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Análisis e Interpretación

Vietnam (VIII)

Vietnam (VIII)

La actuación de EEUU

Como todas las guerras, la de Vietnam comenzó con una serie de amenazas. El 2 de marzo de 1965, éstas tomaron un nuevo rumbo cuando 100 bombarderos a reacción de EEUU despegaron de Da Nang para atacar objetivos en Vietnam del Norte. Esto significó el principio de la gradual campaña de bombardeos conocida como la Operación "Rolling Thunder". Seis días más tarde, el 8 de marzo de 1965, 3.500 infantes de marina desembarcaron en Da nang para defender la base aérea. La escalada bélica comenzaba.

El 2 de junio de 1965 el general Westmoreland, máxima autoridad militar norteamericana en Vietnam, solicitó poder alcanzar la cifra de 200.000 soldados para compenzar la grave situación del ejército sudvietnamita (ARVN) que se encontraba bastante diezmado. El Vietcong aprendió con la "Operación Starlite" que si quería ganar la guerra su ventaja radicaba no en el combate abierto, si no en la estratégia de guerrilla.
En el año 1966 tropas sudcoreanas, tailandesas y australianas se unieron a las norteamericanas en las más sangrientas misiones de búsqueda y destrucción. La endémica corrupción del gobierno de Vietnam del Sur provocó un levantamiento armado budista y las tropas aliadas quedaron en medio del fuego cruzado de unos desordenes civiles que iban a constituir un continuo problema.

EEUU estaba decidido a ganar la guerra y en enero de 1967 ya tenía en Vietnam 380.000 soldados. En EEUU, el debate contra la guerra es cada vez más virulento y muchos ciudadanos comienzan a cuestionar la politica del Presidente Johnson en Vietnam. Los Vietnamitas convencidos de que con la guerra de desgaste habían encontrado una estrategia para ganar planearon una gran ofensiva para comienzos de 1968.

En 1968 parecía que EEUU comenzaba a dominar la situación en Vietnam, pero la ofensiva del Tet acabó con esta ilusión. Dicha ofensiva fue un desastre militar para las fuerzas del Vietcong y el EVN, pero confirmó la total confusión de la politica de EEUU en Vietnam, Johnson confirmó que no se presentaría a su reelección como presidente. Los comunistas podían considerar 1968 como un año satisfactorio. Habían sufrido muchas pérdidas, pero habían obligado a retirarse a un Presidente de EEUU y habían sembrado la duda en la mente de muchos americanos acerca de la marcha de la guerra.

Nixon tenía una forma diferente de hacer las cosas y en 1969 se volcó por reducir el número de bajas americanas en Vietnam. Los comunistas, a pesar de la muerte de Ho Chi Mihn en septiembre, mostraron la determinación de llevar la guerra a las fuerzas de EEUU. Hamburger Hill fue un brutal recordatorio de que todavía seguian muriendo soldados norteamericanos. La revelación de la masacre de My Lai acentuó la división en la opinión pública norteamericana.

En 1970 Nixón expandió drásticamente el conflicto a todo el sudeste asiático y convencido de que la guerra no se podía ganar militarmente la combinó el esfuerzo diplomático para conseguir un compromiso de paz que permitiera salir a EEUU con honor de Vietnam. A finales de año los norteamericanos habían retirado más de 200.000 soldados de Vietnam y habían conseguido reducir el número de bajas a la mitad.
Mientras las operaciones norteamericanas se extendían a Laos y Camboya, durante 1971 seguián las operaciones de devastación en Vietnam. El número de soldados se había reducido a 156.800 y la moral de las tropas norteamericanas estaba por los suelos. La guerra estaba sometiendo a la sociedad norteamericana a una gran tensión.

En 1972 Nixon demostró ser implacable en su empleo de los bombarderos estrátegicos como armas diplomáticas, pero su verdadero problema en las conversaciones de paz era el gobierno sudvietnamita, que luchaba por evitar ser abandonado. A final de año, el acuerdo que Nixon quería estaba a la vuelta de la esquina. Los norteamericanos estaban marchándose y, en consecuencia, el Sur tendría que luchar sólo.
En 1973, Richard Nixon desvinculó finalmente a EEUU de Vietnam. Pero el haber conseguido esa "paz con honor" sivió de poco consuelo a los sudvietnamitas. El acuerdo de EEUU y Vietnam del Norte no ayudó a asegurar el futuro de Vietnam del Sur. La mayor amenaza para el ARVN era que EEUU debía ocuparse de otros asuntos como el escándalo Watergate y las conversaciones SALT con la URSS. Vietnam del Sur se convirtió en una prioridad menor y en 1974 eeuu redujo su ayuda económica a la mitad. Para colmo de los sudvietnamitas, el EVN comenzó a planificar la ofensiva definitiva para 1975-76.

El más largo conflicto del siglo XX llega a su fin en abril de 1975. Saigón cae el día 30 y EEUU permanece inmovil y sin deseos de intervenir. En un último intento Thieu ordenó reagrupar sus tropas para una contraofensiva, pero la moral y la disciplina del ARVN se había derrumbado. Hanoi, estimulado por los signos de Saigón de resistir, ordenó el avance "a por todas" para terminar la guerra en 1975 y poco después ciudades y provincias enteras cayeron en tropel ante los victoriosos ejércitos comunistas. Con la caida de Saigón, la guerra de Vietnam llegó a su fin. En Washington se vieron obligados a observar impotentes como el comunismo triunfaba en indochina.
La más larga y sangrienta aventura militar norteamericana de la Guerra Fría había terminado con una total y humillante derrota.

Vietnam (VII)

Vietnam (VII)

La extensión del conflicto

Camboya había sido utilizada como pasaje seguro por los norvietnamitas durante la guerra. El uso de este país como refugio de los comunistas creaba una fuerte tensión en el alto mando americano, ya que al ser Camboya un país neutral, las tropas norteamericanas no podían seguir a los vietnamitas a ese territorio. Ante esta situación, no es difícil imaginar que potencia pudo estar detrás del sospechoso voto unánime del Parlamento, cuando el 18 de marzo se mostró a favor de destituir al actual jefe de estado, el príncipe Norodom Sihanouk, adalid de la neutralidad y colocó como nuevo hombre fuerte camboyano al mariscal Lon Nol. Las sospechas solo hicieron confirmarse al mes siguiente, cuando Camboya entró en la guerra de parte de los EE.UU.

