo, e incluso con cierto escepticismo ante los comunicados de Al Qaeda recibidos por un periódico londinense, que ya había servido en anteriores ocasiones como medio de difusión de la organización terrorista de Osama Ben Laden.

A medida que todo va señalando cada vez con mayor claridad al fundamentalismo islámico, el Gobierno sigue insistiendo en el carácter provisional de estas teorías, y que siguen sin descartar ninguna otra posibilidad.

¿Por qué esa diferencia de actitud, dependiendo de la teoría? Cuando apenas había nada sobre lo que apoyarse para una teoría válida, sostuvieron con plena seguridad que se trataba de un atentado de ETA, pero insisten en no dar nada por concluyente cuando se van acumulando las evidencias que determinan a alguno de los grupos relacionados con Al Qaeda como el verdadero responsable.

Observando la unanimidad con la que medios de comunicación y fuentes oficiales difundían la absoluta seguridad de que se trataba de un atentado de ETA, parece como si hubiese algún tipo de consigna que no dejara lugar a la duda o a otras posibilidades.

En la teoría de la Comunicación se estudia un fenómeno denominado Espiral del silencio. Se trata de explicar lo siguiente: cuando una idea de cualquier tipo es defendida por una gran mayoría, aquellos que disienten de esa idea se encuentran en cierto modo aislados. Ese aislamiento ejerce presión sobre ellos hasta el punto en el que no se atreven a expresar su desacuerdo, o incluso a aceptar la opinión de la mayoría a fin de no sentirse excluido.

A la vista de lo sucedido, es factible efectuar una hipótesis sobre un intento del Gobierno de crear una espiral del silencio sobre la idea de que ETA era responsable de la masacre. Apoyar las tesis del Gobierno significaría apoyar la lucha antiterrorista y facilitaría la captura de los responsables. No apoyar sus tesis equivaldría a mostrarse desleal y entorpecer la investigación al añadir más confusión a una ciudadanía todavía atónita.

En esa situación, las tesis de Al Qaeda serían fácilmente desdeñadas de cara a la opinión pública. Otra cosa muy distinta es como se estuviese desarrollando realmente la investigación, que a vista de las informaciones que van surgiendo, parece ser que estuvieron dando peso a la posibilidad de terrorismo islámico mucho antes de que las declaraciones de los miembros del Gobierno comenzaran a decantarse en esa dirección.

Independientemente de que esta espiral del silencio fuese causada de forma deliberada o por una simple precipitación del Gobierno al atribuir responsabilidades sin pruebas de ningún tipo, de haberse mantenido durante dos días más, habría significado un resultado electoral muy distinto al que hemos podido ver.

Pero esto no ocurrió. Las detenciones de individuos provenientes de Marruecos y la India hicieron que la población comenzara a dejar de lado las teorías oficiales y comenzara a plantearse seriamente la probabilidad de un ataque de Al Qaeda. Esto remitió a los votantes a los recuerdos de las grandes manifestaciones en contra del apoyo que el Gobierno español daba al presidente de los Estados Unidos en su intento de conseguir el respaldo internacional a la planeada invasión de Irak.

Ya entonces, entre los argumentos esgrimidos en contra de la actuación del Ejecutivo, se barajó que el apoyo de España a una invasión por lo demás injusta significaría poner a nuestro país en el punto de mira de organizaciones terroristas islámicas.

Con el recuerdo de dichas advertencias todavía recientes, la población española acudió a las urnas. Y los partidos políticos, atados de pies y manos por ser jornada de reflexión, no pudieron reaccionar ante esta cadena de acontecimientos.

Tras las elecciones, los mayores partidos políticos niegan la influencia de los atentados en el voto de los españoles. El Partido Popular niega que su derrota se deba a un castigo electoral por parte de una población que lo hace responsable de llevar a España a convertirse en blanco de atentados como este. El Partido Socialista Obrero Español, a su vez, rechaza que su victoria se deba más a una negativa de muchos españoles de continuar viendo al Partido Popular en el poder que a un apoyo legítimo a su propio partido.

Bien, esas declaraciones no deberían sorprender a nadie. Tras unas elecciones, todos los partidos que han presentado candidato tienen costumbre de valorar los resultados de forma positiva, aunque se trate de un fracaso estrepitoso. Este caso no ha sido diferente.

En lo que se refiere a las intenciones propagandísticas de los terroristas con los ataques del 11-M, tampoco hay convencimiento acerca de las consecuencias que buscaban provocar con los atentados. Philip Gordon, que durante la administración Clinton fue asesor de las relaciones de Estados Unidos con Europa, afirmó en una entrevista que el resultado electoral parecía directamente relacionado con los atentados, lo que suponía una victoria de Al Qaeda, y la conclusión de que la organización terrorista realmente puede derribar gobiernos a través de sus métodos.

Por el contrario, Susan George, presidenta del Observatorio de la Mundialización, negaba que la elección de la fecha de los atentados hubiese sido escogida a fin de alterar el desenlace de las elecciones generales. En su lugar, plantea la hipótesis de que se hubiese seleccionado la fecha por el carácter simbólico que tendría por su coincidencia de los archiconocidos ataques a las torres del World Trade Center. Para ella, hablar de la victoria electoral del PSOE como un triunfo del terrorismo es la forma que tiene la administración Bush de intentar evitar el distanciamiento del nuevo gobierno español respecto a la mantenida hasta el momento por el gobierno saliente.

 

El terrorismo como forma de propaganda.

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Mil Gracias a mi amigo y colega Jorge Amorós por su ayuda para  la elaboración de este artículo.

Todavía están muy recientes en el recuerdo de todos nosotros, y aún lo estarán durante mucho tiempo, las terribles imágenes del 11-M. Son realmente trágicas y brutales, algo que nunca había pasado, y de una magnitud inimaginable hasta el momento en nuestro país. Es imposible no sentirse conmovido ante la visión de algunas escenas realmente terribles.

Y la extensa y exhaustiva cobertura informativa que se le ha dado a este atentado terrorista sin precedentes en nuestra historia ha sido constante desde el primer momento, atendiendo a todos los detalles posibles que pudieran ser de interés para cualquier sector de la población. Desde el primer momento todos los que se mantenían pegados al televisor o a la radio estaban pendientes del desarrollo inmediato de los acontecimientos, con datos que surgían y cambiaban a velocidad vertiginosa con toda la intensidad del momento, como el número de fallecidos o la cantidad de bombas que habían estallado, o las que se iban encontrando a lo largo de las horas siguientes y a las que se procedió a neutralizar con explosiones controladas.
 

Poco después comenzaban las preguntas sobre la autoría. Ángel Acebes comparecía ante la prensa para afirmar que apenas había alguna duda, si es que había alguna, de que la responsabilidad de los atentados recayese sobre la banda terrorista ETA. Poco antes, Arnaldo Otegi había hecho público un comunicado en el que aseguraba que la ETA no estaba tras la masacre, apuntando en la dirección de algún tipo de organización islámica. Esta declaración fue desdeñada sin ninguna duda por el portador de la cartera de Interior, calificando a Otegi de miserable. Pero aun así, con toda la seguridad que afirmaba tener acerca de la identidad del grupo autor de los atentados, no descartaba ninguna otra posible teoría ni línea de investigación. Cabe preguntarse acerca de la seguridad que realmente tenía, puesto que a lo largo de las cuarenta y ocho horas siguientes los acontecimientos se decantaron de una forma que en apariencia, refuta por completo las declaraciones iniciales del ministro de Interior.

Como los efectos de una piedra golpeando la superficie de un estanque de agua, la cobertura informativa de los acontecimientos se iba extendiendo paulatinamente a todo lo que rodeaba el atentado. Pronto comenzábamos a ver las reacciones ciudadanas de solidaridad, las enormes colas que se formaban frente a los puestos móviles de donación de sangre, la colaboración inmediata de los vecinos residentes en los alrededores de las estaciones afectadas por los atentados, el personal médico y sanitario de todo tipo que había acudido espontáneamente a donde eran necesarios. 
 