El gobierno de Saigón (Vietnam del sur), junto con EE.UU. tuvieron carta blanca para penetrar en territorio camboyano para destruir cualquier refugio o base de los norvietnamitas allí. El 5 de mayo de ese mismo año, Sihanouk formó en Pekín un gobierno en el exilio con fuerte participación comunista. Lon Nol respondió declarando la república el 9 de octubre siguiente.

Laos, fronterizo tanto con Vietnam como con Camboya, tomó también parte en la guerra. Por él discurría la mayor parte de la Pista Ho Chi Ming, la gran ruta de abastecimiento del ejercito para las tropas en el sur de Vietnam. La pista era protegida por Hanoi con la colaboración de los comunistas laosianos. Para cerrar el grifo y asfixiar a Hanoi, un contingente militar de Saigón entró en Laos (8 de febrero de 1971). La invasión no tuvo un efecto mejor que los continuos bombardeos de los B-52, que desde 1964 trataban de cortar la Pista. En efecto, tras haber alcanzado 40 Km en suelo laosiano, conquistando Tchepone (6 de marzo), las tropas anticomunistas tuvieron que retirarse de la ciudad ante la contraofensiva comunista, que logró expulsarlos del país.

En lo sucesivo, los comunistas de laos lucharían también en una guerra de guerrillas contra las tropas gubernamentales de laos (oficialmente neutrales y de hecho, bajo el protectorado de los Estados Unidos).

El cese de los bombardeos en Vietnam del norte y la progresiva retirada de los combatientes de tierra norteamericanos, favoreció una distensión en las conversaciones que los litigantes mantenían en París. Sin embargo, estas conversaciones no lograron para el clima bélico de guerra total que se vivía en Indochina.

El GPR comunista y las tropas de Hanoi lograron, de hecho, con una dura ofensiva militar, conquistar Saigón durante los meses de mayo y junio de 1972. Solo la poderosa intervención de la aviación norteamericana, castigando duramente las ciudades de Vietnam del norte obligaron a replegarse a las tropas comunistas. Solo el 6 de abril de ese año, ante el implacable avance hacia la capital del sur, doscientos aparatos (incluidos B-52), bombardearon masivamente Hanoi y Haifong. La última oleada de bombardeos, en las jornadas del 18 de diciembre al 1 de enero (1972-73), causó una enorme devastación, y no solo entre objetivos militares.

El 27 de enero de 1973 se firmaba un acuerdo cuatripartito en París, entre EE.UU., los dos estados vietnamitas y el GPR (ex-FNL). Se declaraba un alto el fuego en la zona y se reconocía la soberanía y unidad del país, a la vez que se estipulaba la retirada de la totalidad de las tropas americanas en un plazo de dos meses y de un intercambio de prisioneros.
Los efectos de la guerra.

El Acuerdo de París fue seguido de escaramuzas locales, cuya creciente intensidad obligó a un segundo acuerdo para el cumplimiento del primero (París, 13 de junio de 1973). Los resultados de la guerra fueron casi 50000 muertos en combate, más unos 10000 en causas derivadas de la guerra, solo para la parte americana. El Parlamento de los EE.UU. sentenció como ilegal cualquier intervención futura en Indochina.
En Laos se declaró un alto el fuego el 21 de febrero y en septiembre de ese mismo año, se firmo un fin de las hostilidades, que acabó con la ocupación extranjera en el territorio.

Camboya, por su parte, tardó más tiempo en hallar la paz. Después de la retirada de los americanos por expreso mandamiento del parlamento (que había declarado ilegal la intervención militar en Indochina), las tropas republicanas anticomunistas sufrieron un fuerte revés. El GRUNK (el gobierno formado por Sihanouk en Pekín) fue estrechando cada vez más el cerco a la capital, Phnom Penh. Hasta abril de 1975, después de la retirada de Lon Nol hacia EE.UU., las tropas comunistas no alcanzaron la conquista de la ciudad. El 17 de ese mismo mes, las tropas rojas entraron sin resistencia en la maltrecha capital. La guerra había terminado para ese país.

A pesar de la retirada de los militares norteamericanos, 15000 soldados fueron reconvertidos en ingenieros y técnicos al servicio de Saigón. Washington sostuvo económica y militarmente al desmoronante ejercito survietnamita. Las escaramuzas y enfrentamientos se fueron de nuevo acrecentando, pues la paz no había solucionado nada en absoluto. El avance del ejercito comunista provocó la retirada de los survietnamitas, cuya huida se convirtió en desbandada general. Las tropas norvietnamitas y del GPR entraban, finalmente en Saigón, a la que rebautizarían Ciudad Ho Chi Ming. La guerra había acabado.

Vietnam VI

Vietnam VI

Los Dos Vietnam

Los acuerdos de Ginebra, más que poner fin a la guerra, marcaron el inicio de una nueva fase de la misma. El estado de Vietnam había quedado dividido artificialmente en dos: uno comunista al norte y otro de marcado carácter anticomunista al sur. El primero contaba con el apoyo de la Unión Soviética y China, el segundo, con el respaldo de EE.UU.

Después de la definitiva retirada de Francia del territorio vietnamita, Ngo Dinh Diem fue nombrado primer ministro en le sur por Bao Dai. Lo cierto es que EE.UU. había presionado fuertemente para que se eligiese a este candidato, pues era de sobra conocido su talante anticomunista. Con la bendición de Washington, realizó un referéndum en el cual consiguió que un 98% de los votantes apoyasen la formación de la República de Vietnam, destituyendo a Bao Dai y elevándose a él como primer presidente del nuevo gobierno y país.

Con el apoyo norteamericano, Diem no solo se negó a realizar las elecciones previstas en la Declaración de Ginebra de 1956, sino que se enfrascó en una tarea de aniquilación de cualquier vestigio del Viet Minh que pudiese quedar en el sur. Diem fue el que empezó a llamar al Viet Minh como Viet Cong (comunistas vietnamitas). El ingente apoyo norteamericano fue dedicado a la formación de un poderoso ejercito y a la creación de una omnipresente policía represora (al mando de las cuales estaba Ngo Dinh Nhu, hermano del presidente. Otro hermano era arzobispo, y una hermana una influyente dirigente política) de cualquier signo de pro-comunismo, que consolidó el dominio con mano de hierro de Diem. La familia de Diem fue creando un a oligarquía que beneficiaba a la minoría católica en detrimento de los budistas, al tiempo que cualquier acto de no adhesión a la dictadura era rápidamente aplastado.