A medida que los heridos iban siendo trasladados a los diferentes hospitales de Madrid, la atención de los medios informativos se centraba en estos centros sanitarios y en los lugares habilitados para facilitar información a personas que pudiesen albergar alguna duda acerca de amigos y familiares que pudiesen haber sido afectados por los atentados.
 

Una vez trasladados todos los heridos y fallecidos de los trenes, y una vez asegurada la zona, el interés de los medios de comunicación se fue trasladando a su vez. Ahora la atención estaba copada por la investigación y las reacciones de diferentes fuerzas políticas, primero nacionales, y después internacionales, con declaraciones del secretario general de la ONU, Kofi Annan, de mandatarios de otros estados, como el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, todos ellos expresando su condena a los atentados, y del Parlamento Europeo, que declaró el día 11 de marzo como Día de las Víctimas del Terrorismo. Las ondas sobre la superficie del estanque continuaban extendiéndose.

Dimensión propagandística del terrorismo.
 

Al igual que el ministro de Interior, la mayoría de declaraciones formuladas por parte de miembros de las autoridades, o de las figuras relevantes en la orientación de la opinión pública, como los periodistas, se decantaron por hablar de un atentado de ETA antes de que se hiciese público el hallazgo de las pruebas que comenzaban a apuntar en la dirección de Al Qaeda.

Es precisamente sobre esa orientación de la opinión de los ciudadanos y sobre los efectos que puede tener sobre ellos la información a la que todos se ven sometidos, de lo que se tratarán estas páginas.
 

Que duda cabe que toda esta impresionante cobertura informativa a la que se están viendo sometidos los acontecimientos del 11-M era uno de los efectos buscados por los autores. El terrorismo, sobre todo cuando se trata de un terrorismo indiscriminado, en el que no importa apenas la identidad, y sí la cantidad, de víctimas mortales, es un acto de propaganda, en el que se trata de condicionar la opinión y reacción de aquellos que se puedan sentir amenazados por los que han cometido semejantes crímenes.
 

En el libro Terrorismo, ideología y revolución, David Capitanchik cuenta:

“El fin del terrorismo, nacional o internacional, es asesinar a enemigos políticos, disuadir a enemigos potenciales y desestabilizar la sociedad”
 

En este caso concreto, difícilmente se pueden catalogar a cualquiera de las numerosas víctimas de los atentados como “enemigos políticos” de Al Qaeda o cualquier otro grupo islamista relacionado con la organización de Osama Ben Laden. Pero es muy fácil hacer conjeturas acerca de la función de disuasión y desestabilización que se esconde detrás de estos actos terroristas. La derrota electoral del Partido Popular en unas elecciones generales celebradas tan solo tres días después de los atentados ha sido el primero y más evidente resultado, desde el punto de vista propagandístico. La anunciada retirada de las tropas españolas destinadas a Irak, caso de realizarse, sería otra gran consecuencia. Si bien es cierto que esta retirada ya había sido una de las promesas electorales del PSOE durante la campaña, también lo es que si se produce, será presentada ante los simpatizantes de Al Qaeda como un triunfo de los terroristas. Lo mismo ocurrirá con otras naciones, como Estados Unidos, donde varios de los periódicos de mayor tirada, como el Washington Post, ya han interpretado esta reacción como un derrocamiento del gobierno por parte de los terroristas.
 

De manera que tenemos claro que hay una función propagandística en las acciones perpetradas por los terroristas. Pero antes de incidir más en el tema se hace necesario establecer algunas aclaraciones sobre el concepto de propaganda, así como de sus diferentes formas de llevarse a cabo.

Alejandro Pizarroso Quintero, en su libro Historia de la Propaganda, defiende como la más precisa de entre las definiciones propuestas la siguiente:

“Propaganda es la expresión de una opinión o una acción por individuos o grupos, deliberadamente orientada a influir opiniones o acciones de otros individuos o grupos para unos fines predeterminados”.

Comparando esta definición con la afirmación de Capitanchik acerca de los fines buscados por el terrorismo encontramos paralelismos. La disuasión de enemigos potenciales y la desestabilización social son compatibles con influir opiniones o acciones para fines predeterminados.
 

Propaganda también puede ser una forma de interpretar lo desconocido. Las declaraciones de Ángel Acebes responsabilizando a ETA de los atentados del 11-M, sin tener verdaderas pruebas de ello, son una forma de propaganda. A nadie se le escapaba que aceptar que pudiera tratarse de un atentado de Al Qaeda como algo más que una de las posibilidades que “no se descartaban” le podría suponer un duro golpe al Partido Popular. Por otra parte, caso de tratarse realmente de un atentado de ETA, el resultado de las elecciones del día 14 hubiese sido completamente diferente. Lo mismo que si la identidad de los autores no hubiese sido conocida hasta después de las elecciones. Ante la duda, la mayoría de la población se inclinaba, comprensiblemente, por asumir que la responsabilidad recaía sobre la banda terrorista vasca.

Modelos de propaganda.

Pizarroso distingue tres tipos básicos de propaganda: propaganda blanca, propaganda negra y propaganda gris.

El primer caso, el de la propaganda blanca, hace referencia a una situación en la que la fuente se encuentra correctamente identificada y el mensaje no deja lugar a dudas. Es el caso que podemos apreciar en cualquier cartel electoral. En una situación aplicada al terrorismo, es cuando ETA efectúa un comunicado en el que se hace responsable de alguno de sus asesinatos, y las fuerzas policiales no tengan ninguna duda acerca de la veracidad de dichos comunicados. En el caso de demostrarse la autenticidad de la cinta de vídeo con el mensaje grabado que daba la autoría del crimen a alguno de los grupos vinculados con Al Qaeda también nos hallaríamos ante uno de estos casos.

La propaganda negra se da cuando, independientemente de la veracidad del mensaje, la identidad de la fuente ha sido falsificada. Si los autores del atentado fueran los mismos que dejaron la cinta de vídeo pero no fuesen fundamentalistas islámicos, entonces estaríamos ante uno de estos casos. No es infrecuente el que algún grupo terrorista lleve a cabo estas acciones, a fin de orientar la opinión pública en contra de alguno de sus enemigos. Se puede observar esto en varios de los conflictos que se han llevado a cabo en Latinoamérica, donde a menudo guerrillas y paramilitares se acusan mutuamente de ser los autores de alguna atrocidad en particular. De todos modos, no parece que ese sea el caso de los atentados del 11-M.
 

El último de los tres tipos básicos es la propaganda gris. En esta categoría, se da una situación en la que independientemente de una correcta o incorrecta identificación de la fuente, el mensaje emitido por la misma es falso, o cuanto menos, inexacto. Esto era lo que desde un primer momento se defendía desde el gobierno, afirmando que los comunicados de Otegi de que ETA no era responsable de la masacre eran rotundamente falsos, difundidos con el único ánimo de sumar confusión a un ambiente ya sumamente caótico, en el que las preguntas se multiplicaban y la sociedad se encontraba atemorizada y más que confusa por la enormidad de lo que acababa de ocurrir.

Proximidad.
 

Haciendo un análisis de lo anterior, y asumiendo que tal y como afirman las autoridades, la teoría con mayor peso es la de que Al Qaeda o alguna de sus  organizaciones fundamentalistas islámicas aliadas se encuentran tras las bombas, nos hallaríamos ante un caso de propaganda blanca y de carácter internacional. Puesto que el destinatario del mensaje, es decir, aquellos que deben sentirse atemorizados, no es únicamente la sociedad española. Se trataría de todos aquellos que están implicados en  la “Guerra contra el Terror” mantenida por los Estados Unidos y que les ha servido de justificación para acciones tales como la más que cuestionada invasión de Irak. Sociedades y gobiernos de todas partes se sienten amenazados y están multiplicando sus medidas de seguridad para evitar que lo ocurrido en Madrid el 11-M se repita en otras ciudades, así como reavivar el debate sobre la legalidad de la ocupación de Irak por parte de fuerzas internacionales.

Para lograr semejantes efectos, los terroristas han tenido que cometer un atentado que no fuese sólo de una escala desconocida en nuestro país, que ya se encuentra desgraciadamente acostumbrado al tiro en la nuca y al coche bomba. Se trataba de cometer un atentado de esta magnitud en occidente.
 

Desde los ataques del 11-S a las torres del World Trade Center, no había habido otro atentado de gran magnitud en Estados Unidos ni en Europa. Y aunque podría parecer lo contrario, para los terroristas que deseen una mayor cobertura informativa a través de la cual difundir su mensaje, no les basta con elevar el número de muertes que provocan sus atentados. Deben hacerlos de forma que haya una cercanía entre las víctimas y aquellos a los que va destinado el mensaje, la amenaza.

Esto es muy fácil de demostrar. Cuando en España se oye de algún atentado cometido en Irak contra ciudadanos iraquíes, apenas despierta un poco de interés en los medios, apenas algo más que el que crea el incesante goteo de muertos que hay en el conflicto Israel-Palestina. A menos que se trate de atentados que causen una atroz cantidad de víctimas, en cuyo caso se dará la información con mayor detenimiento. Pero si los muertos son occidentales, hay una sensación de proximidad mucho mayor, se muestra mayor interés y preocupación, y los medios ofrecen información más detallada acerca de estos casos.

Cuando los atentados tienen lugar ya sobre un territorio que nos resulte cercano, tanto geográfica como culturalmente, los efectos son exponencialmente mayores. En caso de ser atentados cometidos en el propio territorio, sobre todo si es en la capital, y con un resultado que alcanza los doscientos muertos... bueno, todos estamos sufriendo todavía la conmoción de lo ocurrido. España es el epicentro de todo lo ocurrido, pero los efectos han alcanzado todo el mundo. Es algo lamentable pero inevitable, a menos que se estableciese una censura intolerable en un estado democrático. Esto es lo que buscaban los responsables de la masacre.
 

Ser consciente de todo esto, tener conocimiento acerca del funcionamiento de estas situaciones ayudará a no resultar fácilmente manipulado por aquellos que quieren imponer su voluntad a través de la violencia, vengan de donde vengan.

El momento elegido.
 

El epítome del terrorismo sigue siendo el ataque a las torres gemelas en Nueva York, el 11-S. Incluso la correspondencia de fechas, ambos atentados cometidos un día 11, aunque sean meses diferentes, hace que este asunto sea susceptible de recibir una interpretación propagandística, aunque en el caso de Madrid, parece tener mayor peso el hecho de que las elecciones generales se hallaran tan próximas al momento de los atentados.

Esto parece cobrar cada vez más peso. Poco después de los atentados, un medio londinense que ya había servido otra vez como forma de difusión de los comunicados de Al Qaeda recibía un e-mail en el que la organización fundamentalista se adjudicaba la responsabilidad de los atentados. El día 17 de marzo, con las elecciones ya concluidas, el mismo medio recibía un nuevo comunicado en el que se informaba de la “suspensión de atentados” en el territorio español, suspensión que duraría, como mínimo hasta saber cuáles serían las consecuencias del cambio de Gobierno en la política exterior de España. Particularmente, en el mantenimiento del apoyo ofrecido por el Gobierno saliente a los Estados Unidos, y la permanencia de las tropas españolas estacionadas en Irak.

Con menos de cuarenta y ocho horas antes del inicio de la jornada de reflexión, las fuerzas políticas no tenían apenas ninguna manera de reaccionar ante tan dramática situación. La única solución que encontraron fue la de suspender de inmediato la campaña electoral para sumarse a una condena unánime contra los ataques terroristas. De todos modos, encontraron formas de canalizar, aunque fuese de manera indirecta, algunos de los actos realizados durante los días siguientes a los atentados. Todo ello a fin de minimizar los golpes políticos que seguro iban a recibir. Respondieron a la propaganda de los atentados con su propia contrapropaganda.

18/12/2005 17:03 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

Mi Conferencia de Mañana (lo que trataré de decir)

20051222095822-portada-2011m.jpgLa Amenaza del Terrorismo:

 

El terrorismo, como el Demonio: tiene mil nombres

 

-         Dominación por el Terror. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.  (RAE y Julio Casares)

-         Joan Corominas (Diccionario Etimológico) lo relaciona con las palabras terror, y terrorista.

-         Uso de la violencia, particularmente la comisión de atentados, como instrumento político (María Moliner).

-         David Capitanchik, en su libro Terrorismo, ideología y revolución, decía que el fin del terrorismo es asesinar a enemigos políticos, disuadir a enemigos potenciales y desestabilizar a la sociedad. Un problema del terrorismo es que se puede mirar desde muchos puntos de vista: Para las víctimas y sus familiares es una injusticia que les ha afectado en sus vidas para siempre. Para un político es un enemigo, pero también puede ser una oportunidad para permanecer en el poder como única solución a ese fenómeno. Para un periodista es una noticia, un hecho que ocurre en la sociedad que tiene que interpretar y contar a los demás… Lo primero que tengo que decir es que, al estudiar el fenómeno del terrorismo, un analista deja la política fuera. No está estudiando lo que se debe hacer para evitarlo, qué partido puede hacerlo mejor, ni está discutiendo con otros quién es el culpable de un atentado: Está analizando un fenómeno que se da en la sociedad para conocerlo, y al conocerlo saber cómo enfrentarse a él. Para un sociólogo el terrorismo es un fenómeno social, algo que ocurre en la sociedad, y que destaca por su nivel de victimización: La cantidad de víctimas (de muertos y heridos) que causa. Sin embargo, en la Sociología, el terrorismo es un fenómeno marginal: Otros fenómenos que se caracterizan por crear víctimas crean más: los accidentes de coche, la violencia doméstica (en España). Hasta el 11 de Septiembre, el acto terrorista que causó más muertos se dio en la Revolución Iraní, una bomba en un cine que mató a más de 400 personas.

Para un militar o para un policía el terrorismo es una forma de lucha: Puede ser una táctica, por ejemplo un modo de enfrentarse a un ejército invasor, o puede ser una estrategia: Una sucesión de actos violentos que cree miedo en la población (opinión pública) y que condiciones la política, por ejemplo, de un país. Se suele confundir en este caso con la guerra de guerrillas, pero hay diferencias en el modo de actuar. Un grupo guerrillero o un ejército regular pueden cometer actos terroristas en momentos dados, (por ejemplo en la Guerra Civil Española o en la Segunda Guerra Mundial se efectuaron los llamados bombardeos de terror sobre poblaciones civiles, y   tras la Guerra del Golfo, dos Coroneles del Ejército Popular Chino (Qiao Liang y Wang Xianghui ) escribieron un libro La Guerra Más allá de las Normas, en el que proponían que la única forma de parar a los Estados Unidos, en caso de Guerra, era luchar de todas las formas conocidas y en todos los lugares posibles incluso cometiendo atentados terroristas en su territorio.

En esencia, dicen que China debe sentirse libre de pelear las guerras en cualquier forma posible, sin desechar de antemano medios rechazados por acuerdos y códigos desarrollados durante décadas por las potencias occidentales. La doctrina china debería abrazar el principio de la adición, sugieren los autores, en el que muchos métodos de guerra pueden -y deben-usarse en conjunto para lograr el desenlace deseado. Con base en esta premisa, delinean las siguientes formas en que se puede definir la guerra:

-         Militarmente: nuclear, convencional, bioquímica, ecológica, espacial, electrónica, terrorista, y de guerrillas.