En 1960, se acordó en Hanoi la creación de un Frente Nacional para la Liberación (FNL) del sur de Vietnam, formado, además de por los comunistas, por aquellos en contra del totalitarismo de los Diem.
Ante la formación del FNL, EE.UU., bajo el mando de Kennedy, optó por incrementar su participación en el conflicto, no solo ya con su apoyo tácito a la dictadura de Diem, sino con su propio ejercito: A finales de 1962 había más de 8000 soldados americanos en Vietnam del sur. El continuo enfrentamiento entre los budistas vietnamitas y la familia Diem hizo comprender a Washington que éstos eran un obstáculo para su control de la zona. Merced a ello, EE.UU. apoyó un golpe de estado en el cual Diem y su hermano Nhu encontraron la muerte.
Este hecho vino a estimular la acción guerrillera del FNL. La inestabilidad en el gobierno de Saigón provocó sucesivos golpes de estado, que acrecentaron, por ende, el poder de EE.UU. en el conflicto.
EE.UU. entra en la guerra.

El 2 y el 4 de agosto de 1964, dos destructores estadounidenses que navegaban por el golfo de Tonkin fueron objeto de algunos disparos. El llamado incidente de Tonkin fue la excusa ideal para que el presidente Johnson aprobara la intervención directa de los EE.UU. en la guerra. Johson consiguió del parlamento de su país una carta blanca para la intervención militar en la zona sin declararle la guerra formalmente al Vietnam del norte (República Democrática de Vietnam). El día 4 de ese mismo mes de agosto, se produjeron los primeros ataques aéreos contra territorio norvietnamita, los cuales cobraron carácter diario a partir del 5 de febrero de 1965. Por otro lado, el apoyo estadounidense contra el FNL en el sur de Vietnam incrementó los 8000 soldados iniciales a 17000 a comienzos de 1964. Esta cifra se agrandó hasta los 75000 en julio de 1965 y más de medio millón para marzo de 1968. El FNL, para paliar la ofensiva americana, incrementó el número de combatientes. Éstos, junto a pertrechos de todo tipo, pasaban al sur de Vietnam por territorio laosiano por medio de la llamada pista de Ho Chi Ming, objetivo de continuos bombardeos. Sin embargo, la supremacía militar de los EE.UU. Ahogaba los intentos de la FNL, que dependía cada vez en mayor medida del apoyo de la URSS y China, los cuales enviaban armamento, municiones y medicamentos, pero nunca soldados.

A partir de 1965, las tropas americanas empezaron con el asedio diario de las ciudades norvietnamitas y durante tres años se devastaron extensas zonas del país. El 29 de junio de 1966, la aviación de USA atacó depósitos de carburante en Hanoi y Haifong. Nada de ello bastó para contener al FNL, que comenzó con una poderosa contraofensiva contra las ciudades y bases militares de Vietnam del sur. Sin embargo, el objetivo político, que se unieran a ellos la población civil, no se consiguió.

La creciente impopularidad de la funesta intervención estadounidense en Vietnam entre la población norteamericana obligó a Johson a negar la incorporación de 200000 combatientes más (como pedía el comandante del ejercito americano en Vietnam). Además, se mandó el cese de los bombardeos al norte del paralelo 20º, lo que hizo posibles las primeras negociaciones entre el gobierno de Vietnam del norte y los EE.UU.

La muerte del indiscutible líder de los comunistas vietnamitas, Ho Chi Ming en septiembre de 1969 no alteró el rumbo de las negociaciones. El 20 de enero de ese año, Nixon había sucedido a Johnson en la presidencia. Se formó el Gobierno Revolucionario Provisional, al cargo del FNL, en el sur de Vietnam. Simultáneamente, los EE.UU. fueron retirando sus tropas terrestres: de 549500 al llegar Nixon al poder, se bajó a 200000 en enero de 1971 y a 49000 en julio de ese mismo año. Pero tal desarme de las fuerzas de tierra de los EE.UU. fue acompañado por un aumento de la intensidad bélica aérea y por un abusivo uso de armas químicas.

Vietnam (V)

Vietnam (V)

Distintas fases de la guerra de Vietnam: Revolución y Reacción

Indochina (territorio que concentra a las actuales Camboya, Laos y Vietnam) se encontraban bajo la administración colonial de Francia hasta que estalló, en 1939, la II Guerra Mundial. La derrota de Francia ante Alemania debilitó la fuerza del mandato en aquellas zonas, hasta tal punto que Japón pudo obligar fácilmente a las autoridades locales a concederles facilidades militares en la zona. En 1941, Japón invade todo el territorio.
El deterioro de la ocupación colonial facilitó la aparición de diversos grupos anticoloniales y de orientación comunista, los cuales se unieron para formar el Viet Minh (la Liga Revolucionaria para la Independencia de Vietnam), cuyo líder era Ho Chi Ming. En los años posteriores, el Viet Minh va generando una infraestructura que le permite, tras el fin de la II Guerra Mundial, emerger como la fuerza más importante de toda Indochina. El 20 de agosto de 1945, se hicieron con el control de Hanoi y en los días sucesivos, el territorio de dominio de los revolucionarios se fue extendiendo. El 2 de septiembre de ese mismo año, Ho Chi Ming leyó, en calidad de presidente del gobierno provisional, la declaración de independencia de la república democrática de Vietnam.

Sin embargo, los Aliados, tras la rendición de Japón, dispusieron que estos abandonasen indochina. Los soldados del ejercito británico que desembarcaron en la zona empezaron a trabajar activamente para que Francia recuperase sus colonias. De tal modo, las ciudades más importantes fueron cayendo bajo el dominio colonial. Sin embargo, las aldeas rurales sirvieron como base de operaciones a los revolucionarios del Viet Minh, que comenzaron una acción guerrillera.

La guerra con la metrópoli

Francia decidió negociar tanto con China como con Vietnam para intentar restablecer su presencia en el norte de Indochina. El 28 de febrero de 1946 se firmaba un acuerdo franco-chino, según el cual las tropas francesas substituirían a las chinas en Vietnam a cambio de que los franceses renunciasen a sus posesiones y privilegios en suelo chino. El 6 de marzo, Ho Chi Ming y Jean Sainteny acordaron que a cambio de que Vietnam se considerase un estado libre en el seno de la Unión Francesa; las tropas francesas entrasen en Hanoi.