-         Metamilitarmente: diplomática, psicológica, tecnológica, de redes información, de inteligencia, de contrabando, de drogas y simulada (la cual es conocida en Occidente como "disuasión").

 -         Extramilitarmente: de recursos, de ayuda económica, de sanciones, de medios de información, financiera, comercial, legal, e ideológica.

Sin embargo la forma de actuar de un Ejército o de un grupo guerrillero es distinta. Un grupo guerrillero buscará un enfrentamiento en condiciones determinadas, partiendo siempre con ventaja, y como un ejército, según ciertas normas. Por supuesto la capacidad de hacer daño de un grupo terrorista, o el número de miembros es muy inferior que las de un grupo guerrillero y, sobretodo, que las de un ejército regular.  

Durante el siglo XIX y principios del XX, grupos terroristas (anarquistas) definieron su acción como Propaganda (no publicidad) a través de los hechos, si entendemos por propaganda. Si entendemos por propaganda la expresión de una opinión por individuos o grupos que quieren influir opiniones o acciones de otros para fines determinados (Alejandro Pizarroso) estaríamos ante el terrorismo como una forma de comunicación, como una manera, a través de actos de violencia, de influir a la gente en sus opiniones y sus acciones para lograr algo.  Esa es la idea del Terrorismo como forma de propaganda que defendemos en 11M La Respuesta: Los terroristas, al hacer una matanza tratan de mandar un mensaje a la sociedad para conseguir su objetivo.

Otra forma que tienen quienes, apoyan el terrorismo, de disfrazar sus acciones es llamando al grupo terrorista Vanguardia Armada, y se explican diciendo que se distinguen porque representan una causa justa y a un gran número de personas oprimidas. Eso también se ha utilizado para confundir la guerra de guerrillas con el terrorismo, sin embargo el terrorismo no es otra cosa que una forma de luchar, distinta a la guerrilla, a la guerra convencional.  

El objetivo del terrorismo es infundir terror en la gente para lograr un objetivo. En EEUU y el Reino Unido, se ve esto como una forma de guerra de baja intensidad, mientras que en Europa (y en España) lo vemos como una forma de Crimen Organizado, aunque los fines de las mafias sea exclusivamente ganar dinero, frente a otros del terrorismo que pueden ser políticos o religiosos, por ejemplo. El terrorismo no es un acto político, ni siquiera un alto número de víctimas cambia el asunto. Sólo tiene valor simbólico y espectacular para su uso propagandístico, como fue la destrucción de símbolos del poder de los Estados Unidos o el ataque a las vías de comunicación en España, reconocida como punto de paso, de comunicación entre tres continentes.

La solución al fenómeno, es cosa de toda la sociedad, los políticos tienen que crear leyes que sean útiles para luchar contra el terrorismo y deben mantener una postura de firmeza frente al terrorismo, no dejándose engañar por ellos, pero accediendo a negociar cuando estén seguros de que los terroristas quieren dejar la violencia: Ninguna banda terrorista ha desaparecido sin negociar, cuando ha sido eliminada ha vuelto a reaparecer.

Los jueces deben aplicar la ley con rigor para asegurarse de que quienes han cometido actos terroristas paguen por sus crímenes, y que las víctimas sean compensadas por su sufrimiento. Las Fuerzas de Seguridad tienen que luchar con todas sus fuerzas contra el terrorismo, y sobretodo evitar que se cometan atentados anticipándose a los planes de los terroristas. Los medios de comunicación deben colaborar con las fuerzas de seguridad informando de los actos de terrorismo con rigor y cierto grado de imparcialidad. Esto no quiere decir que sean totalmente objetivos ante actos ilegales, lo cual está tipificado como un delito de apología del terrorismo.

La solución que puede aportar cada ciudadano es la colaboración (ni demasiado ni ninguna) con las Fuerzas de Seguridad (policía, Guardia Civil…), lo más normal es mantenerles informados si se ve a alguien sospechoso, avisarles cuando hay un atentado, y hacerles caso cuando hay una evacuación, no como en la del Bernabeu, que hubo que agarra a gente que empezó a hacerse fotos en el césped.

 

Ellos intentan darnos miedo para salirse con la suya, sin embargo no son capaces de obligarnos a todos a hacer lo que quieren.

 

 

La Política Antiterrorista

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  La política antiterrorista cambia recientemente, ante el cambio en la sensación de invulnerabilidad a la de vulnerabilidad de los Estados Unidos. Una consecuencia importante, más o menos generalizada, marcando un principio de cambio es la respuesta al acto terrorista.
La respuesta militar que dieron los Estados Unidos tras el 11 de Septiembre no es en absoluto novedosa, tiene antecedentes en Israel o Jordania frente a los palestinos. En este caso el 11 de Septiembre no fue más que una evolución del fenómeno desarrollado a la totalidad de sus consecuencias.
A partir de ello se articula una política antiterrorista internacional, o global, para dar respuesta a la estrategia de guerrilla terrorista que aúna las dos doctrinas antiterroristas:
La doctrina anglosajona data de los años 60 y 80, y considera el terrorismo como un acto de guerra de baja intensidad, al igual que la guerrilla. Para la lucha antiterrorista utiliza medios bélicos, en particular unidades especializadas en contrainsurgencia, operaciones antiterroristas y comandos de operaciones especiales que tuvieron su origen en la doctrina Kennedy de respuesta flexible, pensadas en tal caso para la contención de la Unión Soviética. En el caso anglosajón las unidades militares antiterroristas son los SAS británicos y australianos, así como las unidades Delta de las Fuerzas armadas de los Estados Unidos. El terrorismo como forma de guerra se supone así como un tipo de guerra, equiparable a la guerra química o la nuclear, y la respuesta tiende a la eliminación física del enemigo (asesinatos lícitos, selectivos, en asaltos a cuarteles, a campos de entrenamientos y sedes). También tiene sentido en esta doctrina el hecho de no negociar con terroristas, pues en la guerra convencional la búsqueda de negociación suele significar una forma de rendición, un síntoma de debilidad.  Un ejemplo claro de esta doctrina es la ocupación militar de Irlanda del Norte como respuesta al IRA, y las acciones antiterroristas del Servicio Aéreo Especial (SAS) británico.
Cabe decir que los actos de terrorismo que han sufrido los Estados Unidos a lo largo de su historia, al margen de los producidos por el terrorismo fundamentalista islámico, los ataques con coche bomba contra las Torres Gemelas, o los atentados del World Trade Center, han sido tratados como actos de crimen organizado. Si bien este terrorismo de extrema derecha, caso de las milicias o de la bomba de Oklahoma, o por razones religiosas o culturales (Unabomber) o económicas, como el francotirador de Washintong; son hechos aislados carentes de la continuidad necesaria para lograr un efecto a medio o largo plazo como el que tiene una estrategia terrorista; han sido tratados como actos de crimen organizado. Las Unidades Delta no asaltaron la casa de Timothy McVeiht o la cabaña de Unabomber (las unidades de las fuerzas armadas de los EEUU no pueden actuar en suelo de su propio país sin una autorización presidencial), sino que fueron unidades de policía vinculadas a agencias federales de seguridad, como el FBI o la ATF. Este doble rasero lo encontramos también en el  caso de John Walker, terrorista de nacionalidad estadounidense captado en los Estados Unidos por Al Qaeda y detenido en Afganistán para ser juzgado en su país.
La doctrina Europea Continental es distinta a la anglosajona, pese a las similitudes de los casos del Reino Unido con los vividos en el continente. Dicha doctrina considera al terrorismo como una forma de crimen organizado. La lucha antiterrorista la llevan a cabo los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Las medidas antiterroristas no son de carácter militar, sino jurídicas y éstas no están supeditadas a las Fuerzas Armadas. La doctrina antiterrorista europea continental combina la acción policial y jurídica con el objetivo de detener y juzgar a los terroristas, no para matarlos, y también es aplicable a la lucha contra otras formas de crimen organizado, como la lucha contra la Mafia que se lleva a cabo en Italia.
A excepción de Israel, países occidentales con presencia significativa de grupos terroristas no han usado las fuerzas armadas en la lucha antiterrorista. En su lugar utilizan cuerpos de policía militarizada, es decir cuerpos de seguridad con estructura y funcionamiento militar y operatividad como fuerza policial, pensados para estados de excepción o tiempos de guerra, como la Guardia Civil en España, la Gendarmería en Francia o los Carabineros en Italia. Estados que no cuentan con ese tipo de cuerpos de seguridad, como Alemania, crean unidades especiales de la Policía para combatir el terrorismo. En estos casos la estructura jurídica y judicial ha de adaptarse a la lucha antiterrorista, creando leyes especiales y regímenes especiales de reclusión y detención para dichos actos. En el caso español las unidades antiterroristas están divididas en los dos principales cuerpos de seguridad del estado: El Cuerpo Nacional de Policía cuenta con el Grupo Especial de Operaciones (GEO), así como la Guardia Civil tiene sus Grupos de Operaciones Especiales (GOE).
Los efectos del 11 de Septiembre han dado la razón a ambas corrientes, dada la peculiar naturaleza de Al Qaeda:
Frente a los grupos guerrilleros, como es la actuación de Al Qaeda en Afganistán, es válida la doctrina anglosajona, como demuestran los resultados de los combates en Afganistán. Además, las convenciones de Ginebra exigen deberes respecto al respeto a los derechos humanos a estos grupos guerrilleros, pero no les garantiza ningún derecho en una situación de guerra debido a entran en el colectivo de los  combatientes irregulares (guerrilleros, terroristas, mercenarios y espías).
Frente al terrorismo se impone la doctrina euro continental, a raíz de lo visto en la lucha contra Al Qaeda en el resto del mundo, así como los progresos en España de la lucha contra ETA.
El delito de terrorismo merece un tribunal especial debido a sus consecuencias internacionales, aunque se tratase de un terrorismo de tipo endógeno. De ahí que se propongan tribunales militares para os prisioneros de Al Qaeda, pero no para las terroristas captados en Estados Unidos, caso del mencionado John Walter.
En determinadas ocasiones las fuerzas armadas pueden combatir otro tipo de terrorismo vinculado a organizaciones guerrilleras, dice Europa, pero al contrario que en los EEUU se crean medidas judiciales específicas, como la búsqueda de vías de financiación.
Las vías de financiación, clave para la supervivencia y operatividad de una organización terrorista, suelen ser un entramado de empresas tapadera en países ajenos a aquellos donde el grupo actúa, ejemplo del entramado financiero de ETA, donde la principal red de empresas vinculadas estaba en Latinoamérica. En el caso de Al Qaeda, no sólo cuenta con la fortuna personal de Osama Ben Laden, durante la etapa de resistencia a la invasión soviética de Afganistán, Al Qaeda contaba con el apoyo económico de millonarios saudíes e integristas de diversos países musulmanes, e incluso del gobierno estadounidense, que aportaba dinero y armas a la resistencia afgana, ejemplo de los misiles antiaéreos portátiles Stinger para uso contra la aviación soviética. Antes de que finalizara la campaña de los Estados Unidos en Afganistán tenían apoyo del gobierno afgano, y se sospechaba del apoyo de los gobiernos iraní y libanés. Aun no se ha logrado demostrar vinculación alguna con el régimen de Sadam Hussein en Iraq, una de las razones que esgrimió la administración de George W. Bush para invadir el país y derrocarle. Hasta los sucesos del 11 de Septiembre, el gobierno talibán de Afganistán, probablemente a través de Al Qaeda, recibía apoyo financiero de los gobiernos de Pakistán y Arabia Saudí por razones geoestratégicas. A parte de ello se conoce la vinculación del banco Shalmal Bank con la red, así como de algunas sociedades de inversión, empresas agrarias y compañías de transportes.
 
Es por tanto la intercepción de estas redes de financiación, el que se congelen sus cuentas bancarias y las operaciones de anticipación de los servicios de información y las fuerzas de seguridad del estado la clave para detener y prevenir masacres como la del pasado día 11, en un marco de cooperación internacional y de coordinación de la lucha antiterrorista.

 

El fenómeno del Terrorismo

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Aunque el fenómeno terrorista no se convirtió en lo que es, una forma violenta de comunicación social, de propaganda por los hechos, hasta las acciones de grupos armados ligados al movimiento obrero, como el caso de los grupos anarquistas en España,  dicho fenómeno en sí de violencia irregular con el objetivo de aterrorizar a la población empieza con la secta de los Hassasin, en Oriente Próximo, ligados al fundamentalismo religioso.

 

En el siglo veinte el terrorismo empieza a tener repercusiones en la política internacional e incluso es utilizado por los estados en guerra: La doctrina del Bombardeo de alfombra, que tenía por objetivos los centros industriales, habla de utilizar grandes formaciones de bombarderos  para cubrir una gran zona en la que soltar las bombas. A partir de ella se desarrolla la doctrina del Bombardeo de Terror o bombardeo terrorista, que tiene por objetivo la población civil. Produciendo grandes bajas civiles, pretende minar la moral de la población, así como su determinación para combatir, básicamente un acto terrorista ejecutado por fuerzas armadas regulares. Para ello utilizaban bombas incendiarias contra centros de población, principalmente contra las viviendas y refugios. Ejemplos de esta táctica fueron los bombardeos alemanes contra Londres, Soviéticos contra Helsinki, Aliados contra Dresde o estadounidense contra Tokio. El lanzamiento de bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki no fue más que una evolución de esta táctica.

En la guerra fría ambos bloques utilizan las guerrillas y el terrorismo contra países satélite del enemigo en la multitud de conflictos limitados en los que se enfrentaron a lo largo de ese periodo histórico. La Doctrina NSC68 de los Estados Unidos en los años cincuenta hace referencia a la respuesta con fuerzas convencionales por los norteamericanos al expansionismo soviético, y resalta la importancia estratégica de Taiwán como centro de operaciones encubiertas contra China. Ya la Doctrina Eisenhower de 1957 habla de intervención en otros países amenazados por grupos comunistas, generalmente de carácter guerrillero. A partir de 1963 los Estados Unidos intervienen en las confrontaciones civiles de Latinoamérica apoyando regímenes militares frente a guerrillas de orientación comunista, lo que dará lugar años más tarde a la organización u apoyo logísticos a grupos irregulares como la Contra Nicaragüense en los años 70 y 80, cuando se generaliza la Doctrina de Seguridad Nacional en Latinoamérica y los ejércitos de esos países consideran cualquier método válido para la lucha contra las guerrillas.

Por lo tanto en este periodo tenemos frecuentes usos de las tácticas guerrilleras y terroristas por ambos bandos en un enfrentamiento indirecto que busca crear inestabilidad en estados clave para luego atraerlos al bloque propio.

En los años setenta y ochenta irrumpen los grupos de terrorismo vinculados al extremismo islámico, aunque pocas veces se han reconocido como integristas a los grupos de extremismo cristiano, caso del IRA, grupo católico por definición, o de las milicias estadounidenses de extrema derecha. Estos grupos musulmanes nacen ligados a la descolonización. Como el ELN argelino en los años 60, pero también al conflicto árabe-israelí, como los diversos grupos armados de Palestina y el Líbano, una zona donde también se ha dado el terrorismo de estado por parte de Israel.
Finalmente cobran importancia otros grupos de terrorismo endógeno, como son los grupos armados nacionalistas, categoría en la que entran el IRA en Irlanda del Norte, ETA en España, o el Ejército Corso e Iparretarrak (vascofrancés) en Francia, por poner un ejemplo. El principal problema aparece a la hora de distinguir los movimientos de liberación nacional y las guerrillas de los grupos denominados terroristas, añadiendo a estos últimos un cariz despectivo que parece querer legitimar otros tipos de acción irregular.