Para entonces, el Viet Minh había consolidado su posición, por cuanto había dominado algunos comicios en el norte del país, así como algunos de los que se organizaron para la elección de un primer parlamento vietnamita (6 de enero de 1946), lo cual le permitió controlar el gobierno que se formó en febrero en Hanoi, en coalición con grupos nacionalistas no comunistas. El Viet Minh contaba con 310 diputados y sus aliados con los restantes 70.

Sin embargo, Francia, lejos de respetar el acuerdo según el cual Conchinchina (El sur del país) se unificaría con el norte, favoreció que ésta se separase y actuase como estado independiente. El 1 de junio fue proclamada república autónoma por el alto comisionado francés. Tras este incidente se iniciaron estériles negociaciones entre Francia y Vietnam, que fueron seguidas de bombardeos galos en Haifong, el gran puerto del norte, causando 6000 víctimas civiles. El Viet Minh estimó que la sangrienta acción merecía la lucha abierta y declarada contra la metrópoli francesa. El 19 de diciembre se llevó a cabo un levantamiento general en Hanoi y, al ser este aplastado por los franceses, se replegó al campo para llevar a cabo una larga guerra de guerrillas.

A lo largo de tres años la lucha se llevó a cabo según la pauta característica guerrillera, sobre todo en el campo. Los franceses controlaban todas las ciudades importantes y las principales carreteras. Los vietnamitas, bajo la dirección política de Ho Chi Ming y según la guía militar del general Giap, les hostigaban con continuas acciones locales, pero sin acometer ninguna gran ofensiva generalizada.

El 8 de marzo de 1949 Francia, en el marco de una nueva estrategia política, decidió reconocer la independencia nominal de Vietnam (Conchinchina incluida) dentro de la Unión Francesa, con el emperador Bao Dai como jefe de Estado.

Sin embargo, un nuevo acontecimiento vino a cambiar el transcurrir de los acontecimientos. Mao Tse-tung se había hecho con el poder en China, estableciendo un régimen comunista en todo el territorio (1 de octubre de 1949). Gracias a ello, el Viet Minh pudo disponer de un a vía de escape y centro de operaciones en suelo chino; además de contar con el apoyo logístico por parte del nuevo gobierno chino.

Apenas un año después del establecimiento de la República Popular China, las tropas francesas habían sido expulsadas de la ancha franja de Vietnam septentrional fronteriza con la misma. A pesar de que estaba siendo patrocinada, tanto militar como económicamente por los EE.UU., Francia se vio obligada a pasar a la defensiva. En 1952, la 302 división china aplastó una fuerza francesa en la región de Phalong. Para finales de 1953, los vietnamitas controlaban la mayor parte del norte del país.

En febrero del año siguiente, 1954, los ataques vietnamitas al mando del general Giap consiguieron cercar a una importante guarnición francesa (cerca de 15000 hombres) en Dien Bien Phu, al norte. La situación de los sitiados se hacía cada vez más desesperada con el tiempo, llegando al punto de la rendición después de casi tres meses de sitio. Esta humillante derrota obligó a París a buscar una situación dialogada al conflicto. El 21 de julio de 1954 fue firmado un acuerdo de alto el fuego entre la delegación de Francia y el Viet Minh. En el mismo se estipuló una partición provisional del país.

Una al norte del paralelo 17º, en donde el poder militar estaría dirigido por le Viet Minh; y otra al sur del mismo, en donde se retirarían las fuerzas francesas. Además, en Ginebra se redactó también una Declaración Final, en la que se reconocía explícitamente la independencia y unidad de Vietnam.

“Los Mujadeén”

“Los Mujadeén”

Bueno, he empezado con documentales, y voy a seguir con el que he visto esta mañana mientras desayunaba. He encontrado a lo largo de mi vida muy poca información sobre la invasión soviética de Afganistán, la mayoría era propaganda, pero este documental de la serie “Guerras en tiempo de paz” se lleva la palma.

Sólo he visto una desfachatez mayor este mismo mediodía, cuando en Telecinco daban una información sobre la Valla de Melilla, y decían que nuestros soldados patrullaban con sus “Fusiles tipo CETME” al hombro… llevaban claramente un H&K G63, peor pase, supongo que un periodista profesional no tiene por qué documentarse. Luego vamos de visita a un Cuartel y los militares nos dan la brasa con la frasecita “Caen los obuses” (a un hijo y nieto de artilleros como yo le queda muy claro que el obús es el cañoncito de los cojones que dispara, y no el proyectil de trayectoria parabólica que es disparado). Pero he de volver al documental sobre Afganistán.

Por lo menos llamaba a los guerrilleros afganos xenófobos y fundamentalistas (¿Y eso? A Rambo no le pusieron problemas, pero supongo que esos ni siquiera eran afganos de verdad, pese al deporte nacional con la cabra y el caballo), y como si se tratase de un parte de nuestra Guerra Civil, denominaba a las tropas del gobierno prosoviético como “afganos”, y a los que luchaban contra ellos como Mujadeén, no Muyahaidines o muyaidín, sino, tal como suena, mujadeén. Como si el guión lo hubiese traducido un personaje interpretado por Paco Martínez Soria. Soy sincero: Si vuelvo a oír a alguien decir Mujadeén, le lanzaré un zapato a la cabeza, como casi se lo lanzo esta mañana a mi tele.

Otra lindeza del documental (y ésta me llegó al alma), fue cuando habló de las armas, de copias de antiguas armas occidentales confeccionadas en talleres pakistaníes, armamento requisado a los soviéticos, y del popular Kalashnikov (y aquí viene lo gracioso) DENOMINADO ASÍ EN HONOR A LOS GUERRILLEROS AFGANOS QUE JURARON LUCHAR CONTRA EL INVASOR O MORIR EN EL INTENTO (Quieto Don Miljhail, que no tiene usted edad para partirle la cara a un documentalista). Que inventes el arma que décadas después será la más fabricada y utilizada del mundo, e incluso aparece en el escudo oficial de un estado, para que luego te paguen con medallas y no veas un puto rublo es malo, que cincuenta años después vivas olvidado y jubilado en Moscú, esperando que el Vodka que lleva tu nombre te haga llegar a fin de mes es jodido; que el inventito te lo plagien empresarios gringos y que encima se forren a tu costa es de úlcera sangrante, pero… que no reconozcan que un objeto cuya figura merece ser esculpida en la lápida de Dios lleva tu jodido apellido sólo puede provocar que se implore a lo más sagrado que alguien sea AJUSTICIADO por ello.