El terrorismo es una forma de uso de la violencia con fines políticos, no es la única forma de violencia con dichos fines, y se basa en la conocida formula de propaganda de hecho, es decir el uso táctico y ocasional de la violencia. No hay que confundirlo con la guerra convencional no con otras formas de violencia prebélica, como son la guerra de guerrillas, las insurrecciones armadas o el propio terrorismo.

El terrorismo es diferente de las guerrillas, aunque ambos tipos de violencia política carecen de los recursos humanos y materiales para desencadenar una guerra convencional. La diferencia entre ambos está en la cantidad de medios humanos y en el modus operandi utilizado (la búsqueda o la evasión del enfrentamiento directo con el enemigo. El terrorismo es un conflicto violento y prebélico, como la guerrilla, y crea terror (de ahí su nombre) y destrucción, pero no a los niveles que alcanza una guerra convencional. Es un ataque a la población civil, pero destinado a minar la moral. Por sí sola una ola de atentados terroristas es incapaz de ganar una guerra.
  
La mecánica de funcionamiento de Al Qaeda queda inscrita en un contexto de colaboración entre grupos terroristas que no ha sido del todo aclarado. El periodismo de investigación lleva hablando desde los años 70 de una pretendida Internacional Terrorista, una asamblea de grupos armados reunidos para sentar las bases de las relaciones entre sí, entre las que destacan la colaboración en tareas de información, apoyo en la adquisición de material de guerra, armas y explosivos, en los circuitos de tráfico ilegal de armas, y ante todo el respeto territorial. Éste es un apartado clave para la convivencia de dos bandas terroristas en u mismo país, que en laza con la definición propia de terrorismo:

El terrorismo es por definición un uso de la violencia como instrumento del terror, o un acto de dominación por el terror. Generalmente va vinculado a causas políticas o religiosas, y cabe decir que la comunidad internacional no acaba de ponerse de acuerdo en la definición de lo que es el terrorismo. Mientras que para algunos autores la clave del concepto está en la motivación ideológica del activista digamos cualquier forma de extremismo político o religioso, e incluso con respecto al respeto por las leyes, por ejemplo en su comparación con la guerra de guerrillas; sin embargo existe otra definición que se acerca más  a la realidad: Es la que ve al terrorismo como una forma de lucha. En tal caso el terrorismo sería una forma de lucha a utilizar por los contendientes en conflicto. Esto no quiere decir que estén en guerra, sino que existe una situación de no entendimiento por las partes que ha evolucionado hacia un uso de la violencia. Y ante todo es un acto de violencia pública. El objetivo de un terrorista al disparar sobre alguien o colocar un explosivo, es que la sociedad se haga eco de lo que está haciendo. Es una llamada de atención y necesita que lo vea y oiga el mayor número de personas, porque con ello quedarán afectadas por su acto violento. Un acto de violencia en secreto carece de todo valor para un grupo terrorista, si embargo la violencia pública, a la que pueden acceder los ciudadanos mediante los medios de comunicación o sencillamente por que les ha cogido en el lugar de los hechos sí tiene efectos sobre la moral de la población, es un acto de comunicación a través de la violencia, con el que un grupo armado pide que se satisfagan sus intereses.  ¿Qué importa un acto de propaganda por los hechos si nadie se ve expuesto a dicha propaganda? Sencillamente el mensaje no llega a su destinatario, que es la sociedad personificada en las instituciones del estado.

El terrorismo es una estrategia de acción política. Tiene que ver con la determinación de unos objetivos y unos medios materiales y humanos para dichos objetivos actuando de forma combinada. Por lo tanto quedan excluidos los actos terroristas aislados, como podrían ser los sufridos por EEUU hasta el 11 de Septiembre de 2001: La bomba en el edificio federal de Oklahoma City, las bombas que estallaron en Atlanta durante los JJOO de 1996, o las cartas-bomba de Unabomber. En los casos que el terrorismo es utilizado por fuerzas ligadas a la seguridad de un estado para mantener el orden social se le denomina terrorismo represivo o terrorismo de estado. La finalidad del terrorismo puede ser muy diversa, los objetivos son generalmente políticos, pero hay que exceptuar el fin lucrativo, más propio de otras formas de crimen organizado.

El terrorismo requiere una organización, una capacidad logística (para la adquisición de armas, explosivos, información, tecnología…) esencial en esa estrategia, así como la combinación del uso de la violencia con la amenaza del uso de la violencia. Esto quiere decir que no se hace de cara a una disuasión del enemigo, como la preparación y demostración de una fuerza y capacidad de respuesta, convencional o nuclear,  creíbles que van ligadas a las fuerzas armadas de los estados; sino para crear un sentimiento de temor e inseguridad en la población civil.

La violencia terrorista tiene dos facetas: Destructiva y Simbólica, vinculada la primera al uso real de la fuerza, y la segunda a las sensaciones que produce: Vulnerabilidad de los sectores victimizados y la omnipotencia de los sectores que lo apoyan.

 La vulnerabilidad se anhela en el inconsciente por falta de pautas claras, es necesario para crear esta sensación en la población una arbitrariedad en las acciones, y no sólo un terrorismo selectivo. Puesto que es una forma de propaganda por los hechos, un grupo terrorista a través de una acción trata de presentarla como un acto de violencia magnificado, frente a la propaganda estatal que trata de minimizarlo. Esta estrategia propagandística ha ido modificándose con el tiempo y en situaciones determinadas, por ejemplo ante los ataques del 11 de Septiembre de 2001 era evidente que un grupo terrorista había utilizado aviones de pasajeros para estrellarlos contra objetivos emblemáticos de la estructura económica (World Trade Center) y militar (El Pentágono) de los EEUU. Había destruido los símbolos de su poder a sabiendas que la economía y las fuerzas armadas de los EEUU seguirían funcionando. Sin embargo lograron introducir en la mente de los ciudadanos estadounidenses la idea de vulnerabilidad que les ha llevado a la situación actual: La aceptación de un recorte de libertades por su propia seguridad. En este caso el estado no tenía manera de minimizar los efectos de los atentados, cuando se trata de recavar el apoyo popular o internacional el estado puede también hacerse la víctima, reconocer el golpe, y por supuesto minimizar la capacidad del agente agresor, en este caso un grupo terrorista. No hablamos en absoluto de manipular la información para reducir el número de muertos civiles, dado que eso tiene para los medios de comunicación una fácil comprobación.

De cara a una más fácil comprensión del fenómeno y una eficaz solución, los medios de comunicación deben informar acerca de los actos de terrorismo con rigor y cierto grado de imparcialidad. Esto no quiere decir que sean totalmente objetivos ante actos ilegales de barbarie pública, lo cual está tipificado como un delito de apología del terrorismo.

Es fácil confundir el terrorismo con otras formas de lucha vinculadas a la política. El terrorismo no es guerra subversiva, porque la guerra subversiva o guerra de guerrillas es una estrategia de guerra y no un tipo de guerra. En función de su evolución una guerra, civil o no, inicia y acaba con el mismo tipo de uso de la fuerza (convencional, nuclear, química, biológica…) o en cuanto a la limitación de su uso (guerra total o limitada). La guerrilla se diferencia de las estrategias defensivas y ofensivas, así como de las de sometimiento y de resistencia, en que es una estrategia deferente: Se trata de un tipo de violencia prebélico que no implica de por sí el desarrollo de una guerra. El terrorismo en sí es una táctica, poco útil en la guerra convencional, pero sí cabe dentro de la estrategia de guerrillas.

El terrorismo como Estrategia opera en situaciones no bélicas, en contextos de oposición política o liberación nacional, por ejemplo. En una guerra no pasaría de ser una táctica para hacer ganar una batalla, pero insuficiente para ganar la guerra en sí, frente a la capacidad masiva y sistemática de causar daño que tiene un ejército convencional.

El terrorismo tiene sentido como violencia prebélica, porque busca una estrategia de disentimiento, de impotencia, en la población afectada. Los hechos dicen que el terrorismo es un fenómeno social modesto en relación con otros tipos de crímenes violentos.  De hecho es un fenómeno social marginal respecto a otros vinculados a la muerte: Las cifras de muertos por terrorismo nada tienen que ver con respecto a las de los fallecidos por accidentes de tráfico. Sin embargo por razones de ética y moral se reconoce la importancia del fenómeno, dado que afecta a la estructura del estado y ante todo a las víctimas y familiares de víctimas.

Como fenómeno social e internacional el terrorismo no destaca por su cantidad, sino por su importancia cualitativa: Tiene el mismo perfil de evolución por ciclos que otros fenómenos sociales respecto a los puntos álgidos y la caída de la actividad terrorista, y las características propias que tiene no le hacen excepcional respecto al resto de fenómenos sociales. La tendencia del fenómeno no ha evolucionado entre 1968 y 2000, dado que años de gran actividad son seguidos de periodos de inactividad. Hoy estaríamos viviendo un periodo de gran actividad, iniciado con los atentados del 11 de Septiembre, continuados con la campaña de Afganistán, la actividad terrorista residual vinculada a esta guerra, la campaña de Iraq, la resistencia en dicho país y finalmente esta campaña de represalias contra los estados que han apoyado la guerra y la ocupación.

El nivel de victimización, o número de víctimas es bajísimo respecto a otras forma de violencia o fenómenos sociales violentos como los accidentes de tráfico o la violencia doméstica, baste comparar los muertos causados por la actividad de ETA en los últimos ocho años respecto a las mujeres fallecidas por la violencia que ejercen sus maridos. 

El perfil de actos terroristas depende del tipo de violencia que usan, es decir: cuanto menor riesgo corra el terrorista más va a usar esa táctica, de ahí que estudiando por ejemplo las acciones de ETA veamos un aumento del uso de coches-bomba y cartas-bomba respecto a los ametrallamientos o atentados selectivos (el famoso tiro en la nuca). Esto se debe a una infraestructura logística limitada y una escasa capacidad de uso de la violencia, los grupos terroristas tienen menos efectivos humanos y menos medios que una organización guerrillera o un ejército regular. En otras palabras, pocos grupos terroristas podrían llevar a cabo un asalto a gran escala, por ejemplo contra una prisión o comisaría, aunque sin embargo es más fácil colocar una bomba-lapa en un coche o dejar un coche cargado de explosivos en una calle concurrida. Aquí vemos otra diferencia con respecto a la guerrilla: El guerrillero busca el enfrentamiento con el enemigo en condiciones favorables, mientras que el terrorista evita todo enfrentamiento directo. 

Por regiones geopolíticas, la zona del con mayor número de grupos terroristas es Europa Occidental, seguido de Asia y África Subsahariana. La región de Oriente Próximo es, por extraño que parezca, la que menor número de grupos terroristas tiene, aunque esto no tenga nada que ver con la actividad terrorista o con las situaciones de inestabilidad política que exista en cada región del mundo.

Respecto a la lucha antiterrorista cabe decir que ningún atentado u ola de atentados marque en absoluto una tendencia estructural: El terrorismo no tiene conclusiones estructurales, es decir que afecten a la estructura de la sociedad de forma definitiva o a largo plazo, sino que van enmarcadas en un contexto coyuntural, es decir que tienen un efecto limitado en el espacio y el tiempo, a corto plazo. Esto convierte en medidas fallidas contra el terrorismo las Operaciones Militares y los Tribunales militares, así como el recorte de libertades fuera del marco de una política antiterrorista. Estos hechos tan sólo amplían la arbitrariedad de las fuerzas de seguridad. Unas medidas más aceptables son la colaboración entre servicios de información a nivel internacional y la coordinación interestatal de la lucha antiterrorista. Respecto a la primera es esencial añadir que la información que puedan proporcionar los servicios de inteligencia es vital en la anticipación y prevención de acciones terroristas (la mejor forma de luchar contra el terrorismo es que los atentados no lleguen a ocurrir). Respecto al 11 de Septiembre de 2001, el principal error de los servicios de inteligencia fue el exceso de confianza en la alta tecnología para espiar las comunicaciones, así como la carencia de los clásicos espías infiltrados. Tratándose de grupos terroristas vinculados al extremismo islámico, el principal problema es la lengua: No había agentes de la CIA o el MI6    que hablasen pashtún para infiltrarse en Afganistán;  igualmente en el caso de la policía nacional se hace difícil encontrar agentes que hablen árabe con fluidez para vigilar las actividades de la comunidad inmigrante musulmana en nuestro país. En este caso los riesgos de confiar en informadores a sueldo son demasiado altos debido a la dificultad de contrastar las informaciones que pudiesen aportar.

El terrorismo no es un acto político, ni siquiera un alto número de víctimas cambia el asunto. Sólo tiene valor simbólico y espectacular para su uso propagandístico, como fue la destrucción de símbolos del poder de los Estados Unidos o el ataque a las vías de comunicación en España, reconocida como punto de paso, de comunicación entre tres continentes. El mayor número de víctimas causadas por un atentado terrorista antes del ataque a las Torres Gemelas y El Pentágono fue en 1979, una bomba en un cine durante la revolución islamista en Irán, con cuatrocientos setenta y siete muertos. Hasta ese momento los Estados Unidos sólo atacaban determinados tipos de acto terrorista, a los que definía como terrorismo internacional, fenómenos dados cuando un estado trataba de exportar su forma de organización política y social a través del terrorismo, caso de la exportación de la revolución chií de Irán, o los atentados de Lockerville vinculados a Libia. Eran acciones terroristas que le afectaban en el exterior, y en absoluto colaboraba contra las formas de terrorismo endógenos, que a principios de los años ochenta pusieron en peligro de desbertebración a determinadas democracias occidentales (Reino Unido con el IRA, España con ETA…). Hasta entonces los Estados Unidos tenían una sensación de invulnerabilidad frente al terrorismo dado en las democracias de Europa Occidental, puesto que los casos dados en su territorio (La bomba en el edificio federal de Oklahoma, las bombas en la Olimpíada de Atlanta o  Unabomber) no eran más que actos de terror aislados que implicaban el uso de la violencia. Sí han sufrido actividades terroristas, nada comparables con lo que hemos vivido en Europa: Las milicias paramilitares del Sur de los Estados Unidos, las acciones del Ku Klux Klan, pero no lo han tomado como auténtico terrorismo debido a la ausencia de la determinación de objetivos políticos y medios materiales y humanos actuando de forma combinada a la que hemos hecho referencia.

El 11 de Septiembre puso en evidencia que determinado tipo de organizaciones terroristas pueden desarrollar una estrategia que cubra la diferencia entre terrorismo y guerra de guerrillas (una especie de guerrilla terrorista o terrorismo guerrillero). Al Qaeda funcionaba en Afganistán como grupo guerrillero que apoyaba a la milicia talibán y que trataba de extenderse como guerrilla, primero al mundo islámico y luego al occidental, para demostrar con el ejercicio de su violencia la vulnerabilidad de Occidente. De prosperar, habría podido generar un fenómeno híbrido de guerrilla y terrorismo, ya visto en Tanzania y Kenia con la voladura de embajadas de los Estados Unidos, y un posible aumento de su capacidad operativa: De grupo terrorista a guerrilla, y de ahí (a largo plazo) a ejército convencional.  Los términos de células durmientes, es decir comandos de activistas que entran en un país de manera legal y llevan una vida normal sin despertar sospechas hasta el momento de su activación para cometer atentados, son equiparables a los términos policiales utilizados con ETA de Legales (miembros no fichados) y liberados (miembros fichados y que se mantienen a sueldo en la organización debido a su experiencia). Son términos que vienen del mundo del espionaje y que fueron muy utilizados por los dos grandes bloques entre sí durante la Guerra Fría.
16/12/2005 01:14 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.