No dejó mal la cinta a Mashud (todo un genio militar, no es de extrañar que Al Qaeda lo asesinase antes del 11 de Septiembre) ni a Sergei Sokolov (responsable de dirigir la invasión) o a Boris Gromov (salvó la guarnición de Khost y dirigió la retirada), aunque cuando la presentación de estos personajes que hacía el documental me recordaba a esas presentaciones en Powerpoint que nos hacían los militares en las interminables clases teóricas en las asignaturas de la Cátedra Almirante D. Juan de Borbón.

Poco más que decir sobre este documental, salvo lo que diría el crítico de televisión y cine de EL PAÍS: Tremendo.

Asaltos a las Fronteras de Ceuta y Melilla

Asaltos a las Fronteras de Ceuta y Melilla

En el momento de escribir esto estoy viendo el documental de Telecinco. Las noticias de asaltos masivos a las fronteras de Ceuta y Melilla me han dejado pasmado como a todo hijo de vecina, y he de decir que he oído de todo: Que si deberían dispararles, que si hay que enviar más tropas, que si no hay que enviar a nadie y dejarles pasar… hace un décadas Jacques Cousteau dijo que la pobreza en África, Latinoamérica y Extremo Oriente hará que veamos el mayor genocidio de la historia. No sé si el viejo oceanógrafo se refería exactamente a esto o sólo a la muerte por inanición de millones de personas, pero está claro, chicas y chicos que ya está aquí. Cuando digo que he oído de todo no me refiero sólo a los comentarios durante el desayuno o el aperitivo de los parroquianos: Deberíais echar un vistazo a la página de Pérez Reverte, no es precisamente un facha, ni mucho menos, pero encontrar una solución a esto no es tarea de un día.

Denunciar el tratado que prohíbe las minas antipersonal, parece una fácil solución disuasoria, pero bastante costó que se aceptase, y los únicos países que se negaron a firmarlo esgrimían razones de seguridad fronteriza o de sus tropas expedicionarias (lo que provocó que el estado que se encontraba al otro lado de la línea también se negase a firmar), y no he de recalcar el terrible efecto que provocan esas armas pensadas más para crear mutilados que para otra cosa. Una pequeña cantidad de explosivo crea un mayor gasto al contrincante que una carga letal, por no hablar del desgaste que sufrirá su gobierno a la larga, obligado a mantener a veteranos mutilados incapacitados para trabajar la vida civil y en la militar.

Además no hablamos de un ejército invasor, sino de grandes grupos de emigrantes ilegales que huyen de la miseria y el hambre. De estar en su lugar, como ha dicho hoy el Ciego durante el desayuno (ver Me Cago en Mi Vida), muchos haríamos lo mismo. Esta idea clara choca con la necesidad de detener estas avalanchas humanas para asegurar la estabilidad en las comunidades autónomas más afectadas (Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla)... al fin y al cabo una frontera debe ser impermeable, las vallas y alambradas significan algo.

Liarse a tiros con desarrapados que huyen de la miseria tampoco es solución, como tampoco lo es que el Alcalde/Presidente Autonómico de Melilla aparezca en televisión quejándose de que los cargadores de nuestras tropas que patrullan la frontera estén vacíos. Ese comentario puede haber acabado con el efecto disuasorio del despliegue; por no hablar de las críticas que se están llevando los militares y los guardias civiles que, digo yo, estarán hasta las narices de patearse el perímetro fronterizo, de encontrarse ante un tsunami humano o, como el otro día, que les tiren piedras y les muerdan (caramba con los caníbales…).

Lo más curioso del documental no ha sido la frase “¡Negro! ¡Tira pa’trás o te pego con esto en la cabeza!”, sino un subsahariano que se quejaba de que le trataban como un animal. Es cierto que tras ser apaleado y pisoteado a uno le entra un ataque de indignación que no te menees, pero su expresión “Algún día la nación africana se levantará, algún día rendiréis tributo…” no inspira mucha confianza… ¡Lo que inspira es miedo!, son ganas de que le hayan devuelto con prisas, no sea que nos monte una célula radical o algo peor. Pese a las ganas de que ese chico anónimo (un tal Nelson que parecía haber ensayado su discurso… lo que hace la presencia de una cámara de televisión) fuese catapultado de vuelta al Gurugú (más por miedo a que encabezase el despertar de la nación africana que a otra cosa), y habiéndome quedado claro que estaba más cabreado con los “Alís” (los soldados marroquíes) que con nosotros los blanquitos, mi impresión es que hablaba como esos zumbados de Al Qaeda, ya sabéis, con la mala uva de alguien que llama a la guerra santa… Qué diferencia, con las imágenes de buen rollo del campamento, cuando uno cocinaba, otro hacía ejercicio y reunidos en corro se ponían a rimar una especie de Rap sobre llegar a Melilla.

Particularmente me afecta este tema porque, geográficamente, yo también soy africano (Gran Canaria no es una de las Islas Feroe), pero también por haber vivido en una ciudad en la que cientos o miles de inmigrantes africanos esperaban y esperaban… y lo curioso es que no esperaban nada. Ya no podían estar en el centro de acogida, y no podían ser expulsados dado que no quedaba claro cuál era su país de origen, así que vivían de la comida y las medicinas de la Cruz Roja y las ONGs en el Parque de Santa Catalina, justo a dos pasos de donde Herr Fritz y Frau Heder (los típicos turistas alemanes) se hinchaban a birra disfrutando de sus soleadas vacaciones… y esas cervezas eran las lentejas (hablando mal y pronto) de los cientos de miles de habitantes de Gran Canaria, que viven principalmente del turismo, un turismo que no quería volver, porque se habían espantado de ver a tanta gente malviviendo en un parque.

No es que les odie, pero resulta horripilante descubrir que gente que viene a buscarse la vida no sólo no soluciona su problema, sino que te busca uno a ti. La solución no era en absoluto satisfactoria para todos (como suele ocurrir): Billete de avión hacia Madrid, Murcia, Andalucía o cualquier otro lugar con más espacio, y nuestro mismo problema que nosotros (Los vuelos de la vergüenza, lo llamaban). Cuando no lo hizo el Ayuntamiento lo hizo la Cámara de Comercio “No es nada personal, hermano –dirían- tan sólo es que nos espantas a la clientela y nosotros comemos de esto”.