Contra las cuerdas

20051206102519-dol30b.jpgRecuerdo las clases de RRII&Defensa de Rafael Calduch cuando, hablando del fin de la Guerra Fría, nos contó la importancia de la carrera armamentística y su peso en el presupuesto de las superpotencias. La mayor fantasmada del mundo, el sistema antimisiles SDI (Iniciativa de Defensa Estratégica) motivó un renuncio en la cúpula soviética, que llevaba posponiendo las reformas económicas necesarias desde tiempos de Krushev. ¿Qué era lo que eso significaba?
- Se vendió al mundo una innovación tecnológica comparable al vaporware de Bill Gates: una constelación de satélites en órbita armados con rayos láser que interceptarían MIRV (Vehículos de Reentrada de Cabezas Múltiples) antes de su reentrada, y que mantendrían a salvo el territorio estadounidense y el de sus aliados, lo que significa que el enemigo habría invertido miles de millones rublos en armas nucleares cuyo uso no iba a ser eficaz.  Los nombres con que se dio a conocer esta innovación, Guerra de las Galaxias o Paraguas nuclear de la OTAN, estaban tan ligados al mundo del cine y la ciencia ficción, que su efecto propagandístico se multiplicó de cara a las Opiniones Públicas Occidentales, lo que de por sí daba mayor credibilidad a la información respecto al entonces enemigo soviético.   
- Esta innovación, que violaba el Tratado ABM (Misiles Antibalísticos) obligaría a los soviéticos a un sobreesfuerzo económico para desarrollar, bien un arma capaz de superar esta barrera ficticia de satélites cazadores-asesinos, o bien un sistema antimisiles similar. Hasta ese momento el único sistema antimisiles activo en todo el mundo era el que protegía Moscú, y era bastante obsoleto (previo al tratado ABM). El sobreesfuerzo económico podría poner en peligro la estabilidad del estado soviético.
- En realidad el SDI no pasó de ser una red de alerta temprana y el sistema de interceptación (un misil antisatélite o ASAT) nunca acabó su fase de experimentación. Desde 2001, la administración Bush-Cheney se ha esforzado en  crear un nuevo Escudo Antimisiles mucho más simple: Si el SDI estaba pensado para contener una ofensiva nuclear a gran escala, el actual sistema está pensado para un ataque más limitado, como el que pudiese lanzar un rogue state, uno de esos estados traviesos del Eje del Mal (términos de sobrado éxito en la propaganda del siglo XX: El Eje nos recuerda a los sueños de expansión genocida de Hitler, Mussolinni e Hiro Hito, mientras que el Mal, nos recuerda a aquel término reaganiano  del Imperio del Mal, en referencia a la Unión Soviética.
Durante estos años posteriores al desplome del Bloque Oriental, la mayor amenaza de guera nuclear estaba limitada al potencial conflicto armado entre India y Pakistán, algo no descartable, pero mitigado por la acción diplomática de los Estados Unidos y la Unión Europea, principalmente tras la intervención en Afganistán, cuando algunos esfuerzos de la red Al Qaeda iban dirigidos a crear mayor tensión entre dichos estados. Si tras los atentados del 11 de Septiembre de 2001 se echó en cara a la USIA (United States Information Agency) haber olvidado al mundo musulmán en favor del acercamiento a Europa del Este, la actual situación internacional (marcada por la inestabilidad en Iraq y Afganistán) nos está señalando un punto que, si bien ha atraído la atención de los analistas de asuntos internacionales, durante la segunda mitad del siglo XX, parecía olvidado en favor del Golfo Pérsico y Asia Central. Vivimos en un mundo en el que impera el desorden internacional, y cuando menos lo esperábamos tenemos una segunda guerra fría (al menos tan peligrosa como la indopakistaní) a orillas del Mediterráneo.
La inspiración me ha llegado al ver en Antena3 Tv una noticia (más bien un publirreportaje propagandístico) sobre las fuerzas de disuasión nuclear israelíes, en el que Enrique Cymerman nos relataba la efectividad del nuevo sistema antimisiles Hetz (flecha) lleva en realidad preparándose desde 1991, cuando el territorio Israelí fue atacado con misiles Scud por el régimen del viejo Sadam Hussein. Entonces los ingenieros Israelíes (unos fieras en esto de diseñar cosas que maten) comenzaron a estudiar el modo de mejorar la efectividad de los misiles Patriot (un SAM que ganó propagandísticamente la guerra a los Scud iraquíes). El sistema comenzó a denominarse Arrow, y de ahí al Hertz hemos llegado a la situación actual.
Con los vientos de una nueva Guerra Fría soplando desde todas direcciones, nada mejor que el nuevo presidente iraní clamando por la desaparición (nuclear si fuese menester) del estado israelí, lo que significa un chorrito de gasolina a este conato de incendio que tenemos entre manos. Ya en Noviembre de 2001, el Historiador Militar israelí Martin Van Creveld manifestó que el Tsahal no estaba en condiciones de afrontar una guerra convencional, por los mismos argumentos que usó, en un debate para la revista de la OTAN, el exOficial del Ejército de los EEUU John Hillen (frente al exGeneral  Bill Nash): Las operaciones policiales (como llaman a las misiones de mantenimiento y consolidación de la paz) petrifican la burocracia militar, función que se atribuye al ejército israelí en sus acciones de prevención antiterrorista (y digo prevención porque las de represalia no tienen nada de policial). La solución israelí parece haber sido calcada de los argumentos de Hillen, tal  como vino ayer en El País Semanal (¿Otro medio español hablando de la seguridad en Israel? esto suena a campaña) que hablaba de la experiencia de los reservistas israelíes en sus labores de seguridad en las fronteras y territorios ocupados (Hillen decía que para las misiones de paz debían usarse reservistas o tropas de países aliados, manteniendo al ejército estadounidense en reserva por si había que dar palos de verdad).
Según esta interpretación, Israel estaría contra las cuerdas (el terrorismo fundamentalista musulmán por un lado, la falta de cohesión interna por el otro y para rematar un país moderadamente lejano que quiere borrarles del mapa). Si no puedes responder, la solución es amedrentar: Si el jefe del ejecutivo persa dice que te va a borrar del mapa (y es dudoso que le pueda meter más miedo la posibilidad de una intervención estadounidense cuyas fuerzas armadas están al otro lado de su puerta aunque ocupadas con otra china en sus botas) pues se ensaya un cohete antimisiles (con éxito al parecer) y se finaliza el reportaje como en los tiempos de la guerra fría: Si esto fallase (¿Acaso no había tenido éxito?) hemos comprado estos submarinos alemanes con, otra ironía histórica... la Historia está llena de ironías como ésta, capaces de volar en pedazos tus ciudades para que aprendas: Es lo que llamamos segunda respuesta (porque la primera es lanzar nuestros misiles Jericó contra tu territorio. Lástima que llegados a este caso no quede mucho de Israel, de Irán, o de Palestina (que está al lado y que también se vería afectada). ¿Qué se consigue con ello? quizá que alguien suspire de alivio (y ese alguien no debe estar en su sano juicio) o, peor aun, que alce su puño al cielo al grito de ¡Bieeeeeen!
En resumidas cuentas: Tenemos al fuego otra guerra fría, y ésta más cerca de casa, así que ya podemos ir preparando una acción diplomática para ir calmando el patio, no sea que tengamos que desarrollar algo más efectivo que las pastillas de yodo. Podríamos decir algo parecido a lo de Arthur Chamberlain: Qué horrible y fantástico es que tengamos que probar nuestras máscaras antigas por algo que está sucediendo en un país lejano. 

 

 

06/12/2005 10:30 Autor: analisisinterpretacion. Enlace permanente. Tema: Terrorismo No hay comentarios. Comentar.


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