Mis conclusiones no aclaran las dudas que me genera esta crisis: No se trata de un efecto llamada, porque queda claro que los que logren pasar tienen pocas posibilidades de ser legalizados a corto o medio plazo; y no se puede utilizar el ejército para tapar la entrada de inmigrantes por otras zonas (los que vienen por los pirineos deben ser detenidos en Austria, Eslovenia u ot´ro estado comunitario de Europa Central, y por lo que toca a los latinoamericanos, llegan a través de Barajas con un visado de turista para tres meses, que agotan y luego olvidan). Volviendo a las fronteras de Ceuta y Melilla, no creo que un muro de hormigón pueda detenerles, quizá el uso de material antidisturbios, como gas lacrimógeno (las cargas de CS de uso militar están más concentradas que las de la policía) y la infiltración de agentes en ls grupos de inmigrantes clandestinos cuando están en Marruecos (el documental de ayer indicaba que se agruaban por nacionalidad) pueda ser solución, pero todo apunta a algún tipo de acuerdo con sus países de origen, salvo que, Dios no lo quiera, la UE llegue a un trato con algún dictadorzuelo tipo Gadaffi para que los acoja a cambio de algo.

Vietnam (IV)

Vietnam (IV)

Las grandes diferencias estratégicas, organizativas y tácticas se enuncian en grandes trazos. Los vietnamitas se planteaban su guerra como una lucha de liberación y autodefensa contra la dominación y agresión de una potencia extranjera, que, a su vez, se lanzaba a una invasión al estilo del viejo colonialismo contrariando el único objetivo político que hubiera podido resultar viable y que no podía ir más allá del establecimiento de un estado capitalista independiente en Vietnam del Sur.

A la guerra rápida, tipo blitzkrieg que procuraba Estados Unidos para utilizar su ventaja inicial en número de tropas y potencia de fuego, los vietnamitas opusieron una guerra de larga duración que permitiera transformar en fuerza militar la resistencia popular, aprovechar la superior fuerza de choque de la infantería vietnamita y desgastar el poder militar enemigo, confiando en que el poder material y técnico norteamericano estaba limitado por la debilidad política resultante del carácter de la guerra. Por eso mismo Estados Unidos no podía llevar la "escalada" más allá, dado el aislamiento internacional con que iban a esta guerra y las protestas dentro de su propio país, que incluían a importantes sectores dirigentes. El coste en vidas y material que Washington podía absorber estaba realmente limitado.

A la división horizontal del territorio sudvietamita en cuatro Regiones Tácticas de Norte a Sur, fundada en la relación existente entre la cantidad de bases norteamericanas y las zonas ocupadas por el FNL, éste opuso tres regiones estratégicas fundadas en la topografía, el clima, la población, la economía y la política. Estas tres regiones estratégicas eran la ciudad, el campo y las montañas, con sus particulares modalidades tácticas.

A ejércitos basados en efectivos regulares de Estados Unidos y Vietnam del Sur, el FNL opuso las Fuerzas Armadas de Liberación de Vietnam del Sur compuestas por tres categorías de tropas:
a) Guerrilleros; unidades locales de autodefensa que aseguraban la defensa de la aldea y pasaban del trabajo cotidiano al combate y viceversa
b) Unidades Regionales que operaban en distritos o provincias agrupadas generalmente en compañías
c) Ejército Regular bien equipado y entrenado para todas las formas de la guerra moderna que operaba en el conjunto del territorio.

Sus efectivos se integraban por traspasos verticales de las unidades locales a las regionales y después al ejército regular. Esta organización era similar a la del Ejército Popular de Vietnam que había logrado la victoria contra Francia, y sus características esenciales eran la voluntariedad en el reclutamiento desde la guerrilla en adelante; la cooperación constante de las dos primeras agrupaciones en todas las operaciones del Ejército Regular; el importante papel del comisario político y las sesiones de autocrítica donde no solo evaluaban las operaciones militares sino el conjunto de problemas políticos. Estas características, además de dotar al Ejército de un reclutamiento de los mejores combatientes, aseguraban la movilidad y presencia de las FAL en todo el territorio.

Estados Unidos subestimaba al enemigo al describirlo como un puñados de guerrilleros y "congs" en bloque. Hanoi y el FNL efectuaban las más sutiles distinciones, aun dentro de los propios círculos dirigentes de Washington, para dirigir a cada uno la propaganda adecuada.
El mando norteamericano en Vietnam mantenía un dispositivo disperso y oscilante entre operaciones ofensivas y defensivas, según disminuyeran o aumentaran los ataques de las FAL, que mantenían la iniciativa. En cambio los vietnamitas habían optado por la ofensiva estratégica, a partir de la guerra de autodefensa política, manteniendo permanentemente su superioridad en el ataque a posiciones, y el asalto y persecución de unidades. A la inversa, para estas acciones los norteamericanos se apoyaban principalmente en la superior potencia de fuego de su aviación y artillería, especialmente con la "caballería aérea", pero la debilidad de sus fuerzas de choque de infantería impedían que encontraran con las FAL, de mayor movilidad y mejor adaptadas al terreno.

Estados Unidos disponía de gran movilidad gracias a sus tropas aerotransportadas, con potente fuego de apoyo desde lejos; con la rapidez en sus dispositivos de cerco, y la gran capacidad de su aviación, artillería y unidades blindadas; pero todas estas ventajas se diluían en estériles esfuerzos por la debilidad del fuego de apoyo directo, la tendencia de sus tropas a aglutinarse en los combates quedando sin capacidad de maniobra, por la debilidad (y a veces inexistencia) de la fuerza de choque de su infantería, acostumbrada a batallas ordenadas; y por la baja moral de sus tropas en definitiva.

A la incertidumbre norteamericana entre la ocupación del terreno o la movilización de sus fuerzas, a la desproporción entre la abundancia logística y de servicios frente a la escasez de sus fuerzas combatientes, las FAL oponían ataques en las montañas y en la costa, en el norte, y en el Delta y la península de Camau, en las ciudades y en campo abierto; con acciones de guerrillas, o fuertes concentraciones de tropas, atacando en la retaguardia y en el frente con operaciones por oleadas, simultánea o separadamente, contando como factor decisivo de las victorias la superioridad de sus fuerzas de asalto.

A la guerra "especial y localizada" o "limitada" que buscaba Estados Unidos, los vietnamitas opusieron una guerra total, apoyándose en la ayuda de China y la Unión Soviética, que fue modesta en relación con los recursos militares norteamericanos en comparación con la proporcionada por la misma URSS a Egipto en ese período. Vietnam aprovechó la imagen de justicia política en su causa, que llevaba al máximo heroísmo y decisión de su pueblo, frente a una lucha sin ideales del cuerpo expedicionario estadounidense y los soldados de Saigón.

Vietnam (III)

Vietnam (III)

Cuando en 1945 se proclamó la República Democrática de Vietnam comenzó la reforma agraria, en un país con los 4/5 de su población campesina, con 2 millones que habían muerto de hambre. Durante la guerra contra Francia (1946-1954), en los territorios que controlaba el Ejército Popular de Vietnam se repartían entre campesinos pobres y desposeídos las tierras confiscadas a los enemigos. A la inversa, cuando los ejércitos coloniales reconquistaban estas zonas, la primera medida era despojar a los campesinos de sus tierras. Esta posesión y despojo de la tierra ha sido una constante desde 1945 hasta 1964, cuando el FNL había liberado gran parte del Sur. Pero a partir de 1965 se intensificaron los bombardeos masivos contra las zonas liberadas en el sur y contra la República Democrática de Vietnam del Norte, lo cual era equivalente o más grave que el despojo de la tierra.

La reforma agraria conoció en Vietnam avances y retrocesos relacionados con las alternativas políticas y militares que impulsaban a buscar la adhesión de los terratenientes patriotas o a prescindir de ellos. A partir de 1953 se hace más firme y gracias a ella pudieron ser abastecidas las tropas de Vo Nguyen Giap en Dien Bien Phu, que fue llamada la "Operación del Arroz Andante" porque 200.000 cargadores lo transportaron a cuestas, en bicicletas o con búfalos, desde sus fuentes ubicadas a 400 Km. de la batalla, adonde llegaba solo el 10% del arroz, ya que el resto era consumido por el increíble transporte.

La batalla de Dien Bien Phu duró 55 días y 55 noches, del 13 de marzo al 7 de mayo de 1954; marcó el fin de la dominación francesa en Indochina y consolidó definitivamente la independencia de la República Democrática de Vietnam del Norte. Las tropas de Giap aniquilaron o capturaron a 16.000 soldados enemigos y obtuvieron la rendición de toda la oficialidad encabezada por el general De Castries. El 20 de julio de 1954 se firmaron los acuerdos de Ginebra que reconocían la independencia absoluta de Vietnam, Laos y Camboya, obligando al retiro de las tropas extranjeras y prohibiendo introducirlas en el futuro. Vietnam se dividía provisoriamente en dos zonas, al Norte y Sur del Paralelo 17º, y en 1956 se realizarían elecciones para su reunificación.

En el Sur, en junio de 1954, Estados Unidos había puesto en el Gobierno a Ngo Dinh Diem, para desconocer los acuerdos en trámite, quien pronto declaró la República de Vietnam del Sur y se lanzó a una feroz represión de opositores, particularmente los comunistas y guerrilleros del Viet-Minh, liquidando a 170.000 "enemigos" de Diem. Por supuesto, intentó despojar a los campesinos de las tierras repartidas durante la guerra, con relativo éxito. Para controlarlos les nombró jefes de aldeas, que fueron rápidamente liquidados por la resistencia para concentrarlos en "aldeas estratégicas" con el fin de impedir su contacto con los guerrilleros. Con estas medidas violaba además las milenarias autonomías comunales de los aldeanos, y con todo ello no hacía más que empujar a la resistencia a todo el pueblo. Sobre esta oposición y las ya sólidas bases políticas y militares se creó en diciembre de 1960 el Frente Nacional de Liberación, que apenas un año después ejercía su control sobre 7 millones de habitantes. En las zonas liberadas por el FNL también se realizaban repartos de tierras que, hacia 1967, alcanzaban unos 2 millones y medio de hectáreas.

El Partido de los Trabajadores de Vietnam -sucesor del viejo Partido Comunista Indochino fundado por Ho Chi Minh en 1930, y gobernante en Hanoi desde 1945- y el FNL de Vietnam del Sur resumían su lucha en una consigna: "Liberar al Sur y defender al Norte". Señalaban que en el Sur tenía lugar una revolución nacional-democrático-popular: nacional por la independencia política aún no completada; democrática porque liquidaba los vestigios precapitalistas y coloniales, y popular porque la dirigían las masas trabajadoras. En sus documentos no hay nada que sugiera que la revolución en el sur fuera socialista.

En cuanto a la República Democrática de Vietnam del Norte, y para decirlo con las propias palabras del Partido de los Trabajadores, se trataba de "Liberar completamente al norte, concluir la reforma agraria y la restauración de la economía nacional; y prepararse para la realización de la revolución socialista en esta parte". "El norte liberado pasaba a la etapa de la revolución socialista, entrando en la época de transición y convirtiéndose en sólida base de la revolución para todo el país". En cuanto a la estrategia nacional: "Con las fuerzas combinadas de la revolución socialista en el norte y la revolución nacional-democrático-popular en el sur, nuestro pueblo se lanzaba a edificar un Vietnam pacífico, reunificado, independiente, democrático y poderoso".

Con relación al objetivo de la intervención norteamericana -que según el Congreso y la Casa Blanca norteamericanos era defender al Sur de un ataque proveniente del Norte, es decir defender a un estad de la agresión de otro- los vietnamitas sostenían que "La guerra de agresión yanqui en el Sur seguía siendo, por su carácter y objetivos, una guerra encaminada a implantar el neocolonialismo".

Respecto de la "estrategia global" -que para Washington era reprimir al comunismo dondequiera que éste avanzara- se consideraba la de Vietnam como guerra experimental: "La situación en Vietnam del Sur pone de manifiesto la derrota inevitable de los imperialistas en su "guerra especial"; si esa guerra de experimentación fracasa en el Sur, fracasará en cualquier otro lugar. Ese es el significado internacional de la lucha patriótica de nuestros compatriotas sureños es su aporte al movimiento de liberación en el mundo".

Washington también pensaba que era una guerra ejemplificadora: El 3 de noviembre de 1969 dijo el presidente Nixon que la "derrota y humillación" de los Estados Unidos en Vietnam "encendería la violencia dondequiera que nuestros compromisos ayudan a preservar la paz; en el Medio Oriente, en Berlín, e incluso en el hemisferio occidental". El 30 de abril de 1970 -en su discurso anunciando la invasión formal a Camboya- insistió: "Vivimos en una época de anarquía, tanto en el exterior como en nuestro país. Observamos ataques insensatos contra las grandes instituciones creadas por civilizaciones libres en los últimos 500 años. Aquí, en Estados Unidos, se destruyen sistemáticamente grandes universidades. Pequeñas naciones del todo el mundo sufren ataques, internos y externos. Si cuando las circunstancias son adversas, Estados Unidos actúa como un gigante impotente y digno de lástima, las fuerzas del totalitarismo y la anarquía amenazarán a las naciones libres y a las instituciones libres de todo el mundo".

La "guerra especial" comenzó con las mayores operaciones guerrilleras y el incremento del personal y bases norteamericanas en 1960. Los combates se libran principalmente entre las tropas survietnamitas dirigidas por oficiales norteamericanos y las Fuerzas Armadas de Liberación en Vietnam del Sur, brazo armado del FNL. Estados Unidos había instalado sus bases en las ciudades de la costa, penetrando hacia el centro en las altiplanicies en Pleiku, en el norte en Ke Sanh y en el sur en bases cercanas a Saigón y algunas en la península de Camau, en el extremo meridional.

La idea era unificar progresivamente entre sí estas bases, hasta unir la superficie bajo control norteamericano, porque aunque el FNL todavía no controlaba todo el territorio, libraba batallas en todos lados, todo el territorio era teatro de la guerra, por lo que Estados Unidos se proponía pacificar el territorio logrando una superficie mediante la unión sus bases.

La actividad de las FAL, cada vez más intensa y frecuente, llevó al fracaso estos planes. Hacia 1964 ya controlaban gran parte del territorio y población, en tanto que Saigón se debatía entre la feroz represión a los budistas y los golpes de estado: En 30 meses, de noviembre de 1963 a junio de 1966, Saigón tuvo 13 gobiernos diferentes, lo que impedía una base de apoyo político para las operaciones contra el FLN, ante quien sólo podían presentar una acción puramente militar, en tanto que éstos libraban una lucha armada con las FAL, luchas políticas de masas, agitación y propaganda dentro de las tropas de Saigón; además de la lucha económica, que a la vez que implicaba la destrucción de vías de comunicaciones y abastecimientos del enemigo. Esto significaba el apresamiento de la cosecha de arroz -proveniente principalmente del delta y valle del Mekong que controlaba el FNL -obligando a Saigón a importarlo de Estados Unidos o bien permitiendo su paso por las provincias liberadas previo pago de impuestos que imponían los destinatarios enemigos.

Hacia 1964 ya habían fracasado todos los planes de la "guerra especial", tanto la pacificación, como las "aldeas estratégicas" -que no eran creación original de Diem sino de los británicos que las habían empleado con éxito contra la guerrilla en Malaya-, y el FNL controlaba cada vez más territorio y población, causaba cada vez más bajas y estragos al enemigo y se afirmaba con un poder superior al de Saigón.
La "guerra localizada" se imponía para los estrategas norteamericanos, ya que no podían combatir al enemigo con las tropas de Saigón. En 1965 comienza el desembarco masivo de soldados estadounidenses y se intensifican los ataques navales y aéreos contra la República Democrática de Vietnam del Norte. A fines de 1964 las FAL ya habían librado grandes batallas en campo abierto, con grandes concentraciones de tropas.
La guerra se desencadenó con carácter permanente entre 1965 y 1973, sin que las treguas que solían acordarse para Navidad o el Año Nuevo Vietnamita sirvieran más que para intentar sondeos diplomáticos entre las partes.

1968 fue un año decisivo a partir de la gran ofensiva iniciada el 30 de enero, y que continuó hasta 5 meses después. En febrero el FNL ocupó 64 ciudades importantes y cabeceras de provincias, incluidas Hue y Saigón, estableciendo el poder revolucionario en la primera. En Enero se inició el asedio a la base norteña de Khe Sanh, que solo pudo ser evacuada en Abril con la intervención de la I División de Caballería aerotransportada, cuando las FAL se habían retirado aparentemente para permitir la evacuación, ya que el 31 de Marzo el presidente Johnson anunció por televisión la primera limitación de los bombardeos a Vietnam del Norte.

La base de Khe Sanh fue definitivamente abandonada por Estados Unidos a mediados de año, cuando el general Westmoreland y sus planes de grandes operaciones habían sido reemplazados por el general Creighton Abrams y las pequeñasoperaciones de alta movilidad. A partir de la ofensiva de 1968 los Estados Unidos pierden la iniciativa en la guerra y pasan a una actitud defensiva. En 1970, ante la imposibilidad de avanzar en Vietnam del Sur, Estados Unidos invade Camboya -un país a priori neutral con 7 millones de habitantes-, luego se extienden los bombardeos masivos a Laos, que se habían iniciado varios años antes para impedir el abastecimiento de las FAL por la "ruta de Ho Chi Minh", que salía de Vietnam del Norte, entraba en Laos y volvía a aparecer en Vietnam del Sur. La frontera de Laos y Camboya era la firme base de cientos de kilómetros de largo y decenas de ancho que controlaban las FAL.

En 1972 las FAL lanzaron otra gran ofensiva, a la que Estados Unidos no pudo responder más que reanudando los bombardeos contra Vietnam del Norte y minando sus puertos, con lo que demostraba de paso, como lo había hecho durante toda la guerra, su desprecio por todas las Convenciones Internacionales sobre conflictos militares que se habían suscrito después de las dos Guerras Mundiales.
La resistencia del Norte a tales ataques y el sostenimiento de la ofensiva en el Sur, sumados al deterioro de la situación interna de Estados Unidos, llevaron, en enero de 1973, a la firma de los acuerdos de París, donde se obligaban a retirar todas las tropas extranjeras.

Hasta 1975, y mientras el cuerpo expedicionario se retiraba lentamente, prosiguieron los ataques del siempre renovado ejército de Saigón con sus mandos norteamericanos en Vietnam del Sur, Laos y Camboya, con el apoyo y los ataques aéreos estadounidenses, y bombardeos masivos sobre la retaguardia norvietnamita. Mientras, el FNL consolidaba su poder en las zonas liberadas, donde ya en 1969 se había creado el Gobierno Revolucionario Provisional, apoyaba la guerra de los Jemeres Rojos y del Pathet Lao contra los ejércitos de sus países, y el de Vietnam del Sur apoyado por Estados Unidos. En enero de 1975 comienza la ofensiva final en Camboya y en marzo en Vietnam del Sur. El 30 de abril de 1975 el G.R.P. izó la bandera de la estrella en la Ciudad de Saigón (luego Ho Chi Minh).